Scott Dixon conquista por sexta vez Mid-Ohio en un final de infarto

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De primeras Mid-Ohio no parece el escenario más emocionante en el calendario de las IndyCar Series. Pero las apariencias engañan y en mitad de un fin de semana apasionante en cuanto a automovilismo el certamen estadounidense supo estar a la altura. La estrategia y la gestión de neumáticos jugaron a favor del espectáculo para ofrecer un final de carrera espectacular en el que Scott Dixon aguantó sin gomas frente a su compañero Felix Rosenqvist para alzarse con su sexta victoria en este circuito.

De nuevo en clasificación Penske estuvo casi intratable, colocando sus tres coches en las dos primeras filas. Sólo Alexander Rossi fue capaz de situarse entre ellos, segundo a cuatro décimas del espectacular registro con el que Will Power logró la pole. Newgarden y Pagenaud partirían desde la segunda fila, seguidos de Bourdais y Rosenqvist, que dejaron a Scott Dixon fuera del Fast Six (8º tras Colton Herta).

Sin embargo el neozelandés se guardaba un as en la manga, pues tanto él como su compañero en Ganassi, Rosenqvist, decidieron tomar la salida con neumáticos duros, anticipando lo que sería una importante batalla estratégica. Power mantuvo la cabeza seguido de Rossi y Newgarden, mientras por detrás los coches de Sam Schmidt (Hinchcliffe y Ericsson) se autoeliminaban, paseando también por la grava Takuma Sato.

Con el compuesto más duro y una apuesta por dos paradas Ganassi terminó apareciendo al final del primer stint y Rosenqvist llegó a acceder al liderato adelantando de forma espectacular a Will Power. El australiano también se convirtió en un fiero rival para Scott Dixon, quien ya con neumáticos rojos hizo todo lo posible por superarle mientras Newgarden ampliaba ventaja al frente aparentemente yendo a tres paradas, si bien su estrategia se fue al traste al fallar en una de ellas la manguera, lo cual le retrasó.

Ello abrió la puerta a que Ganassi se hiciera con los primeros puestos, pasando Scott Dixon por delante de Felix Rosenqvist al decidir montar de forma consecutiva compuesto blando... lo cual le hizo pasarlo muy mal en las últimas vueltas, teniendo que retener incluso a doblados para conservar el liderato. Y con vía libre por parte del equipo para atacar a su compañero Rosenqvist también le puso las cosas difíciles, llegando a tocarse en la última vuelta, aunque sin consecuencias: finalmente Dixon se impuso por menos de una décima.

La jugada fue redonda para el neozelandés, pues no sólo mantiene opciones de título con este triunfo sino que además vio cómo en el trenecito que él mismo generó Newgarden atacaba a Hunter-Reay, se tocaban y el líder del campeonato se llevaba la peor parte al quedar empanzado en la grava. Su 14º puesto final erosiona la renta al frente de las IndyCar Series, donde Rossi se queda a 16 puntos tras acabar 5º y Pagenaud a 47 al terminar 6º. Dixon se sitúa por su parte cuarto a 62.

El certamen se toma ahora un respiro hasta mediados de agosto, cuando tenga lugar su última visita a Pocono.

Foto | IndyCar Series

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  • Ferran Pistola

    Qué carrerón. Como siempre a Dixon hay que matarlo 7 veces para descartarlo por el título. No me gusto la actitud de los doblados en las últimas vueltas. Una cosa es que en USA te puedas defender y desdoblarte. Eso es normal, y me gusta. Otra es que una vez te tiren el coche le cierres. Dixon utilizó muy bien a los doblados, pero estos casi chocaron dos veces con Rosenqvist.
    - Menudos dos adelantamientos que hizo Rosenqvist a Power.
    - Fallo gordo de Newgarden. Como el año que fue campeón, también hizo una fallo tonto en Watkins Glen.
    - Como se pone el campeonato. Ahora Pocono, donde los últimos años ha dominado Penske.