Hace pocos días, el que escribe estas líneas señalaba en el artículo relativo a la renovación del Honda City que el mercado europeo, y especialmente parcelas como la española, están cogiendo tintes cada vez más cercanos a un mercado emergente por el empobrecimiento paulatino de su población.
Los fabricantes de automóviles son conscientes de ello y han de ir buscando soluciones para abaratar sus coches en una Europa casticada por los costes de producción de su industria. Si no se quiere pasar por China, la solución parece estar en La India, como demuestra el Skoda Kylaq.
Y es que la maniobra que se está gestando en el Grupo Volkswagen con la base del Skoda Kylaq no deja de ser la misma, en realidad, que la que Stellantis ejecutó al diseñar los Citroen C3 y C3 Aircross, así como el Opel Frontera, sobre una plataforma inicialmente diseñada para mercados emergentes. La Smart Car.
En el caso del modelo checo, se comercializa en India desde finales de 2024 y se fabrica en Pune utilizando una versión de bajo coste de la conocida plataforma MQB-A0 del Grupo Volkswagen. Una arquitectura adaptada específicamente para mercados emergentes y pensada para competir contra fabricantes como Hyundai o Maruti Suzuki, donde el precio sigue siendo el principal argumento de compra.
Precisamente ahí está una de las claves más importantes del Kylaq. En India arranca desde unas 759.000 rupias, equivalentes aproximadamente a unos 6.800 euros al cambio. Evidentemente, traerlo a Europa implicaría asumir costes adicionales relacionados con homologaciones, seguridad, emisiones y adaptación a normativas comunitarias, pero aun así seguiría existiendo margen suficiente para colocarlo muy por debajo del Skoda Kamiq, en fase de salida comercial.
De hecho, dentro de Skoda quedaría claramente situado como el modelo de acceso de la marca, incluso por debajo del propio Fabia, cuyo precio ya ronda fácilmente los 20.000 euros en muchos mercados europeos. Por esto mismo, si finalmente llega a España, no sería nada descabellado pensar en una versión básica arrancando cerca de los 15.000 euros. Y eso lo convertiría automáticamente en uno de los SUV nuevos más baratos del mercado.
Además, el planteamiento técnico tampoco resulta especialmente pobre dentro de lo que cabría esperar por precio. El Skoda Kylaq mide 3,995 metros de largo y bajo el capó utiliza un motor gasolina 1.0 turbo de tres cilindros con 113 CV y 178 Nm de par motor. Puede asociarse tanto a una caja manual de seis velocidades como a un cambio automático opcional y estaría por ver si en su haber habría una mecánica híbrida ligera.
Aun así, el verdadero problema para Volkswagen Group no estaría tanto en el coche en sí como en el contexto regulatorio europeo. Y es que para vender un SUV térmico barato como este en Europa tendría que compensar sus emisiones medias de CO₂ mediante mayores ventas de eléctricos e híbridos enchufables. Algo especialmente importante ahora mismo dentro de un mercado cada vez más condicionado por las normativas comunitarias.
Las versiónes más básicas pueden llegar a ser muy esenciales.
Precisamente ahí es donde Skoda está logrando unos resultados bastante sólidos. El Skoda Elroq ya casi está en las 100.000 unidades vendidas en Europa y se ha colocado entre los eléctricos más vendidos del continente, lo que le permitiría poner enel mercado un coche que, aunque eleve su media, les genere volumen de ventas.
De hecho, acabando, Klaus Zellmer, CEO de Skoda, ya ha reconocido que existe una “lógica empresarial” detrás de estudiar la viabilidad del modelo en Europa, tal y como destaca Carscoops, especialmente en España, donde cada vez resulta más complicado acceder a coches nuevos asequibles y donde propuestas como esta empiezan a tener mucho más sentido.







