Toyota tiene claro que no va a comercializar una pick-up o un todoterreno híbrido enchufable porque mermaría la capacidad de tracción y de carga del conjunto, así que mientras los japoneses se dejan esta parcela del mercado sin cubrir, tanto americanos como chinos están decididos a hacerse con ella.
Y es que si en España ya tenemos a la venta tanto la Santana 400 PHEV como la Ford Ranger PHEV, ahora es el turno del gigante BYD, quien acaba de hacer oficial el lanzamiento en nuestro país del BYD Shark, su pick-up híbrida enchufable, confirmado con ello los datos de la versión que llegará a Europa.
Con 5,5 metros de longitud y una batalla de 3.260 mm, el Shark se comercializará exclusivamente con carrocería de doble cabina y cinco plazas, y se posiciona de manera frontal a los modelos mencionados, aunque la marca quiere, con una sola versión, buscar el equilibrio entre el uso profesional y el familiar. A ello contribuye un habitáculo especialmente amplio, con suelo completamente plano en la segunda fila, cerca de 90 centímetros de espacio para las piernas, respaldos traseros con una inclinación de 27 grados y una notable altura libre al techo.
BYD también ha querido conservar el carácter práctico propio de un pick-up. Por ello encontramos grandes asideros repartidos por el habitáculo, un selector del cambio situado en la columna de dirección para liberar espacio entre los asientos delanteros y numerosos mandos físicos de gran tamaño, pensados para poder accionarse fácilmente incluso utilizando guantes.
En el apartado tecnológico destaca una instrumentación digital de 10,25 pulgadas acompañada por una pantalla central táctil de 15,6 pulgadas que, según anuncia BYD, es la de mayor tamaño disponible actualmente en el segmento de los pick-up. El equipamiento también incluye Head-Up Display y asientos delanteros calefactables y ventilados.
Uno de los elementos más interesantes en este tipo de coches es el sistema Vehicle-to-Load (V2L), que permite utilizar la batería del vehículo como fuente de alimentación para dispositivos externos. Dispone de dos tomas de corriente con una potencia de hasta 6 kW, suficientes para alimentar herramientas eléctricas, pequeños electrodomésticos o equipos de acampada.
Toda la parte mecánica gira alrededor del sistema híbrido enchufable DMO (Dual Mode Off-road), una evolución de la tecnología híbrida de BYD específicamente adaptada para vehículos todoterreno y pick-up.
Está formado por un motor de gasolina 1.5 turbo de cuatro cilindros, instalado longitudinalmente, que desarrolla 150 CV y 240 Nm, junto a dos motores eléctricos. El delantero entrega 231 CV y 310 Nm, mientras que el trasero aporta otros 204 CV y 340 Nm. En conjunto, el sistema desarrolla 436 CV y un par máximo de 650 Nm, suficientes para acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 5,7 segundos.
La batería, denominada Blade Battery por la marca, de tecnología propia, tiene una capacidad de 32,2 kWh y forma parte de la propia estructura del vehículo mediante la tecnología Cell-to-Chassis. Gracias a ella homologa una autonomía eléctrica WLTP de hasta 90 kilómetros, que es más del doble de los 43 km que homologa la Ranger PHEV, con una autonomía total de hasta 675 kilómetros. El consumo homologado es de 3,5 l/100 km con la batería cargada, mientras que con la batería agotada asciende hasta los 9,6 l/100 km. Cifras, aunque altas, contenidas para el tipo de coche ante el que estamos.
En cuanto a la recarga, admite corriente alterna trifásica de hasta 11 kW, pudiendo pasar del 15 al 100 % de la batería en algo más de tres horas. En corriente continua es capaz de recuperar del 30 al 80 % de la carga en apenas 21 minutos, aunque aquí la marca no declara qué potencia máxima alcanza.
Cabe señalar que no estamos ante una pick-up diseñada partiendo de una base de turismo convencional, sino que el Shark usa una configuración propia de un auténtico todoterreno. Utiliza un chasis de largueros y travesaños desarrollado específicamente para esta mecánica, con más del 50 % de su estructura fabricada en acero de alta resistencia y una rigidez torsional de 34.048 Nm por grado.
Cuenta además con suspensión independiente de paralelogramo deformable en ambos ejes, tracción total inteligente, control de descenso de pendientes y modos de conducción específicos para arena, barro, nieve y grava.
Todo ello lograr unas cifras propias de un pick-up de este tamaño, ya que puede remolcar hasta 2.500 kg, admite una carga útil de 790 kg y su caja ofrece un volumen de 1.200 litros, situándose así como una de las propuestas más tecnológicas dentro del reducido mercado de las pick-up híbridas enchufables que ya comienzan a llegar a España.
Con todo lo anterior, cabe esperar que el precio de partida sea similar al de la Ford Ranger PHEV o, incluso, inferior, ya que aún no ha sido confirmado (tampoco su fecha de lanzamiento específica en nuestro país). En España el modelo americano parte desde unos 46.000 euros antes de incluir ayudas o descuentos.











