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Seguridad Vial

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La DGT nos alerta de los peligros del aquaplaning y, sobre todo, de cómo evitarlo

José Luis Gómez | @jlgomez1995 | 21 Ene 2021
Lluvia Multa Dgt Salpicar Peatones
Lluvia Multa Dgt Salpicar Peatones

Tras el temporal de nieve ahora toca recibir otro de lluvia, y es que la meteorología no está dando tregua este inicio de de 2021. Por ello, desde la cuenta oficial de Twitter de la DGT se "están poniendo" las pilas, advirtiéndonos del peligro de sufrir aquaplanning, así como dándonos algunos consejos para conducir en esas situaciones.

Los neumáticos y la velocidad, factores claves en el aquaplaning

El aquaplaning es un fenómeno que se da cuando los neumáticos no son capaces de evacuar la cantidad de agua suficiente, de forma que se produce una merma muy significativa o total de la adherencia, pues básicamente el neumático estaría flotando sobre dicha agua, causando así la pérdida de control de coche, tal y como sucede al circular sobre una placa de hielo.

Tres son los factores de los que depende el aquaplaning, y por suerte, dos de ellos podemos controlarlos, El primero, y sobre el que no podemos actuar, es la cantidad de agua acumulada, pero en cambio, sí que podemos adecuar la velocidad (a mayor velocidad, mayor riesgo de sufrir aquaplaning) y el estado de los neumáticos (no circular con una presión inferior a la recomendada ni con un dibujo my gastado, pues aunque el mínimo legal son 1,6 mm, lo ideal es sustituirlos cuando la profundidad disminuya de 3 mm).

No obstante, si finalmente sufres aquaplaning, el modo de actuar es el siguiente: sujeta el volante firmemente, sin cambiar de trayectoria si no es necesario (en caso de que lo sea, gíralo con mucha suavidad), levanta el pie del acelerador con delicadeza y no frenes. Una vez que superes el tramo de acumulación de agua y recuperes la adherencia, haz "las gestiones" que debas, como corregir la trayectoria o adecuar la velocidad.

Algunos consejos para conducir con lluvia intensa

Además, desde la Dirección General de Tráfico también nos ofrecen algunas recomendaciones para circular con lluvia intensa. En primer lugar, y como es lógico, se debe practicar una conducción más prudente y tranquila, basada en una disminución de la velocidad, aumento de la distancia de seguridad y en la suavidad al acelerar, frenar y girar.

Para intentar mantener una visibilidad adecuada nos recuerdan la importancia de activar el sistema de desempañamiento del cristal (en ocasiones, abrir un poco la ventanilla también es de ayuda), así como establecer la velocidad de barrido del limpiparabrisas al máximo a la hora de adelantar, pues cuando nos entramos justo detrás del vehículo al que vamos a rebasar, el agua que desprende nos dejará casi cegados. Asimismo, también es importante usar el alumbrado de cruce para facilitar que nos vean, y reservar las antiniebla para las situaciones que sí lo requieran y no para una ligera llovizna.

Finalmente, también nos recuerdan algunos aspectos que a priori pueden pasar desapercibidos, como intentar sentarnos al volante con las suelas de los zapatos lo más secas posibles, y no justo después de haber pisado un charco, pues a la hora de accionar los diferentes pedales se corre el riesgo de que el pie resbale.