G-Power eleva el BMW M5 a la octava potencia: hasta 800 CV y un 0-100 km/h de 2,9 segundos

 |  @sergioalvarez88  | 

El preparador alemán G-Power se caracteriza por elevar a la máxima potencia a diferentes modelos de BMW. Famosos eran sus BMW M3 y M5 potenciados por encima de los 800 CV, con complejos kits de sobrealimentación en sus eras atmosféricas. Aunque ni el BMW M3 ni el BMW M5 conservan motores atmosféricos a estas alturas de la película, en G-Power siguen comprometidos con la potenciación extrema de vehículos BMW. Su último trabajo tiene como protagonista al nuevo BMW M5, que llega a disfrutar de hasta 625 CV en sus versiones de fábrica. G-Power lleva al nuevo BMW M5 por encima de los 800 CV.

La preparación de G-Power consiste principalmente en trabajo con el propulsor 4.4 V8 TwinPower Turbo de la berlina. Para los más timoratos, ofrece una Stage 1 que eleva en 100 CV la potencia del coche, hasta los 700 CV. El par motor aumenta desde los 750 Nm a unos respetables 840 Nm. Lo mejor es que esta alternativa es plug & play: consiste en una simple reprogramación de la centralita electrónica y es completamente reversible. Con la Stage 2 ya nos ponemos más serios. Además de una reprogramación más agresiva de la ECU, incluye la instalación de down-pipes artesanales para el sistema de turboalimentación.

Las llantas de 21 pulgadas que lleva la unidad de las fotos son opcionales. Su diseño es ya conocido en G-Power.

El resultado son 750 CV de potencia y 920 Nm de par motor, que son canalizados a las cuatro ruedas del coche sin necesidad de reforzar más elementos de su cadena cinemática. Si a ello le sumamos un nuevo sistema de escape de titanio con cuatro salidas de 10 cm de diámetro y el Performance Software de modificación electrónica de la ECU, ya estaríamos hablando de la friolera de 800 CV. Una potencia idéntica a la de un Ferrari 812 Superfast, que viene además de la mano de 980 Nm de par motor. Su propietario debería ir esperando una vida más corta de ciertos componentes del coche… como la caja de cambios.

Además, se elimina el limitador electrónico de velocidad: el BMW M5 F90 de G-Power es capaz de alcanzar una velocidad punta de 335 km/h, además de acelerar en sólo 2,9 segundos hasta los 100 km/h. Es un tiempo 0,5 segundos más rápido que el del coche de producción. Se recomienda la instalación del capó Venturi RR, que mejora la refrigeración de la mecánica de forma sustancial y está construido íntegramente en fibra de carbono. El preparador no ha publicado los precios de estas modificaciones.

Fuente: Carscoops

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