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Mazda CX-5 2022, a prueba: ¿es la versión Homura la más interesante de la gama? (+vídeo)

Sergio Álvarez | @sergioalvarez88 | 21 Abr 2022
Prueba Mazda Cx 5 Homura 2022
Prueba Mazda Cx 5 Homura 2022

El Mazda CX-5 ha sido renovado en 2022. Tras cinco años a la venta ha recibido un ligero lavado de cara, acompañado de algunos cambios tecnológicos. Una de las novedades del Mazda CX-5 2022 es la versión Homura, que analizaremos en esta prueba en vídeo. Tenemos que reconocer que el Mazda CX-5 es un coche que ha cambiado poco. Quizá porque no lo necesitaba. En esta prueba no solo queremos analizar sus cambios, si no que queremos explicar por qué no es un coche para todos los públicos, y por qué solo los que lo entiendan sabrán por qué es un SUV especial.

A nivel estético el Mazda CX-5 cambia lo justo para seguir siendo atractivo y fresco. Otros fabricantes apuestan por las aristas y los ángulos, mientras que Mazda apuesta por un diseño mucho más amable, sin grandes líneas de expresión o nervios. Los cambios se centran en las ópticas, tanto delanteras como traseras. Cuentan con una nueva firma luminosa y los faros del coche pueden ser ahora full-LED adaptativos, como es el caso de la unidad probada. La versión Homura cuenta con detalles estéticos específicos, como el plástico brillante de la calandra.

El color Soul Red de esta unidad es uno de los más logrados y característicos de la actual gama de Mazda.

Unas pequeñas inserciones en color rojo aportan un toque de color al diseño frontal del coche. Homura significa fuego en japonés, por tanto, este contraste entra al juego estético de esta versión - casi tope de gama en los CX-5. Los pasos de rueda y algunos detalles también son de color negro brillante, al igual que las llantas, que tienen 19 pulgadas y son específicas de esta versión. Los pilotos traseros están ligeramente ahumados y de nuevo, encontramos detalles exteriores en plástico negro piano en el paragolpes trasero.

Si te gusta limpiar el coche los domingos, con esta versión no tendrás problema alguno: este material es muy poco sufrido, y solo luce bonito cuando está realmente limpio. En el interior del Mazda CX-5 2022 hay aun menos cambios. Y no es una mala noticia, ya que es un vehículo construido con mucha calidad, y con un diseño que combina fantásticamente la digitalización de los coches modernos con un toque analógico. Aun sentimos una conexión entre el conductor y la máquina, y no estamos abrumados por una carga tecnológica excesiva.

Echamos de menos algo más de color en su interior, que resulta demasiado oscuro.

La instrumentación del Mazda CX-5 combina un panel digital de 7 pulgadas con varios relojes analógicos, resultando en un híbrido muy refinado, que ofrece mucha información, pero cuenta con un aspecto clásico. La novedad del Mazda CX-5 2022 es una pantalla de 10,25" y formato panorámico para el sistema de infotainment. Mazda va contracorriente, y una demostración más de ello es que esta pantalla no es táctil. Se controla desde un mando giratorio situado entre los asientos, sin necesidad de apartar la vista de la carretera o mirar hacia abajo.

Es compatible con Apple CarPlay y Android Auto, y tiene un funcionamiento bastante intuitivo, aunque sigue sin convencernos la cartografía del navegador de fábrica. Cuenta con funciones conectadas a internet y la posibilidad de recibir actualizaciones inalámbricas. En esta versión Homura los asientos son de símil de piel y símil de piel vuelta, y tenemos ribeteados de color rojo en volante, freno de mano, palanca de cambios o asientos. Además, las molduras de las puertas y consola central tienen también ligeros detalles en color rojo.

Las banquetas de los asientos podrían ser un poquito mas largas. Por lo demás, su ergonomía es casi intachable.

Las cotas del habitáculo no varían. El espacio para los pies es satisfactorio, al igual que el espacio para las rodillas. Lo mismo podemos decir de la cantidad de espacio para la cabeza. Tampoco hay cambios en la zona de carga, con un maletero de 522 litros, que se reduce a 510 litros en las versiones diésel a causa del depósito de AdBlue - el maletero es simplemente correcto, ya que algunos rivales directos cuentan con capacidades superiores. Los asientos, por fortuna, son abatibles desde el maletero, y en configuración 40/20/40.

¿Al volante del SUV más dinámico del segmento?

La versión que hemos probado equipa el motor 2.2 Skyactiv-D de 150 CV. Este diésel tiene una cilindrada relativamente elevada, y un tacto que casi parece el de un motor de gasolina. No lo digo en broma: su potencia máxima se alcanza a 4.500 rpm, su relación de compresión es de sólo 14,4:1 y su par máximo se mantiene constante entre las 1.800 rpm y las 2.600 rpm. Es un motor contundente, pero mucho más progresivo que otros diésel de sus rivales, más refinado y decididamente, con un sonido mucho más agradable.

Su tacto de conducción es ideal si valoras el dinamismo sobre otros factores.

Este propulsor homologa un gasto de 5,6 l/100 km, y en la práctica, los consumos reales oscilan entre los 6 y los 6,5 l/100 km. Difícilmente gastaremos más de 7,5 l/100 km con este motor, y si somos finos con el acelerador, no es difícil bajar al entorno de los 5,5 l/100 km. Uno de estos me lo llevé a Escocia, a un viaje de 3.000 km por todo Reino Unido - puedo certificar su buen hacer. Pero no solo el motor resulta muy agradable, su fuerza se transmite al suelo mediante un cambio manual de tacto francamente bueno - recorridos cortos, precisos y duros.

No es tan excelso como el cambio de un Mazda MX-5, pero se le acerca de forma considerable. Curiosamente, es un coche sin modos de conducción o sin suspensión adaptativa. Solo tiene una puesta a punto, y esa puesta a punto es francamente buena si disfrutamos conduciendo. Sin ser excesivamente rígido o seco, controla muy bien los movimientos de carrocería, tiene una gran estabilidad tanto transversal como longitudinal, e incluso a ritmos altos es un coche con una gran compostura. Además, su dirección es bastante informativa para el segmento en que milita.

Con todo, no deja de ser un coche cómodo y bien aislado. Intachable en largos viajes.

Conclusiones

El Mazda CX-5 es un coche que hace las cosas de forma diferente, y que no sigue las modas del segmento. Esto implica una personalidad marcada y algunos detalles a contracorriente, como su tacto más analógico, sus mecánicas atmosféricas o su dinámica más purista. Si entiendes su idiosincrasia y te gusta conducir, te llevarás un SUV que te convencerá plenamente. Por contra, si esperas una pantalla con ruedas, cientos de gadgets y una experiencia de conducción desconectada, me temo que el Mazda CX-5 no va a ser tu coche.

Este SUV ha cambiado poco. Pero lo cierto, es que apenas necesitaba cambiar. Lo único que echamos de menos a día de hoy son mecánicas microhíbridas, presentes en varios de sus rivales e incluso en otros vehículos de la misma marca. Con ellas, dispondría de etiqueta ECO de la DGT, y no solo de la etiqueta C. El precio del Mazda CX-5 Homura arranca en 36.100 euros con un motor 2.0 Skyactiv-G de gasolina y 165 CV, asociado a un cambio manual y tracción delantera. Por encima sólo se sitúa la versión Zenith, tope de gama de los Mazda CX-5.

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FOTOS

Vídeo destacado del Mazda CX-5