Prueba BMW Serie 5 (520d): innovación con tradición

 |  @ClaveroD  | 

La nueva generación del BMW Serie 5 ya está disponible en el mercado y está dispuesta a revalidar su título como líder del segmento E. La berlina premium de BMW se ha actualizado al completo estrenando un sinfín de novedades que le permita mantener el envite del Mercedes Clase E, el Jaguar XF y el Audi A6. La apuesta de BMW se concentra en la tecnología y la eficiencia, motivos por lo que ponemos a prueba a su versión más demandada, el BMW 520d, para descubrir si el nuevo BMW Serie 5 será capaz de seguir reinando en el mercado.

Una apuesta tecnológica en un envoltorio sobrio y elegante

La nueva generación del BMW Serie 5 se presenta como una contundente declaración de intenciones. Hablamos de un cambio generacional que ha apostado por la sobriedad en tintes generales para mantener la esencia y estética de la marca, pero que ofrece una de las ofertas en motorizaciones y equipamiento más importantes que se hayan conocido en la berlina. BMW nos brinda una receta donde combina con buen tino el carácter clásico de este tipo de berlinas con un arsenal de tecnologías en la línea de lo que marcan las nuevas tendencias. En un primer momento esta dualidad puede llegar a chocar, pero BMW parece tener claro la forma en la que quiere modernizar a sus clientes.

Curiosamente, esta misma receta también la hemos encontrado en el también nuevo Mercedes Clase E – puedes leer la prueba del Mercedes Clase E 220d y del Mercedes Clase E All-Terrain – sin embargo Mercedes ha corrido más riesgos en el diseño de cara a rejuvenecer su clientela. BMW por su parte se ha mantenido más tradicional en el plano estético, tanto exterior como interior, sin embargo juega las bazas de la tecnología y la dinámica de su chasis para seguir manteniendo una clientela más joven propia de coches más ágiles y “deportivos”.

Sí, en un primer vistazo no podemos sino echar en falta algo más de audacia en el diseño del nuevo BMW Serie 5, tanto en sus líneas exteriores como en el habitáculo. A pesar de ello, la sobriedad le sienta francamente bien al BMW Serie 5 y con las pinceladas que añade el nivel de acabado Sport encontramos una planta y elegancia fuera de toda duda. En el interior respiramos un aire de evolución, la disposición de mandos, pantallas y manejo es similar al resto de la gama BMW y la gran revolución la encontramos en lo que no se ve a primera vista, en todo aquello que esconde su gran pantalla central, su nuevo cuadro de instrumentos digital, sus asistentes a la conducción, etc.

Nada más acomodarte en el asiento del conductor percibes un aire de calidad bastante notable. BMW no ha corrido riesgos en diseño, pero los materiales, ajustes y aspecto de los mismos ofrecen un alto grado de calidad. Tras probar sus principales alternativas no puedo sino destacar al BMW Serie 5 por encima de sus rivales en calidad interior. Incluso en movimiento el BMW Serie 5 ofrece un nivel de aislamiento y ajuste tal que no se perciben ruidos o vibraciones, y eso que nuestra unidad emplea un motor diésel y su configuración de suspensión se antoja como la más dura de la gama convencional.

La interfaz ConnectedDrive es un referente por uso y posibilidades, lástima que el nuevo cuadro de instrumentos digital no haya ido más allá

Pero es cuando nos adentramos en sus posibilidades de equipamiento cuando el BMW Serie 5 saca a relucir una de sus mejores apuestas para esta generación. BMW se ha volcado con todo cuanto supone la conectividad, el infoentretenimiento y las asistencias al conductor, por este motivo el sistema BMW Connected Drive es una de las interfaces de referencia. No os vamos a engañar, las posibilidades de equipamiento que ofrece la Serie 5 son casi infinitas, pero ello supone desembolsar una importante cantidad de dinero si quieres disfrutar de lo último, y cuando decimos lo último es realmente lo último. BMW pone a disposición de sus clientes un sistema de infoentretenimiento capaz de reconocer gestos para funciones de volumen, selección de pista, colgar/descolgar, etc. ofrece compatibilidad con Apple CarPlay, sistema de asistencia remota y llamada de emergencia, servicios conectados como meteorología y tráfico, aplicaciones dedicadas, punto de acceso WiFi y hasta un verdadero asistente personal para todo cuanto desees. Este sistema se controla a través de un mando giratorio en la consola de funcionamiento impecable y emplea una pantalla fija en el salpicadero con 10,25 pulgadas con gran calidad en resolución y gráficos. Sin lugar a dudas BMW cuenta con una de las interfaces más recomendables del mercado, no es perfecta, pero sí que está por encima de sus rivales en ergonomía, servicios y calidad.

La novedad en tanto al cuadro de instrumentos digital es quizá el punto que pasa más desapercibido a nivel de interfaz. Con Audi y Mercedes desarrollando cuadros digitales muy personalizables y de gran calidad en información y gráficos, el nuevo cuadro digital de BMW no termina de sorprender aunque permite modificar su aspecto en función de los modos de conducción y eso suponga un notable salto cualitativo con respecto a las configuraciones tradicionales de la marca. A pesar de ello, en este punto no podemos pasar por alto el Head-Up Display, a color y con gran cantidad de información, que hace que te olvides al completo del cuadro convencional.

El apartado de seguridad y asistencias a la conducción es un campo donde este BMW 520d cumple con muy buena nota, destacando sobremanera el sistema de iluminación LED con un alcance y precisión bastante elevados, el control de crucero adaptativo con función de mantenimiento de carril y el sistema de aparcamiento inteligente que en esta unidad de pruebas incluía la llave inteligente que permite el control remoto del vehículo para estacionar en un aparcamiento en batería. Esta llave inteligente cuenta con una pantalla OLED desde donde se puede acceder a diferentes parámetros del vehículo de forma inalámbrica, pudiendo además introducir y extraer el coche de un hueco de aparcamiento sin que estemos dentro del coche. El vehículo toma el control de la dirección ayudándose de los sensores para determinar el espacio disponible, nosotros sólo indicamos si se mueve hacia delante o hacia atrás. Realmente útil cuando nos enfrentamos a minúsculos aparcamientos.

Dinámicamente el BMW 520d ofrece el mejor equilibrio de su segmento gracias a un chasis ágil y un grupo motor-cambio que brilla en consumos y respuesta

En el apartado técnico es donde BMW vuelve a posicionar al 520d como una de las versiones más logradas e interesantes del mercado. BMW ha sabido aprovechar francamente bien la cura de adelgazamiento de 100 Kg para mantener la agilidad de esta berlina a pesar de su mayor tamaño (4.935 m), justo en este punto el BMW Serie 5 sigue mostrándose como la berlina más “deportiva” de su segmento, con reacciones ágiles y una suspensión más firme que no incómoda.

Así, el propulsor 2.0 turbodiésel de 190 CV asociado al cambio automático por convertidor de par y 8 relaciones, se antoja como la opción más recomendable de la gama por su equilibrio entre consumo, prestaciones y respuesta. El trabajo entre propulsor y cambio ha sido afinado lo suficiente para que los diferentes modos de conducción cumplan su papel a la perfección. Esta configuración mueve con bastante soltura el conjunto, con aplomo y de forma progresiva, destacando especialmente el trabajo de BMW para aislar el sonido y vibraciones del motor diésel tanto en el exterior como en el habitáculo. Durante más de 1.500 kilómetros de prueba con un 60% de autovía y sin buscar la máxima eficiencia pudimos registrar un consumo en torno a los 5,5 l/100 km, lo que me hace pensar que es fácil acercarse a los 5 l/100 Km a poco que exprimamos el modo EcoPro y su función de conducción a vela.

El BMW 520d tiene un precio de partida en España de 50.350 euros (cambio manual). Nuestra unidad correspondía al BMW 520d automático en acabado Sport cuyo precio de partida es de 53.133 euros. Si tenemos en cuenta los extras añadidos, el precio final del BMW 520 puede moverse fácilmente entre los 60.000 – 65.000 euros.

Lee a continuación: Frank van Meel, el “jefazo” de BMW M, nos enseña ya en vídeo al nuevo BMW M5, ahora con tracción total

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  • nombre

    Sr Clavero, los interiores de Audi están mejor rematados y tienen mejor calidad…y lo sabes.

    • David Clavero Domínguez

      En el caso del BMW Serie 5 me temo que no es así. Con respecto al Mercedes Clase E sí he encontrado mayor calidad en determinados materiales, ajustes y mandos en la Serie 5. Comparado con el Audi A6, el BMW Serie 5 también me ha ofrecido un mejor nivel de calidad general, aunque estén muy igualados en casi todos los aspectos.

      La clave estará en la nueva generación del Audi A6. Si consigue superar la calidad de su antecesor y ofrecer un mejor nivel de calidad, quedará por encima de Clase E y Serie 5.

  • Sr. rajuela

    Equilibrio entre:
    consumo + prestaciones + respuesta + intoxicación diésel = caca de la vaca flaca

  • Daniel Vazquez Rueda

    Ese motor no da 190cv, muchos que lo han probado lo saben, entre ellos me incluyo.
    Me quedé muy sorprendido al probarlo en un serie 3 de la misma potencia y cambio con convertidor de par, era muy suave si, pero sin fuerza, ni par, nada. Probados en banco de potencia dan entre 160-170cv.

    • Pedro Picapiedra

      Quilate el filtro de partículas y reprográmalo, veras que cambio.
      Eso si, como te pillen te crujen.
      Es lo que pasa por tener que cumplir con la Euro VI. Ni los TDI de VAG ni estos son lo que eran.