Will Power se impone en la 102ª edición de las 500 Millas de Indianápolis

 |  @eloy_eg  | 

Empezó el mes conquistando un tercer triunfo en el Gran Premio de Indianápolis celebrado en el trazado rutero del Indianapolis Motor Speedway y los coches de Penske se habían mostrado ultracompetitivos a lo largo de todo mayo, pero el mal fario que acompaña siempre a Will Power probablemente frenaba las apuestas a su favor. Sin embargo el australiano respondió y conquistó su primer triunfo en las 500 Millas de Indianápolis.

La edición 2018 fue muy distinta a las últimas. El nuevo kit aerodinámico y las altas temperaturas registradas en la jornada de hoy en Indiana evitaron que viéramos adelantamientos con tanta facilidad y provocaron que los monoplazas fueran bastante más inestables en curva, causa directa de la mayoría de banderas amarillas del día. La primera vino provocada por el toque de Takuma Sato con James Davison, excesivamente lento en la trazado, viniendo a continuación los errores de Ed Jones, Danica Patrick (en una gris retirada para ella), Sébastien Bourdais, Helio Castroneves y Sage Karam.

Tanta bandera amarilla permitió también que se ampliara el abanico estratégico y por ello vimos tres grupos con más o menos opciones de triunfo a final de carrera. Por delante se destacaban Oriol Servià, Stefan Wilson y Jack Harvey pese a haber parado a cuarenta paradas de la bandera a cuadros, situándose en tierra de nadie Scott Dixon como siempre apostando al ahorro de combustible desde el inicio de la carrera y posteriormente el grupo de coches rápidos durante toda la prueba. Lo encabezaba Will Power tras estar en un segundo plano durante toda la prueba, seguido de Ed Carpenter, rápido todo el día, y un Alexander Rossi que asustó con adelantamientos increíbles por el exterior para remontar desde su 32ª posición en parrilla.

Y a doce vueltas del final cayó la última bandera amarilla de la prueba. Tony Kanaan, que luchó de tú a tú con Carpenter en el inicio de la carrera y se retrasó por un pinchazo, perdió el control de su monoplaza. Servià y su equipo vieron el cielo abierto. Su estratega decía incluso que no sólo podrían llegar a meta sino que además tenían ritmo para defenderse. Sin embargo la realidad fue muy distinta. Tanto Wilson como Harvey le superaron en la resalida y de todos modos los tres tuvieron que terminar entrando en las últimas vueltas, sirviendo así en bandeja de plata el triunfo a Will Power.

El segundo puesto de Ed Carpenter es sin duda el mejor resultado del piloto local, pero sabe mal tras haber dominado buena parte de la carrera, mientras que Scott Dixon finalmente aguantó en tercera posición por delante de Alexander Rossi y Ryan Hunter-Reay. Completaron el Top Ten Pagenaud, Muñoz, Newgarden, Wickens y Rahal. Y los tres valientes que intentaron ir hasta el final terminaron uno detrás del otro tras haber acariciado la gloria: Wilson 15º, Harvey 16º y Servià 17º.

Foto | IndyCar Series

Lee a continuación: Tony Kanaan sorprende en el 'Carb Day' previo a las 500 Millas de Indianápolis 2018

  • Una pena lo de Oriol... Por un momento nos hizo soñar!

  • Brian Clariana

    Como dijo Pombo, Wilson y Harvey deberian haber arriesgado mas, el parar en la vuelta 197 no tenia ya sentido.

    • Gustavo Verdezoto

      Totalmente de acuerdo. Si con ese pitstop inesperado iban a quedar últimos entonces mejor hubiera sido arriesgarse a continuar hasta el final aunque se quedaran sin combustible antes de llegar a la meta. A no ser que haya algún motivo de por medio que les obligara a repostar (puntuar por llegar a la meta, o sanción por no tener suficiente combustible para llevar el coche de vuelta a los pits después de la carrera).

  • Ferran Pistola

    Brutal como siempre las 500 millas. En verdad, aunque iba a muerte con Servià; me alegro mucho por Will Power, que llevaba años intentándolo. Con lo que le costaban a este piloto los óvalos, y al final, ganó.
    Bravo