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Prueba Volkswagen ID.3, ¿es mejor compra que un Golf?

David Clavero | @ClaveroD | 16 Oct 2021
Volkswagen Id 3 Prueba 1021 035
Volkswagen Id 3 Prueba 1021 035

El coche compacto del futuro de Volkswagen ya no es el Golf, ahora se llama ID.3 y además de buscar ser una receta que funcione entre los coches eléctricos, también pretende convencer a todos los que hasta ahora ni se planteaban despedirse del compacto tradicional. Por ello, a lo largo de esta prueba del Volkswagen ID.3 Pro S (204 CV y 77 kWh de batería), vamos a descubrir si el ID.3 es ya hoy una mejor compra que el Golf equivalente.

El ID.3 como coche eléctrico

Nuestra versión de pruebas es concretamente un ID.3 Pro S con batería de 77 kWh (82 kWh brutos) y motor eléctrico trasero de 204 CV y 310 Nm. La autonomía máxima homologada para esta versión es de 529 Km bajo ciclo WLTP, aunque durante esta prueba el máximo alcance que pude ver en el marcador de autonomía fueron 437 Km con el 100% de la batería, realizando una conducción mixta y con altas temperaturas en el exterior (Málaga en agosto, ejem). La ciudad es de forma clara el escenario ideal de este coche, consiguiendo sacar provecho de su respuesta inmediata y de la eficiencia energética, si bien requiere cierto periodo de adaptación para sacar el máximo provecho a su sistema de regeneración adaptativo. De no usarlo, el coche no retendrá nada y por lo tanto se desplazará por inercia en cuanto levantemos el pie del acelerador.

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Sin duda, para la ciudad el mejor modo de conducción es el "B", un programa que permite conducir usando únicamente el pedal del acelerador. Aún así, yo he echado de menos un sistema de regeneración con varios niveles de retención predefinidos que se pueda gestionar mediante levas en el volante. Esta solución disponible en otros eléctricos e híbridos me parece la más práctica posible, y la que además permite sacar mejor provecho a la regeneración.

Con un peso que supera holgadamente los 1.800 Kg, lo cierto es que el ID.3 con la batería más grande se comporta de forma ágil. En primer lugar por tener un muy bajo centro de gravedad, en segundo lugar por tener un reparto de pesos 50/50 y en tercer lugar por instalar un muy buen setup de suspensiones. El coche es cómodo en cualquier circunstancias, pero aún así ofrece un buen nivel de estabilidad incluso cuando exigimos más de la cuenta en giros o cambios bruscos de apoyo. Pese a la potencia, no es un coche que ofrezca carácter deportivo, pero sí permite disfrutar de una conducción alegre incluso en tramos revirados. Eso sí, debido a ese alto peso, las altas exigencias en potencia se pagan con un consumo energético alto. Por lo tanto, estamos ante un coche en el que sí se deja notar el estilo de conducción y el tipo de escenario por el que circulamos. Si bien el consumo medio homologado está cifrado en 15,7 kWh, durante nuestra prueba la media se situó en 16,9 kWh, lo que daría como resultado una autonomía real de 455,6 Km.

¿Es la autonomía del ID.3 un problema? A no ser que tengas que usarlo para hacer largos viajes muy frecuentemente, la realidad es que el ID.3 con batería de 77 kWh ofrece suficiente autonomía como para no preocuparte de la recarga. Y si al año haces 3-4 viajes de larga distancia, con una mínima planificación, puede organizar viajes recargando en puntos públicos que no te obligarán a perder más de 30-40 minutos de tiempo de recarga cada 300-350 Km. Hay que tener en cuenta que el este ID.3 es compatible con carga rápida de hasta 125 kW.

De hecho, a lo largo esta prueba a fondo del ID.3 durante varias semanas en Málaga, en ningún momento eché de menos no tener Wallbox en casa. Sí, esa es la mejor opción para ahorrar dinero con cada recarga, pero echando mano de puntos de recarga rapida de al menos 50 kW durante la visita a un centro comercial, supermercado o similares, conseguía ir siempre con batería de sobra para varios días de uso intensivo. Esto obviamente obliga a modificar ciertos hábitos para aprovechar esas visitas, pero haciéndolo así, de verdad que llegué a olvidarme de mirar cuánta autonomía le quedaba al coche.

El ID.3 como coche compacto

Conocido el ID.3 en su faceta eléctrica, toca descubrir cómo es este vehículo frente a cualquier otro coche compacto. Y lo cierto es que más allá de su estética exterior/interior, Volkswagen ha apostado sobre seguro. Estamos ante un coche de 4,26 metros de longitud que ofrece un aire monovolumen que, efectífavemente, le benefician en el interior con una gran sensación de espacio y visibilidad desde cualquier punto. Es un coche que se ve y se siente amplio, con un diseño minimalista en todo el habitáculo, teniendo como único punto negativo el hecho de que solo poder contar con 4 plazas en esta versión concreta. Sentados en cualquiera de las plazas disfrutamos de una posición unos centímetros más alta que la que brinda un Golf, lo que unido a su mayor superficie acristalada, refuerzan esa mayor visibilidad.

En lo tocante al maletero, con 385 litros de volumen, este ID.3 está al mismo nivel que la mayoría de sus alternativas con motor térmico. Siendo un eléctrico con el motor situado atrás, se echa de menos un maletero delantero que le haga destacar más en volumen total.

El apartado de materiales y construcción es a todas luces el que menos convence. Frente a un Golf, el ID.3 se siente de menor calidad nada más te fijas en el salpicadero o los paneles de las puertas. Esto obviamente no es un hándicap para muchos, pues la solidez del conjunto y la imagen general es buena, pero en un coche que supera los 40.000 euros choca ver abundancia de plásticos duros y que además son muy fácil de arañar o marcar con cualquier roce. Por contra, los asientos "ergocomfort" instalados sí son de gran calidad, tanto por confort como por regulación y tacto.

Una vez nos centramos en el apartado de infoentretenimiento, Volkswagen no escatima en posibles y coloca al ID.3 a la altura de los mejores de su clase. Por cantidad de información, personalización y funciones estamos ante un coche sobresaliente. Para conseguirlo Volkswagen emplea un cuadro de instrumentos digital de 5,3", un sistema multimedia con pantalla táctil de 10" y un HUD con realidad aumentada. Sin embargo, el sobresaliente en rendimiento se convierten en "necesita mejorar" a la hora de hablar de ergonomía, pues una vez más el diseño minimalista provoca que los mandos del clima y el volumen sean táctiles, no incluyendo además retroiluminación, lo que dificulta bastante su uso y provoca que desviemos la mirada durante la conducción.

Si nos fijamos en la conectividad, de nuevo el ID.3 consigue brillar con su conexión permanente internet, el servicio de actualizaciones de software, la posibilidad de adquirir nuevos servicios y la compatibilidad inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto.

A la hora de valorar todo el conjunto que da vida al ID.3, la realidad nos desubre que estamos ante un coche compacto muy interesante. Es un coche más cómodo y mejor aislado que un Golf, pero es que además a nivel de visibilidad y espacio interior también se siente como un coche más amplio y capaz, convirtiéndolo por lo tanto en una mejor opción que el Golf para los que buscan un compacto para usar en familia. Solo el hecho de no ofrecer más volumen de carga le restan puntos frente a un Golf o cualquier otro compacto convencional.

¿Volkswagen Golf o ID.3? Esa es la cuestión

Si tenemos en cuenta que el Volkswagen ID.3 Pro S arranca en 42.325 euros, para hacer una comparativa justa en precio y prestaciones tendríamos que irnos a un Volkswagen Golf eHybrid (PHEV 204 CV) desde 41.640 euros. Cualquier otra configuración de motor no enchufable en el Golf nos obligaría a cambiar de forma sensible precio y prestaciones, pues en la gama del Golf se pasa directamente del 1.5 TSI de 150 CV al 2.0 TSI de 245 CV del Golf GTI.

A pesar de esto, y teniendo en cuenta las impresiones adquiridas durante esta prueba, me atrevo a extraer algunas conclusiones que creo os podrán ayudar a tomar una decisión de compra. En primer lugar, que el Volkswagen ID.3 me ha convencido como eléctrico. No es el mejor eléctrico en términos de eficiencia o recarga que podemos comprar (un Tesla Model 3 es mejor en ambos apartados), pero la receta empleada lo convierten en una interesante opción que por ahora no conoce rivales directos más allá del CUPRA Born y el ya veterano Nissan Leaf.

En segundo lugar, que pese a algunos puntos mejorables como la calidad de algunos materiales y la ergonomía del infoentretenimiento, como coche compacto consigue brillar en su categoría; especialmente por agrado de conducción, confort y espacio interior. Claramente, es una gran alternativa para la mayoría de sus rivales convencionales, incluído el Golf. Y en tercer lugar, que el precio es a día de hoy el verdadero hándicap del ID.3, ya que a poco que queramos disfrutar de sus mejores posibilidades nos moveremos en el entorno de los 40.000 euros (antes de ayudas).

Vídeo destacado del Volkswagen ID.3