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BMW Experience (II): Prueba de contacto del BMW 523i y 530d

Juanma Nuevo | @JuanmaNuevo | 20 Jul 2010
BMW Experience (II): Prueba de contacto del BMW 523i y 530d
BMW Experience (II): Prueba de contacto del BMW 523i y 530d

Tras las pruebas en el anexo a los boxes, llegó el momento más esperado del día, dar varias vueltas al circuito con un Serie 3 Coupé o con alguna de las unidades del nuevo BMWSerie 5. Lógicamente me atraía la novedad de la berlina así que fue mi elección.

Realizar la prueba en circuito de un coche de calle es muy diferente a realizarla en carretera abierta, no están fabricados para ir a tope y cortando curvas. Sin embargo, como os voy a comentar a continuación, hay sensaciones que sí podemos extrapolar a la circulación cotidiana.

En parado

Desde fuera, diseño elegante y deportivo

Si el diseño de la anterior generación destacaba sobretodo por sus rasgos dinámicos, el nuevo Serie 5 destaca por una línea que mezcla a partes iguales elegancia y deportividad. Me recuerda a la 4ª generación de ésta berlina que se vendió hasta el 2004. Era la primera vez que lo veía, me paré a observarlo desde todos los ángulos y se puede decir que en éste aspecto me ha encantado.

Nada nuevo en el interior, sobrio y de calidad

Una vez dentro del coche, mis impresiones son las mismas que al entrar en cualquier BMW. Encontramos buenos asientos, aún mejores si elegimos los deportivos y un salpicadero lleno de líneas rectas inspirado en el del Serie 7 con materiales de calidad excelente, con plásticos blandos y suaves al tacto.

No destaca en la habitabilidad ni en las plazas delanteras ni en las traseras aunque podemos decir que tiene unas cotas parecidas a las de sus rivales. Tampoco se queda muy atrás en cuanto a capacidad del maletero, con 520 litros de capacidad.

Salimos a pista

523i, el BMW gasolina de siempre

El 523i representa la opción básica en gasolina, dispone de un motor con la típica disposición BMW de 6 cilindros en línea que rinde 204 CV. La unidad probada equipaba como opción el cambio automático de 8 velocidades y un buen listado de extras.

Entre los opcionales incorporaba la suspensión adaptativa denominada Adapative Drive, con la que disponemos de tres modos de funcionamiento de menor a mayor dureza: Normal, Sport y Sport+. Dentro del modo Sport podemos graduar la rigidez de la amortiguación y en el Sport+ el control de estabilidad queda desactivado. Solo pude probar el modo Sport.

El Circuito de Monteblanco es un circuito de reciente construcción y que permite varias configuraciones de pista según lo requiera el evento. En nuestro caso, el trazado elegido era uno de los más largos disponibles con casi 4 kilómetros de longitud conteniendo curvas rápidas y lentas e incluso una chicane.

Dicho ésto, pulsamos el botón Start y nos disponemos a salir de boxes. La primera vuelta es de reconocimiento pero no pude evitar pisar a fondo el acelerador hasta que se va acabando la recta y hacer lo mismo con el freno. A partir de aquí, sólo quedaba disfrutar.

La estabilidad es muy buena aunque en las curvas más cerradas se nota que no es un coche para circuito. El ruido del motor apenas llega al interior a pesar de que llevo el cambio en modo Sport y sube de marcha en altas revoluciones. Y hablando del cambio automático, es excelente. Aunque sea de convertidor de par, parece de doble embrague por su suavidad y rapidez en subir o bajar velocidades.

En cuanto a éste motor de gasolina, se le nota perezoso, con poco reprise y algo lento en recuperaciones. Quizás mis expectativas en un coche con algo más de 200 caballos eran muy altas pero pensándolo bien hay que tener en cuenta que tiene que empujar un mínimo de 1.700 kg y no dispone de un turbo que le apoye. El consumo medio homologado para el 523i es de 7.6 l/100 km aunque tras el uso en circuito el ordenador marcaba unos mareantes 28.7 l/100 km.

530d, quizás la opción ideal

A diferencia del modelo de gasolina que probé en primer lugar, el BMW 530d representa el tope de gama en diesel hasta que en septiembre llegue el 535d. Es un turbodiesel de 6 cilindros en línea con 245 CV. Es injusto compararlo con la versión básica de gasolina pero al haberlos conducido uno a continuación de otro, no puedo evitarlo.

Desde el primer pisotón al acelerador se nota que la respuesta es muy superior pero dónde más se nota la ganancia en prestaciones es a la salida de las curvas, recuperando la velocidad en poco tiempo. En este caso utilicé las levas tras el volante para cambiar y el resultado es el mismo: sube y baja de marchas de manera suave e inmediata.

Conforme iban pasando las curvas, me dí cuenta que eran más fácil trazarlas con éste coche que con el gasolina. La explicación de ésta sensación no está en el motor sino en un elemento opcional que incorporaba la unidad diesel que probé, la Dirección Activa Integral estrenada en el Serie 7.

Por una parte incluye la dirección de desmultiplicación variable, cuyas ventajas vimos en la primera parte de la BMW Experience. Por otra, dispone de la dirección a las cuatro ruedas. Por debajo de los 60 km/h, las ruedas delanteras y traseras giran en direcciones opuestas para reducir el radio de giro. Por encima de los 80 km/h, las ruedas delanteras y traseras giran en la misma dirección. Al tomar una curva, la diferencia es palpable.

Dentro de los extras incluidos en el 530d probado estaba el Head-Up Display, que proyecta sobre el parabrisas la velocidad actual, las indicaciones del navegador y otras funciones. Es una opción que, aunque cara (1.675€), es muy útil y aporta seguridad al no tener que desviar la vista de la carretera.

En ésta versión el consumo homologado es de 6.2 l/100km y a pesar del uso en circuito sólo ascendió a 8.9 l/100 km.

Conclusiones

En primer lugar, sobre la BMW Experience decir es un evento que me ha gustado por lo completo que es. Dar a conocer el producto de ésta forma a clientes y no clientes es una gran forma de publicitar la marca. Mi agradecimiento desde aquí al concesionario San Pablo Motor de Sevilla que es el que me invitó a disfrutar de ese día.

Sobre mi primer contacto con el BMW Serie 5, las impresiones son muy buenas. Destaca por una estética moderna, calidad excelente, un gran cambio automático y una amplia tecnología disponible en confort y seguridad. Es un gran rival para el Mercedes Clase E y sobretodo para Audi A6 que se encuentra al final de su vida comercial.

Como suele suceder en éstos casos, el aspecto más desfavorable es el precio, sobretodo si lo queremos equipar como se merece. Incluyendo extras, el 523i probado tiene un precio de venta de 53.000€ y el 530d, más equipado aún, asciende a más de 75.000€ según configuraciones.

Y no sólo es por llevar la última tecnología, tendremos que pagar casi 1.500€ por unos faros de xenón o 600€ si queremos que se abata el asiento trasero por partes. No obstante es un defecto que comparte con sus rivales alemanes y que no evitará que sea un éxito de ventas en su segmento.

Sólo me queda decir que estoy deseando conducir éste coche en una Autobahn, dónde seguro que se aprecian mejor sus virtudes. A continuación os dejo con una extensa galería de imágenes que aconsejo visualicéis al completo porque incluye fotos con todos los detalles de la berlina bávara.

Prueba de contacto BMW Serie 5

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