
Se compró el coche más radical que puede circular por la calle y ahora demanda a la marca por ser demasiado peligroso
Comprar un hiperdeportivo suele implicar ciertas limitaciones. Son coches poco prácticos con un maletero ínfimo o directamente inexistente, generalmente son incómodos y también bastante ruidosos. Aun así, cualquier apasionado de este mundillo está dispuesto a hacer tales concesiones. Pero todo tiene un límite. Nuestro protagonista ha llevado a juicio a Aston Martin porque dice que su coche no deja de dar problemas y, además, es peligroso.








