Fue pionero en muchos sentidos. Land Rover imaginó un todoterreno que rompía por completo con lo que habían hecho hasta entonces. Se acercaba a un público más extenso, también se acercaba más a la carretera, y a finales de los años noventa presentaba su primer SUV, con una arquitectura monocasco, que hoy ya no nos sorprende esté presente incluso en el Land Rover Defender y que, de paso, abriría la puerta a un catálogo mucho más extenso que llegaría a expandirse con modelos tan populares como el Range Rover Evoque.
- Freelander regresará a Europa como una marca independiente.
- Su primer modelo será un gran SUV híbrido enchufable con 617 CV y hasta 110 kilómetros de autonomía eléctrica en su configuración internacional.
- En China parte de 38.500 euros al cambio actual.
Regresa el Land Rover Freelander, pero ahora se llama Freelander a secas. Regresa bajo el paraguas de Jaguar Land Rover pero, en realidad, este nuevo Freelander tiene mucho de Chery, el gigante asiático Chino que ha abordado el proceso de desarrollo, su fabricación, y su comercialización – también en Europa – con el beneplácito por supuesto de la marca británica que obtendrá pingües beneficios por ello.
El 4×4 por el que merece la pena esperar cuesta solo 38.500 euros en China y muy pronto lo veremos en Europa.
Regresa a Europa un mito del todoterreno
Land Rover estrenó la denominación Freelander en 1997 y la mantuvo durante dos generaciones, hasta que en 2015 su lugar fue ocupado por el Discovery Sport. Más de una década después, ese nombre conocido regresará convertido en una marca independiente, con la ventaja evidente de resultar mucho más familiar para el comprador europeo que la mayoría de nuevas firmas procedentes de China y, presumiblemente, barato, en un rango de precios inferior al que ocupó en el pasado.
Freelander inició su expansión internacional el 29 de septiembre en Emiratos Árabes Unidos, su primer mercado fuera de China. En una tercera fase llegará a España, Alemania, Reino Unido, Italia, Bélgica, Países Bajos y Suiza, aunque todavía no se ha concretado el calendario de cada país (Automotive News).
Un SUV híbrido potente y tremendamente atractivo
El Freelander 8 será el primer modelo de esta nueva etapa, un SUV de grandes dimensiones y planteamiento prémium que estará disponible con cinco plazas o con tres filas y seis asientos. Jaguar Land Rover ha dirigido su diseño, mientras que Chery aporta la arquitectura técnica y un sistema híbrido enchufable cuya versión internacional combinará una batería de 34 kWh con un motor de gasolina turboalimentado de 2,0 litros.
| Freelander 8 para exportación | Datos |
|---|---|
| Sistema de propulsión | Híbrido enchufable |
| Motor de gasolina | 2.0 turbo |
| Potencia conjunta | 617 CV |
| Capacidad de la batería | 34 kWh |
| Autonomía eléctrica | 110 km |
| Configuraciones | Cinco o seis plazas |
| Producción | Changshu, China |
La batería empleada fuera de China ya está presente en híbridos enchufables de gran tamaño como el Omoda 9. Supone, no obstante, una rebaja importante respecto al Freelander 8 chino, que utiliza una batería de 60 kWh y anuncia hasta 310 kilómetros eléctricos bajo el ciclo local de homologación. El modelo doméstico también recurre a un motor de 1,5 litros, sustituido por el bloque 2.0 en los vehículos destinados a la exportación.
El 4×4 por el que merece la pena esperar cuesta 38.500 euros en China
El Freelander 8 parte en China del equivalente – al cambio actual – a 38.500 euros con cinco plazas, mientras que la versión con tres filas y seis asientos asciende a unos 40.000 euros. Son cifras especialmente atractivas para un SUV híbrido enchufable de 617 CV, pero no serán directamente trasladables a nuestro mercado: aranceles, homologación, transporte, impuestos y posicionamiento comercial harán que el precio europeo sea más alto.
Chery habría invertido alrededor de 3.000 millones de yuanes, unos 440 millones de dólares, en adaptar la fábrica conjunta de Changshu para producir los nuevos Freelander electrificados. El fabricante chino asumirá su fabricación, distribución y comercialización mundial, mientras Jaguar Land Rover cobrará derechos por cada unidad vendida. La británica recupera así una denominación histórica y obtiene ingresos por ella; Chery, a cambio, consigue una vía mucho más reconocible para crecer en el mercado prémium europeo.
Antiguo Land Rover Freelander











