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Mario Herraiz Ferrari Club España Los sueños nacen en Maranello

“Ten en cuenta que un Ferrari, comprar un Ferrari, tener un Ferrari, es el sueño de muchas personas”… Estoy en mitad del desierto. No, no he viajado hasta el desierto de Moab, no, no estoy tampoco soñando. O bueno, en cierto modo sí, en cierto modo, estoy poniéndome en la piel del propietario, del dueño, de alguno de los 16 Ferrari que hay a pocos metros de donde estoy sentado, estoy intentando imaginar cómo deber ser el día que compras tu primer Ferrari. Ese día. Esa noche previa, imagino que sin poder dormir… “¿Qué se siente cuando compras tu primer Ferrari?” le pregunto a Félix. “Es el sueño de muchas personas”.

Félix, Félix Buget, está al frente del Ferrari Club España, está sentando conmigo, compartiendo la tarde del viernes. Estamos en la entrada del Hotel Aire de Bardenas, en el desierto de Bardenas, en Tudela, Navarra, en una tarde en la que a la puesta del sol, cuando dejamos ya el hotel, había 16 Ferrari juntos, listos pare emprender al día siguiente un viaje que les llevará finalmente hasta el Espíritu de Montjuic.

“Félix, pregunta obligada, ¿qué le parece el nombre de LaFerrari?”.

Los sueños nacen en Maranello

Es pronto. Todavía hay sólo 4 coches en la puerta del hotel. Un Ferrari 458 Italia luce en perfecto rojo bajo un pequeño techado. A su lado, un más discreto Ferrari 550 compartiendo sombra con el Italia y un poco más a la izquierda un Ferrari 430 y un Ferrari 599 dándonos la espalda. El calor aprieta, los mosquitos se apelotonan en los paragolpes de los cavallinos y el polvo del desierto nos acompaña, cubre a los coches, nos cubre a nosotros. Para llegar al hotel, un camino de tierra y piedras por el que minutos antes no creíamos que hubiera pasado un Ferrari. “Lo han allanado para que pudieran llegar hasta el hotel” nos cuenta un empleado.

“Me gusta el nombre de LaFerrari, es el coche que había pensado Enzo…”

Los sueños nacen en Maranello

Los sueños nacen en MaranelloLos sueños nacen en Maranello

“Me gusta el nombre de LaFerrari, es el coche que había pensado Enzo, ahora bien, ¿qué va a pasar con el nombre del próximo?¿LaFerrari 2?”… Hablar sobre el LaFerrari era algo obligatorio, decora incluso un cartel del Club Ferrari a la puerta del hotel y Félix no duda en advertirnos de que la toda la producción del LaFerrari ya está vendida, aunque eso, y con más detalles sobre el proceso de comercialización y las unidades que habrá en España es algo de lo que daremos buena cuenta en un próximo artículo. Su interrogante sobre el nombre del próximo superdeportivo de Ferrari coincide exactamente con la pregunta que se hacía Frank Stephenson, diseñador jefe de McLaren, cuando le entrevistamos.

Hablamos de la presentación en el Salón de Ginebra del LaFerrari, de la impresionante cantidad de periodistas agolpados alrededor del LaFerrari minutos antes de su presentación. “La presentación de un nuevo Ferrari es siempre algo espectacular”, por supuesto, además del nombre, le gusta el diseño, le gusta la línea del LaFerrari. Sobra mencionar la pasión por la marca.

“Está por encima de la competencia”. No se me ocurre rebatirlo con cualquier argumento técnico estúpido. Estamos hablando de Ferrari, es una religión, una religión con miles de devotos, es el mayor exponente de pasión automovilística que existe, es una religión que profeso, aunque por desgracia, no soy tan practicante como alguno de los miembros del club que comienza a pasear ya por el hall del hotel. En el parking de arena que hay a mi espalda, hay un tal 458 Italia que convencería con sólo una mirada al más pagano.

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“Cada nuevo Ferrari es un salto tecnológico impresionante”, Félix parece estar muy poco de acuerdo con todas esas voces discordantes que han surgido sobre la hibridación en LaFerrari. “Se nota muchísimo la evolución de un modelo a otro”, advirtiéndonos además “habrá una presentación nacional pronto para clientes con el LaFerrari”. Pero no sólo hay buenas palabras para el LaFerrari, también las hay para el McLaren P1 y para Luca di Montezemolo, presidente de Ferrari, “el capo”. Félix es breve con las alabanzas pero conciso, un “Luca lo está haciendo realmente bien” seguido por una cara de aprobación, son más que suficientes para ver su consonancia con el trabajo de Montezemolo.

Hay unos 300 miembros en el Ferrari Club España

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Y del LaFerrari al pequeño de casa, al Ferrari California. “Para mí no me gusta, pero hay que reconocer que es el Ferrari más dócil” y eso tiene desde luego su público. No faltan miembros en el club con un Ferrari California en su garaje, con el 458 Spyder… no faltan por supuesto los clásicos, “algún Daytona” ni los más recientes, a falta de representación del LaFerrari, el Ferrari F12 berlinetta y el Ferrari 458 Spyder. Y es que según nos apunta Félix, Don Buget, el Ferrari Club España está compuesto por unos 300 miembros y normalmente, en cada salida del club, en cada reunión de cavallinos, suele haber unos 50 miembros. Hoy serán 20 Ferrari, pero en Barcelona, durante la celebración del Espiritu de Montjuic, el número aumentará.

“¿Algún converso que venga de otras marcas de deportivos” pregunto. “Muchos”, reformulo la pregunta “¿muchos conversos de Ferrari se van a la competencia?”. La cara de aquel que tiene una anécdota al respecto y dispara. “Recuerdo un miembro del club que vendió su Ferrari y se compró un Lamborghini Murcielago. Terminó vendiéndolo y volviéndose a comprar un Ferrari, le pareció demasiado pesado, demasiado difícil de disfrutar…”. Preguntamos también por el coste del mantenimiento, una pregunta de las más habituales para los profanos. “¿Has visto la cantidad de barcos, de yates, amarrados? limpiar un barco, el coste del amarre… es mucho más caro, y hay más barcos que Ferrari, además, no son coches que se muevan todos los días”.

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Todavía es pronto, sólo ha llegado un Ferrari más al parking. Su dueño paso junto a nuestra mesa, con las llaves de su Ferrari aún en la mano, nos ofrece una bebida mientras continúa la charla. Es el momento de decir hasta ahora a Félix, queremos visitar el desierto de Bardenas, el desierto más grande de Europa, para aprovechar y hacerle una sesión de fotos al coche que nos acompaña.

Un par de horas más tarde, pasamos a despedirnos de Félix. Y si las despedidas son amargas, aquí quedó aderezada por un bello desfile de Ferrari. A nuestro regreso al hotel, en el aparcamiento, esperaban ya nuevos Ferrari recién llegados. Un F430 Scuderia, otro 550, un California, un 360 Spider… e incluso un Maserati Quattroporte invitado al baile de cavallinos.

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Ficha técnica
  • Motor 6.2 V12 Atmosférico
  • Potencia 740 CV
  • Par máximo 690 Nm
  • 0-100kmh 3,1 seg
  • Velocidad máxima 340 kmh
  • Peso 1.525 kg

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El desierto, la arena y el son del V12 de un Ferrari F12 berlinetta

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Félix nos recibe de nuevo, nos acompaña y nos encontramos con Oriol Roteta, del concesionario oficial Ferrari y Maserati de Barcelona con quien de nuevo tuvimos la oportunidad de intercambiar bastantes detalles del LaFerrari ¿que cómo se compra un LaFerrari? Pronto te lo contaremos. Pero además de Oriol, también estuvo con nosotros Gadea Maier en representación de la firma de relojes Hublot, firma con una estrecha relación con la marca, dejándonos ver ya las dos ediciones Ferrari del Hublot Big Bang para 2013.

El sol empieza a caer en el desierto de Bardenas, pero aún nos quedaba una sorpresa más. Mientras terminábamos de fotografiar algunos de los coches que poco a poco habían ido llenado el aparcamiento del Hotel, mientras nos despedíamos, esta vez ya sí hasta otro día de Félix, una nube de arena y la mirada de algunos de los propietarios de los Ferrari ya aparcados delataba que algo se acercaba. Al fondo, en el horizonte, entrando por el camino de acceso al hotel, Un Ferrari F12 berlinetta llegaba bien acompañado por un tercer Ferrari 550 y un Ferrari 328 GTS que ponía la agradable nota acústica del sabor añejo de la marca. La estampa, la arena que levantaban a su paso, el rugido, la mirada de los Ferrari atravesando el camino… no podía haber una mejor despedida.

Los dueños de los Ferrari se quedaban acicalando a sus monturas, quitando con mimo el polvo del camino, los mosquitos que durante el trayecto habían decidido pasar a formar parte del paragolpes. Mientras, saludos a los recién llegados y rencuentros de anteriores salidas con el club. Sin duda, se respiraba pasión. Sin duda, Ferrari es, por encima de todo, pasión. Sueños. Esa tradición… esa historia… “Ten en cuenta que un Ferrari, comprar un Ferrari, tener un Ferrari, es el sueño de muchas personas” me decía Félix a primera hora de la tarde, pocos minutos después de habernos estrechado por primera vez la mano. Saliendo ya del hotel, mirando una vez más por la ventana, no vi sólo un F12, un 430 Scuderia, un 458 Italia… vi a los dueños de esos 16 coches limpiándolos, sacando también fotos, saludándose y compartiendo la pasión común por esta institución del automovilismo que es Ferrari. Vi, en resumen, una buena cantidad de sueños cumplidos.

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