No todos los días se pone uno al volante de 725 CV, menos aún cuando esa potencia acompaña a lo último de Ferrari. Pero sí, en Diariomotor acabamos de probar el nuevo Ferrari Purosangue Handling Speciale, una variante que promete más deportividad y precisión, pero que sobre todo pone en manos de su conductor un extra de diversión.
En un mundo donde todas las marcas de lujo y altas prestaciones se han animado a fabricar vehículos polivalentes, más comúnmente conocidos como SUV, ha llegado un momento en donde la receta de todos estos coches se antoja demasiado similar, cada uno con su carácter y diseño por supuesto, pero con no demasiada diferenciación entre ellos.
Es por ello por lo que Ferrari ideó el Purosangue desde el principio para jugar a su propio juego dentro de este reñido segmento. Sí, sus rivales directos son modelos como el Lamborghini Urus o el Aston Martin DBX, pero los de Maranello consiguieron dar vida a una criatura que se ve y se siente muy diferente, comenzando por su excelso motor de doce cilindros.
Sin embargo el Purosangue es mucho más que motor, pues la transmisión de sus 725 CV y 716 Nm se realiza a través de una caja de cambios de doble embrague y 8 relaciones situada directamente sobre el eje posterior, consiguiendo así una configuración Transaxle que le permite disfrutar de un reparto de pesos 51:49.
Pero aún hay más, pues no contentos con apostar por este planteamiento tan deportivo, en pos de garantizar el mejor desempeño posible sobre superficies deslizantes, en Ferrari decidieron instalar en el Purosangue una nueva evolución del sistema de tracción total 4RM-S EVO que añade una seguna transmisión específica en el tren delantero. Sí, se trata de una idea sumamente peculiar, originaria de los Ferrari FF y GTC4Lusso, pero notablemente mejorada gracias a una mejor gestión de la potencia y al apoyo de un sistema de cuatro ruedas directrices.
Resulta difícilmente creíble lo bien que este Purosangue se mueve entre curvas reviradas, con la agilidad propia de un pequeño GTI, aunque con el empuje y prestaciones de un auténtico superdeportivo, más aún ahora que el paquete Handling Speciale acompaña esta experiencia con una nueva puesta a punto para la transmisión y los controles electrónicos, brindando así un comportamiento más rápido y deportivo en régimenes medios y altos.
Aún así, pese a lo espectacular de esta receta motopropulsora, no puedo sino seguir destacando sobre el resto de componentes el desempeño que realiza la suspensión FAST desarollada en colaboración con Multimatic. Es este componente el que realmente marca las diferencias con respecto de cualquier otro rival del Purosangue, y casi que de cualquier otro coche.
Esta tecnología de suspensión activa fue estrenada por primera vez en este coche, estando basada en un sistema de gestión eléctrica de 48 voltios capaz de modificar 200 veces por segundo la compresión, el rebote y la altura de cada una de las cuatro ruedas. El trabajo se realiza de forma imperceptible para el conductor, haciendo posible prescindir de estabilizadores y consiguiendo anular casi por completo los movimientos de cabeceo y balanceo del coche, más ahora que en la versión Handling Speciale reduce un 10% extra estos movimientos.
Habiendo tenido la inmensa fortuna de probar las versiones más deportivas de Urus, DBX, Cayenne, Bentayga, etc. no tengo duda alguna de que la experiencia de conducción del Purosangue Handling Speciale es claramente la mejor y más deportiva, consiguiéndolo además sin caer en un exceso de dureza y agresividad de reacciones que penalicen su uso en condiciones más relajadas. El trabajo realizado en materia de chasis y puesta a punto, haciéndolo además con una receta tan diferente a lo conocido, ha conseguido que este Ferrari juegue literalmente en otra liga.
Y si a eso unimos las sensaciones que genera llevar un motor V12 atmosférico de 6.5 litros capaz de girar a 8.250 rpm, lo que encontramos es un Ferrari de 4 puertas y 4 plazas capaz de marcar la mejor vuelta en el circuito, pudiendo volver a casa con ese mismo coche y con toda la familia y la compra del mes dentro. Ya lo dije la primera vez que me puse al volante del Purosangue y me reafirmo de nuevo tras poder conducir en el circuito de Balocco esta versión Handling Speciale, el Purosangue es un coche que lo ha cambiado todo y que además lo ha hecho reinventando las reglas del juego.
Quedando claro que la experiencia de conducción en el Purosangue Handling Speciale es soberbia, pasemos ahora a descubrir los cambios estéticos que añade esta variante y que, por lo tanto, le dan un punto extra de exclusividad. Las llantas estrenan un nuevo diseño en acabado diamantado, los scudettos laterales ahora pasan a estar construidos en fibra de carbono, misma fibra sobre la que se fabrican los umbrales que nos dan la bienvenida al abrir las puertas.
También es exclusivo de este acabado, el sistema de escape con mayor sonoridad en el interior, así como con las cuatro salidas pintadas en color negro mate, misma terminación que ahora luce el cavallino rampante que firma el portón trasero. Y ya para terminar, hay que destacar también que cada unidad de esta serie luce entre las butacas traseras una placa que identifica a esta versión.
Eso sí, la personalización del Purosangue no acaba aquí, pues Ferrari pone a disposición de sus clientes un inmenso mundo de pinturas, inserciones, tapizados, etc. llamado Tailor Made, un universo donde los límites sólo los pone tu imaginación, o tu cuenta corriente, para que así no tengan que existir dos modelos iguales.
Todas las fotos del Ferrari Purosangue Handling Speciale











