Citroën está preparando el regreso de una de sus ideas más reconocibles de principios de siglo: el monovolumen familiar, práctico, diferente y con cierto punto de rareza. Dicho de otro modo: el regreso del espíritu del Xsara Picasso, aunque esta vez con un diseño radicalmente diferente. Y es doblemente interesante porque, en plena era del SUV, se desmarca de ese concepto y apuesta por algo práctico de verdad.
Según el CEO de Citroën, Xavier Chardon, la marca está trabajando en «el futuro del monovolumen». Y aunque todavía faltan por conocer muchos detalles, la fuente de inspiración de este nuevo modelo será el Citroën ELO, un curioso prototipo presentado en el Salón de Bruselas de 2026.
La idea no es recuperar sin más el último C4 Picasso que conocíamos ni hacer otro SUV, sino inventarse algo muy diferente e incluso rompedor, como en su día lo fue el Xsara Picasso con su peculiar diseño. Pero esta vez, en vez de hacer un huevo redondito, lo que Citroën parece estar explorando es un coche más cuadrado, más aprovechable y más raro, en el buen sentido de la palabra.
El ELO no llegará así a la calle, pero marca el camino
El Citroën ELO es un prototipo eléctrico de seis plazas desarrollado con Decathlon y pensado como una especie de laboratorio de uso familiar, ocio y vida a bordo. Tiene puesto de conducción central y soluciones tipo camper como asientos abatibles, camas hinchables y un planteamiento interior muy alejado de un coche convencional.
Como estarás imaginando, un coche de producción normal no puede ser así, evidentemente, con un asiento central al estilo McLaren F1 o camas colgando del techo. La idea no es copiar exactamente el ELO, sino quedarse con su idea más importante: ofrecer mucho espacio dentro en un coche no demasiado grande por fuera.
El Picasso de 2027 tendría sentido como antídoto al SUV
El C4 Picasso, después C4 SpaceTourer, desapareció en 2022, como tantos otros monovolúmenes compactos que quedaron relegados al olvido por el éxito de los SUV. Sin embargo, desde un punto de vista puramente práctico, los monovolúmenes eran (son) mejores coches familiares que los SUV que los sustituyeron: más amplios, más modulables y, en muchos casos, más cómodos para viajar con niños. Si me apuras, también más luminosos, lo cual repercute doblemente en la sensación de amplitud.
Pero dejaron de ser aspiracionales. Por eso Citroën tiene una oportunidad interesante, pero también difícil: no se trata de recuperar una carrocería alta y práctica, sino que tiene que hacer que un monovolumen vuelva a ser deseable.
Los renders no son el coche definitivo, ni mucho menos
Las imágenes de la publicación de abajo no son oficiales, sino recreaciones de Andrei Avarvarii que muestran una posible interpretación del futuro modelo, con formas más suaves que el ELO, un frontal más alargado y proporciones pensadas para poder admitir diferentes sistemas de propulsión, tanto eléctrico puro como híbrido.
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Esto último es importante, porque algunas informaciones hablan de una posible gama con versiones gasolina, diésel, híbridas y eléctricas, pero Citroën no ha dado detalles, ni siquiera ha confirmado oficialmente que vaya a fabricarlo y ponerlo en la calle.
Con versiones eléctricas cero emisiones, pero también motores híbridos que son los más demandados por los europeos a día de hoy, puede ser el monovolumen práctico que Europa necesita. Además, es una idea muy Citroën, de la Citroën rompedora de antaño que a veces echamos de menos. El Xsara Picasso fue un coche familiar sencillo, amplio y con personalidad en una época en la que el monovolumen todavía tenía vientos a favor. Ahora es diferente, pero si Citroën consigue trasladar esa receta a 2027 o 2028, con un diseño fresco, buen aprovechamiento del espacio y un precio razonable, el resultado puede ser más interesante que otro SUV compacto más, de los cuales estamos saturados.
Galería Citroën ELO
Fuente: Instagram (avarvarii)








