Mide como un edificio de 3 plantas y en un solo viaje de 5,6km gasta casi el doble de combustible que tú en un año entero.
Se llama Crawler Transporter y es un titán autopropulsado que la NASA utiliza para mover sus cohetes hasta los lugares de lanzamiento. Como verás a continuación, las cifras de sus motores (en plural, sí) y dimensiones, escapan por completo a la razón.
Hablamos de un vehículo que mide 40m de largo por 35m de ancho. La altura puede variar entre 6,1m y 7,9m. Esto se debe a que la plataforma donde se echa todo el peso es ajustable. Se debe a que el conjunto de lanzamiento es un maldito cohete de 98m y todo lo necesario para despegarlo de la Tierra. Por tanto, no puede inclinarse. La plataforma del Crawler «bascula» corrigiendo la inclinación del terreno hasta la zona de lanzamiento (entorno a un 5%).
Y claro, ese «conjuntito» debe pesar lo suyo. Para soportarlo, el Crawler cuenta con un peso vacío de 2.721 toneladas (millones de kilos). Para desplazarse emplea 4 orugas gigantes. Cada oruga tiene 57 eslabones y cada eslabón pesa 998kg (algo más que un Renault Twingo sin electrificar).
ENCUESTA DIARIOMOTOR
Pregunta 1 de 1
Ya han pasado 4 meses desde la obligatoriedad de la baliza V-16 conectada, el nuevo sistema legal de preseñalización de peligro, ¿dispones ya de una V-16 conectada en tu coche?
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Para moverse, este coloso, usa 2 motores V16 diésel de 2.750cv cada uno (nombre código ALCO 251C). Estos se conectan a 4 generadores de 1.000kW cada uno que, a su vez, alimentan los 16 motores eléctricos que mueven las titánicas orugas (4 motores por oruga).
Pero este mamotreto es tan grande, que para el apartado eléctrico (luces, ventilación, refrigeración, etc) e hidráulico necesita otro sistema de generación independiente, que consiste en otros 2 motores de 1.006cv que mueven otros 2 generadores de 750kW cada uno.
Se necesita un equipo de 30 ingenieros, técnicos y conductores para operar la plataforma móvil gigante. Estos viajan en una sala de control interna durante todo el trayecto que ocupa desde el hangar de montaje del cohete, hasta la zona de lanzamiento designada a la impactante velocidad de… 1,6km/h (aunque esta velocidad se puede duplicar cuando no lleva miles de toneladas encima).
Y sí, a este vehículo sin sentido le ponen encima una plataforma de lanzamiento antes de comenzar a montar el cohete sobre él. Eso significa que durante los 5,6km, que se recorren en unas 5 horas hasta la zona de lanzamiento, el Crawler carga hasta 8.200 toneladas a sus espaldas (sumando el conjunto cohete, plataforma móvil y torre).
Para acabar, debes saber que no uno, si no 2 de estos gigantes fueron construidos durante la carrera espacial (y renovados hace no mucho). Los hizo una compañía llamada Marion Power Shovel y se entregaron en 1965 con una garantía de 50 años y 8.000km. Cada Crawler costó 14 millones de dólares que serían unos 129.300.000€ ajustando al cambio e inflación actuales.








