Con ciudades cada vez más congestionadas, es normal que en Europa se de cada vez más valor a coches de tamaño compacto pero con un gran aprovechamiento interior. En este sentido, tenemos mucho que aprender de Japón y sus kei-car, que con una longitud limitada por normativa a 3,4 metros, se trata de coches cuyo habitáculo sorprendería a muchos.
Tanto es así que hau modelos, como el protagonista de estas líneas, que llegan a tener una versión camperizada, aunque sea sólo esencialmente. Se trata de la Nissan Clipper Rio 2026, que junto al Clipper Van recibe una actualización en el mercado japonés manteniendo intacta su base técnica, pero introduciendo cambios clave en diseño, equipamiento y, sobre todo, en su enfoque de uso.
Y es que, pese a que su plataforma no ha evolucionado de forma significativa desde 2015, Nissan ha decidido reforzar el concepto de versatilidad. Por esto mismo, la gran novedad es la variante “Multi Rack”, desarrollada por Nissan Motorsports & Customization (NMC), que transforma completamente el planteamiento del modelo.
Esta versión introduce una configuración específica en el área de carga, con racks laterales de acero reforzado, paneles tipo pegboard y diferentes soportes modulares. Todo ello permite adaptar el espacio a distintos usos, desde trabajo profesional hasta escapadas de fin de semana. A esto se suma un suelo preparado para soportar uso intensivo, resistente a manchas y desgaste.
De hecho, uno de los elementos más interesantes es su cama modular. Está compuesta por varias piezas, puede ajustarse en cuatro alturas y es completamente desmontable. No es una camperización compleja, pero sí práctica, y responde perfectamente a la filosofía japonesa de maximizar cada centímetro disponible.
En el apartado estético también hay novedades. El Clipper Van mantiene un enfoque más funcional, con un nuevo paragolpes delantero, parrilla negra, retrovisores a juego y llantas de acero de 12 pulgadas.
El Clipper Rio, por su parte, adopta una imagen más elaborada. Incorpora un paragolpes con un diseño más deportivo, faros oscurecidos, parrilla con inserciones cromadas, taloneras más marcadas y un pequeño alerón trasero. Las llantas suben hasta las 14 pulgadas y aparece un nuevo color denominado Majestic Deep Gray. Eso sí, no existe una versión con enfoque off-road como ocurre en Suzuki con el acabado J Limited.
En el interior, ambos modelos reciben una actualización relevante con la llegada de un cuadro de instrumentos digital que sustituye al analógico. La tapicería pasa a ser uniforme en color negro, reforzando una imagen más sobria y moderna. Añade, además, mejoras en confort, como un mejor aislamiento térmico en parabrisas y ventanillas, además de volante calefactable, un detalle poco habitual en este tipo de vehículos tan compactos.
En materia de seguridad, la actualización responde a las normativas japonesas más exigentes. Se incorporan sistemas como el Lane Departure Prevention Assist, reconocimiento de señales, frenada automática mejorada y un sistema de prevención de colisiones por error de pedal.
A nivel mecánico, no hay sorpresas. Se mantiene el conocido motor tricilíndrico de 658 cc de origen Suzuki, disponible en versión atmosférica de 48 CV o turbo de 63 CV. Puede asociarse a un cambio manual de cinco velocidades (solo en el atmosférico) o a una transmisión automática CVT, con opciones de tracción trasera o total conectable.
En cuanto a precios, para acabar, el Clipper Van parte en Japón desde unos 1.454.200 yenes (alrededor de 9.100 euros), mientras que el Clipper Rio se sitúa entre 2.135.100 y 2.362.800 yenes (aproximadamente entre 13.400 y 14.900 euros). La versión Multi Rack sube hasta un rango de entre 2.238.500 y 2.629.000 yenes, mientras que la variante adaptada Chair Cab se mueve entre los 2.482.000 y 2.622.000 yenes.








