¡Bentley Continental GT 2018 a prueba! La perfecta combinación entre lujo y deportividad

 |  @HerraizM  | 

En 2003 Bentley lanzó el Bentley Continental GT para ofrecernos la respuesta perfecta a la pregunta de, ¿qué es un gran turismo? Rápido y elegante, se inspiraba en el Bentley R-Type Continental de 1952, con paralelismos tanto en su concepto como en su forma, con ese curvatura sobre el paso de rueda posterior tan característico. Ahora, 15 años después de aquel primer Bentley Continental GT llega una nueva generación, la tercera, con mucha más tecnología, con un diseño más expresivo, con un habitáculo aún más refinado y por supuesto derrochando desempeño. Hoy, vamos poner a prueba al nuevo Bentley Continental GT, hoy vamos a darnos de bruces con la perfecta combinación de lujo, prestaciones, confort y elegancia. Estas son las primeras impresiones del Bentley Continental GT 2018:

Bentley ha escogido la región del Tirol para la presentación del Bentley Continental GT

Primera hora de la mañana, el aeropuerto con más calma de la habitual gracias al puente, es 2 de mayo y por delante me espera un vuelo a Múnich, desde donde me recogerá un chofer en un espectacular Bentley Mulsanne para llevarme a Austria, a Kitzbühel, en pleno Tirol austriaco. Por delante me esperan dos días frenéticos recorriendo carreteras espectaculares donde el horizonte parece constantemente una nueva postal.

Sentado en una de las espectaculares plazas posteriores del Mulsanne, atravesando a un ritmo de lo más generoso las carreteras de Alemania, con los pies sobre unas alfombrillas con pelos de varios centímetros, los asientos refrigerados y una Moleskine con los datos del nuevo Bentley a medio abrir sobre una mesilla de madera noble, llego a un club en Kitzbühel que se convertirá en mi casa durante las próximas horas. En el jardín descansan las tres generaciones del Bentley Continental GT, bien acompañadas por el Bentley R-Type de 1952, lo que me sirve para preparar las primeras fotos y detenerme, por primera vez tras un breve encuentro en el Salón de Ginebra, ante el diseño de la nueva generación, en un contexto perfecto en el que comparar los nuevos trazos con los de la generación saliente.

15 años después el diseño del Bentley Continental GT evoluciona y nos ofrece rasgos más deportivos

Las formas esenciales de aquel Bentley Continental GT de 2003 se mantienen, como se mantuvieron en la anterior generación. Esa doble óptica, la parrilla rectangular de corte clásico, el nervio sobre el paso de rueda delantero, la caída del techo, el músculo del paso de rueda posterior… Estos rasgos ya conocidos se han adaptado a los nuevos tiempos ganando expresividad, ganando deportividad, culpa de detalles como el acabado más agresivo del paragolpes delantero o esa nueva branquia que nos encontramos en su lateral.

Elegante, muy muy elegante, con un porte distinguido, con unas formas impecables, radia una majestuosa presencia, atlético y noble. Sólo le puedo poner una pega a este diseño, en su zaga, ese alerón retráctil no me parece la mejor solución para un coche así, con esta filosofía, pero una vista más a su tres cuartos delantero y cualquier atisbo de queja sobre su diseño se esfuma. Me encanta.

A destacar también en su zaga el diseño ovalado de sus ópticas, perfectamente engarzadas en la hendidura formada por la caída del techo y las salidas de escape, con un diseño semejante a las ópticas. Tampoco nos olvidamos de sus generosas llantas, de 21 pulgadas de serie, 22 pulgadas en el caso de escoger la dotación opcional.

Stefan Sielaff, director de diseño de la marca, nos contará horas mas tarde, antes de la cena, que gran parte de los rasgos de esta nueva generación del Bentley Continental GT han sido inspirados por las curvas de los cromados fuselajes de los aviones clásicos, fijándose particularmente en el Sspartan Executive de 1934. Además la arquitectura moderna, mencionándose el skyline de Londres como ejemplo, también ha servido de influencia y sus ópticas han sido curiosamente inspiradas por las hendiduras de los vasos más elegantes.

Las medidas del Bentley Continental GT pasan por una longitud de 4.850 mm, con una anchura total de 2.187 mm y una altura de 1.405 mm. Su batalla es de 2.851 mm, su peso es de 2.244 kg y se distribuye en una proporción de 55:45, encontrándonos con un maletero de 358 litros de cubicaje y un depósito de gasolina de 90 litros.

Su interior no lo podré disfrutar hasta el día siguiente, las unidades expuestas a los pies del Kitzbühel Country Club están cerradas y van a ser ahora debidamente detalladas antes del cóctel de bienvenida, me tengo que apresurar de hecho para prepararme aunque no puedo evitar detenerme unos minutos en una sala que Bentley ha preparado en el mencionado Club decorada con los muebles de la marca. Una barra de bar, unos bonitos butacones de madera noble, terciopelo, cojines de exquisito tacto… Todo con el sello de Bentley, con la elegancia de sus coches, con el perfecto acabado de los interiores de la marca. Me apunto, para un futuro, eso de poner medio coche en la pared del salón…

Tras una rápida ducha y el cóctel de bienvenida llega la hora de desgranar las novedades técnicas en una íntima rueda de prensa celebrada en el lujoso cine del club.

Así es la plataforma y motor del Bentley Continental GT

Esta nueva generación del Bentley Continental GT está desarrollada sobre una nueva arquitectura, sobre la plataforma MSB que de entrada reduce el peso del conjunto en 80 kg respecto a la generación anterior. Resulta también importante el hecho de que con esta plataforma se ha adelantado el eje delantero en 135 mm.

Para acompañar debidamente a esta plataforma se ha recurrido a una suspensión neumática de tres cámaras, tiene unas barras estabilizadoras activas alimentadas por la instalación de 48 voltios y cuenta con unos generosos frenos, con unas espectaculares pinzas de 10 pistones (no, no me he equivocado) al frente, encargadas de morder un disco de 420 mm y no, el tren trasero tampoco queda mal parado, sus discos son de 380 mm, con pinzas de 4 pistones.

Este chasis queda maridado con un descomunal propulsor de 12 cilindros, un W12 de 6 litros de cubicaje, biturbo, que desarrolla una potencia de 635 caballos y un demoledor par de 900 Nm. Esta potencia se alcanza a las 6.000 rpm y su par está disponible desde muy muy abajo, desde las 1.350 rpm hasta las 4.500 rpm, donde empieza a caer.

Este propulsor es 30 kg más ligero que el empleado por la anterior generación y cuenta además con la capacidad de desactivar 6 de sus 12 cilindros, para, evidentemente, reducir su consumo y por tanto sus emisiones. Este paso de los 12 a los 6 cilindros se produce, sin que nosotros lo notemos, en condiciones de baja “exigencia”, cuando circulamos manteniendo el ritmo a una velocidad moderada. Su consumo medio homologado es de 12.2 l/100 km, con unas emisiones de CO2 de 278 g/km.

Para su transmisión se recurre a una caja de cambios automática ZF de doble embrague, con 8 velocidades y cuenta con un sistema de tracción total inteligente que varia el reparto de potencia entre ambos ejes en función de las circunstancias y el modo de conducción seleccionado. Por ejemplo en el modo de conducción más confortable contaremos con hasta un 38% de la potencia en el eje delantero mientras que este porcentaje se reduce hasta el 17% en el modo Sport.

Sobre el papel el Bentley Continental GT 2018 nos deja con un 0 a 100 km/h de 3.7 segundos y una velocidad máxima de 333 km/h. Son cifras espectaculares para un coche de más de 2.200 kg.

El interior del Bentley Continental GT 2018:

El plan para la segunda jornada en este primer contacto con el Bentley Continental GT pasa por una espectacular ruta por las montañas del Tirol, llegando desde Austria al norte de Italia para más tarde volver a Austria. Carreteras idílicas, puertos de montaña de ensueño para todos aquellos a los que nos gusta conducir, paisajes impresionantes… Y un gran turismo de 635 CV. El plan no podría ser mejor.

Para la ocasión conduzco una unidad con un bonito acabado grisáceo, antracita, con el interior rojo. Si tuviera que comprar un Bentley Continental GT esta sería una de las combinaciones que barajaría, aunque creo que me terminaría decantando por un binomio más clásico, el del British Racing Green y el cuero marrón. Dicho esto acomodo mi americana en los asientos posteriores y me lanzo al puesto de conducción.

A mi alrededor hay un exquisito despliegue de buenos ajustes, buenos acabados y materiales de primera. La madera negra se entrelaza con las superficies metálicas contrastando con ese cuero rojo en un salpicadero que contornea elegantemente la cabina. Toque donde toque sólo no hay reproche posible, todo está terminado con un noble ajuste que crea una atmósfera de lo más lujosa, destacando el acabado metálico en forma de diamante de los mandos, de los intermitentes, de la ruleta selectora de los modos de conducción, de los mandos del sistema multimedia…

Los asientos son realmente cómodos, la instrumentación muy clara y con un gran nivel de información y perfectamente integrada en el salpicadero me espera una pantalla de 12.3 pulgadas, táctil, que podemos sustituir a golpe de botón por una superficie en el mismo acabado que el resto del salpicadero o por tres relojes analógicos (brújula, temperatura exterior y cronómetro). La mayor parte del tiempo emplearemos la pantalla táctil, pero me parece un detalle de lo más curioso, una muestra más de esa dedicación por el detalle y del buen hacer de la marca.

El sistema multimedia, por cierto, nos ofrece una interfaz muy clara, con muchas posibilidades, una gran respuesta, con menús muy fluidos. De nuevo la excelencia. El sistema multimedia del anterior Bentley Continental GT se había convertido en uno de sus principales puntos débiles y ahora está a la última, apoyándose, como ocurre en otros elementos, sobre todo mecánicos, en lo visto ya en el Porsche Panamera, aunque evidentemente maridado con otro nivel de lujo y artesanía.

Los fantásticos mandos de los aireadores, el reloj analógico perfectamente incrustado en la consola central, el acabado guateado de los guarnecidos de las puertas… Y a nuestra disposición un sistema de sonido Naim que se suma a ese opulento repertorio de equipamiento, con 18 altavoces y 2.200 vatios. De serie el equipo de sonido va bien servido con 10 altavoces y 650 vatios y en un punto intermedio nos encontramos con el equipo de sonido Bang & Olufsen de 16 altavoces y 1.500 varios.

El interior del Bentley Continental GT está además muy bien insonorizado. Sólo escucharemos la mecánica si así lo queremos, seleccionando el modo deportivo, pero ni ruidos, ni vibraciones, consiguen colarse en el habitáculo. Inserto la D y abandono el garaje directo a atravesar esas montañas que conformaban las idílicas vistas de mi habitación.

El Bentley Continental GT a examen, así es su dinámica

Cómodo y con una grandiosa calidad de rodadura, el Bentley Continental GT nos permite deslizarnos con un suave discurrir, un agradable tacto, una agradable respuesta, que camufla la bestia de más de 600 caballos que es realmente este Bentley Continental GT. Las transiciones entre marcas son imperceptibles y a nuestra disposición tenemos un control de crucero adaptativo. Dan ganas de cruzarse Europa tras su volante, me encantaría volver a España desde el Tirol conduciéndolo.

Pero… ¿Y cómo deportivo?

Una incorporación y enorme recta desierta me invitan a pisar a fondo y ver hasta donde es capaz de llegar el W12. Pongo el modo Sport, cambia el ronroneo del motor y una patada sacude mi espalda con una violencia que no podía contrastar más con la suavidad de marcha que estaba experimentando hasta entonces. Salvaje, ¡qué desmesurado! Fulmina el 0 a 100 km/h y en un parpadeo estoy enfrentándome a la primera curva de un enorme ascenso que me llevará hasta la primera cumbre del día, la del Grossglockner, la montaña más alta de Austria, el segundo pico más alto de los Alpes, Más allá de los 2.000 metros.

Recuerdo a la perfección las sensaciones al volante de la segunda generación del Bentley Continental GT y esta nueva generación no podía ser más diferente. Se siente mucho más ágil, menos torpón, por mucho que pese, de hecho parece en curva que no pesa lo que realmente pesa y me sorprende la ausencia de inercias. En la anterior generación nos topábamos con cierto subviraje a la salida de las curvas.

Obviamente la dirección está muy filtrada, los frenos trabajan con una enorme contundencia y la suspensión no se inmuta en el modo más deportivo, ni es incómoda ni balancea la carrocería y justo cuando acabamos de gestionar el vértice de la curva y ya tenemos la dirección recta… ¡Brooooom! Ahí viene de nuevo la enorme patada de par, de potencia, desde bien abajo, muy muy contundente.

Se agradece enormemente que Bentley haya retrasado y bajado la posición del motor para hacer desaparecer, como mencionaba, las inercias y ciertas malas reacciones que había en la anterior generación y de verdad, se siente todo mucho más manejable de lo que se debería sentir… ¡Estamos yendo a un ritmo endiablado con algo que pesa cerca de 2.250 kg! Se siente como si fuera un coche 500 kg más ligero.

El control del coche ha mejorado mucho y la sensación de hundir el pedal del acelerador a la salida de la curva para desbocar a semejante caballería es adictiva, quedando todo además perfectamente maridado con el lujo de estar rodeado de cueros tratados con mimo, de maderas, de ajustes que derrochan el toque artesano de la marca…

La respuesta del chasis es, junto a su tecnología, las dos grandes mejoras de esta generación respecto a su antecesor, me entusiasma la descomunal entrega, bien controlable, del W12 y el confort y calidad de rodadura es de 10. Grande sí, pero preciso, rápido, divertido y cómodo.

Coronando una de las montañas, con una enorme capa de nieve sobrepasándonos, con unos exquisitos 20º y la maravillosas vista de valles y más valles debidamente enmarcados por enormes cordilleras, el binomio perfecto entre un verano a punto de llegar y el resultado de las últimas nevadas y lluvias, prados verdes, mantos blancos sobre las montañas, me detengo unos pocos minutos cargado con la cámara y el 35mm, sólo me da tiempo a lanzar un par de fotos y a pensar en lo buen coche que es este Bentley Continental GT.

Empieza el descenso, Italia en el punto de mira previa parada en un aeródromo en el que dar forma al prueba en vídeo, un par de centenares de kilómetros más y un charter que nos lleva de vuelta a Alemania, desde donde volveremos a España. En el avión de vuelta, esbozo las primeras ideas fundamentales de esta prueba…

Un diseño más deportivo pero al mismo tiempo elegante a más no poder; un habitáculo con un exquisito acabado, por diseño, ajustes y materiales en el que además su sistema multimedia ya está a la última; es tan cómodo como deportivo, con un gran rodar a cruceros dignos de abrir el telediario y un paso por curva en el que destaca por sentirse más ligero de lo que debería sentirse, por no tener malas inercias; una contundente entrega de potencia, muy temprana, demoledora… Me encanta, ¿estarán “bien” de precio los Continental GT de primera generación pienso? ¿Qué haría, me compraría un Bentley Continental GT o un Porsche 911 Turbo S, menos lujoso pero con una puesta a punto que pide más guerra?

Su precio es de 169.300 euros sin impuestos y me parece la mejor opción para quien quiera un gran turismo como todo gran turismo debería ser. Hay opciones más deportivas, como el Aston Martin DB11 V8, el McLaren 570GT o el mencionado Porsche 911 Turbo S, pero quienes busquen el perfecto binomio entre lujo y deportividad deberían llamar a Bentley, el nuevo Bentley Continental GT es la respuesta.

Vídeo destacado del Bentley Continental GT

Lee a continuación: Adiós Bentley Bentayga, este Bentley Continental GT transformado en todoterreno nos ha conquistado

Altas prestaciones y una elegancia sin igual para el coupé de Bentley. Ofrece cuatro plazas y la última tecnología. A pesar de sus 4,8 metros es un vehículo con un comportamiento sensacional

  • Gilo

    ¿De qué vas vestido/disfrazado? XD Gran prueba, gran coche y bonito entorno.

  • Internecio

    No se, lo tendré que ver en persona, en las fotos la trasera con esas ópticas ovaladas con el reborde cromado me parece un paso atrás frente al anterior modelo, mucho mas elegante, al igual que el frontal. Ha ganado en agresividad, pero algo no me convence.

    Si me regalan uno, lo acepto, pero a regañadientes xD

  • Jose

    Brutal este automóvil… En esta generación a alcanzado un “equilibrio” que no tenía la generación anterior, a la espera del V8 que seguramente perfeccionara aún más un extraordinario conjunto.

  • Oliver

    Sublime automóvil. Un Ferrari o un 911 están muy bien… para un rato. Pero a mí me gustan los coches que sirven para todo, y éste es perfecto (es un decir) para el día a dia.

    Lástima de pilotos traseros, no sé a quién se le ocurrió semejante disparate.

  • Ch

    4,85m de largo??!! pero nos hemos vuelto locos?!… un coupe?! esto es un trailer! Pero a dónde van a llegar las medidas de los coches?? (los coupes y gamas medias de las berlinas (p.ej. series 3/4 de BMW, A4/A5 de Audi, clase C de Mercedes…etc) no deberían superar los 4,5-4,6m a lo sumo.

    • NewPeter

      Estamos hablando de marcas de lujo muy exclusivas. Más largo es el Rolls Royce Drophead Coupe o el Rolls Royce Wraith.

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