Más tarde de lo que queríamos, pero por fin concluimos la prueba del Saab 9-5 Vector 2.0 TiD. Esta berlina grande de 160 CV se ha mostrado hasta la fecha extremadamente amplia y con una imagen realmente imponente, además de exclusiva dado el escaso número de unidades que podemos ver por las calles. El análisis dinámico ha revelado que se trata de una berlina que se encuentra cómoda viajando a alta velocidades en vías rápidas, más que disfrutando de las curvas en una carretera secundaria.

Es la hora de repasar el equipamiento de nuestra unidad. Su acabado es el Vector, que es el intermedio dentro de la gama 9-5, por debajo del Aero – asociable a todos los motores salvo el 2.0 TiD y 1.6 T – y por encima del Linear, que compone el acceso a la gama. De serie, la dotación es ya muy generosa a un precio competitivo, pero la diferencia la marca la gran cantidad de extras que puede equipar de manera opcional, entre los que destacan varias tecnologías punteras de seguridad activa.

Equipamiento

De serie

  • ABS
  • Distribución electrónica de frenado EBD
  • Control de estabilidad ESP
  • Control de tracción
  • Airbags frontales
  • Airbags laterales delanteros y traseros
  • Airbags de cortina delanteros y traseros
  • Faros antiniebla
  • Faros bixenón con lavafaros
  • Chasis deportivo

Saab 9-5 Vector 2.0 TiD, a prueba (III)

  • Retrovisores eléctricos térmicos y electrocrómicos
  • Recomendación de cambio de marcha
  • Sensores de aparcamiento delanteros y traseros
  • Control de crucero
  • Reposacabezas activos delanteros
  • Anclajes ISOFIX para sillitas infantiles
  • Llantas de aleación de 17 pulgadas

Saab 9-5 Vector 2.0 TiD, a prueba (III)
Saab 9-5 Vector 2.0 TiD, a prueba (III)

  • Ordenador de a bordo: muestra su información en una pantalla en el centro del velocímetro, en color. Es completísimo, y se cambia de modos mediante la palanca situada a la derecha del volante. Muestra la velocidad como si estuvíesemos en un avión, datos de navegación, consumos, presión de los neumáticos, un índice de calidad del aceite, dos odómetros parciales y la información del sistema de reconocimiento de señales, si es que la unidad lo equipa.
  • Volante multifunción de cuero regulable en altura y profundidad
  • Climatizador bizona automático
  • Freno de estacionamiento eléctrico
  • Sensores de luz y lluvia
  • Reposabrazos delantero con guantera
  • Asientos con ajuste en altura
  • Apoyo lumbar para los asientos delanteros
  • Arranque por botón

Saab 9-5 Vector 2.0 TiD, a prueba (III)

  • Maletero iluminado
  • Palanca de cambios forrada en cuero
  • Kit antipinchazos
  • Radio CD con MP3 y nueve altavoces
  • Entradas auxiliares (3.5 mm, USB)
  • Reposabrazos trasero con portavasos

Equipamiento extra, paquete de seguridad activa

  • Pintura metalizada Plata Diamante (828€)
  • Tapicería deportiva en cuero natural Premium, asientos deportivos (2.209€)
  • Apertura y arranque sin llave (736€)
  • Memoria del asiento del conductor/retrovisores exteriores (337€)

Saab 9-5 Vector 2.0 TiD, a prueba (III)

  • Asientos delanteros con reglaje eléctrico (1.184€)
  • Paquete alarma antirrobo (491€): protectores de cierres de puertas, seguros, sensores de puertas, maletero y portón trasero, sensor de inclinación, alarma sonora
  • Pack Vector Plus (1.595€): asientos calefactables, Head-Up Display (HUD), faros bi-xenón, lavafaros
  • Tech Pack Plus (2.946€): uno de los paquetes opcionales mñas caros, pero que incluye además de la conexión Bluetooth para el móvil un equipo de sonido Harman/Kardon de 11 altavoces y el navegador High Nav, que tiene una pantalla táctil de 8 pulgadas y disco duro para volcar música desde un pen drive. El navegador da instrucciones muy claras y es sencillo de utilizar. Tiene un manejo muy satisfactorio y una pantalla enorme con una buena visibilidad incluso cuando le da el sol.

Saab 9-5 Vector 2.0 TiD, a prueba (III)

  • Alerta de cambio de carril (LDW, Lane Departure Warning) y reconocimiento de señales de tráfico (TSR, Traffic Sign Recognition) (742€): dos elementos de seguridad que comparte con el Opel Insignia. El primero nos avisará con un sonoro y necesariamente molesto pitido de que nos estamos saliendo del carril, evitando salidas de vía por despistes o quedarse dormido. El sistema de reconocimiento de señales detecta límites de velocidad, fines de prohibición y limitaciones al adelantamiento.

Me ha sorprendido su excelente funcionamiento, ya que detecta señales pequeñas, luminosas, de noche e incluso con un fuerte sol a contraluz. En ocasiones detecta las señales que están en salidas de la vía, aunque no tomemos dicha salida se van a mostrar en la pantalla central. Es el único pero que podemos poner a un sistema muy bien calibrado e intuitivo. Los avisos aparecen en la pantalla central a tamaño completo y posteriormente se minimizan.

Saab 9-5 Vector 2.0 TiD, a prueba (III)

  • Aparcamiento pilotado (798€): una vez activo, busca huecos situados a un lado de nuestro coche. Una vez encontrado aparece una barra en el ordenador de a bordo. Por ejemplo girar el volante hasta que se llene, dar marcha atrás hasta que se llene o volver a girar el volante. Algunos rivales mueven el volante automáticamente, pero en este caso es un sistema manual. El resultado final es muy bueno e incluso permite aparcar en huecos relativamente justos sin esfuerzo (mide más de cinco metros).

Seguridad

Saab es una de las pocas marcas que desarrollan sus sistemas de seguridad en base al estudio de accidentes reales. Ello se demuestra en que Saab ha reconocido que las cinco estrellas EuroNCAP logradas con el nuevo sistema de calificación se pueden aplicar a ocupantes de cualquier talla. La protección a los ocupantes infantiles es óptima y el único aspecto en que flaquea es en la prueba de atropello, en la que ciertas partes del peatón no recibe una protección tan buena.

Saab 9-5 Vector 2.0 TiD, a prueba (III)

Precio y rivales

El Saab 9-5 Vector 2.0 TiD de 160 CV tiene un precio de venta al público de 37.500€. Con el equipamiento extra de nuestra unidad el precio asciende a nada menos que 49.366€. Hasta la fecha es el cuarto coche más caro que he probado y eso se deja notar en el abundantísimo equipamiento opcional, que acaba por distinguir a este coche de su competencia. Realmente, no tiene demasiados rivales por motorización, veamos un pequeño repaso a los más importantes.

En primer lugar, el Volvo S80. Su motorización más parecida es la 2.0 D3, con cinco cilindros y 163 CV de potencia. Tiene un mayor par motor (400 Nm) y un rango de utilización más aprovechable. El consumo homologado es el mismo que en el Saab. Tiene un habitáculo muy bien terminado y puede equipar las mismas tecnologías que el 9-5, aunque no tiene unas plazas traseras tan amplias. Es un coche similar al Saab por concepción y filosofía de diseño, además de compartir nacionalidad.

Saab 9-5 Vector 2.0 TiD, a prueba (III)

A igualdad de equipamiento cuesta poco más de 49.000€, por lo que es la alternativa perfecta, aunque su tamaño es algo inferior, 4.85 metros. El Jaguar XF es otro rival, pero carece de una motorización equivalente. Un nuevo rival es el Audi A6, que ha sido recientemente renovado. Con 4.91 metros, debemos recurrir al motor 2.0 TDI de 177 CV, con el que logra mejores prestaciones y consumos (4.9 l/100 km). Es también un coche mejor terminado, aunque no más amplio en su habitáculo.

Se puede considerar un coche caro, pues aunque parte de 39.300€ para igualar el equipamiento del Saab hay que dejarse más de 61.000€ y hay que pagar por detalles como el control de velocidad Tempomat. Con el BMW 520d (184 CV) ocurre lo mismo, aunque es un coche más dinámico y por concepto diferente al contar con tracción trasera y ciertas aspiraciones deportivas. Gasta sólo 5.0 l/100 km y en prestaciones es notablemente superior al Saab, especialmente en aceleración.

Saab 9-5 Vector 2.0 TiD, a prueba (III)

Habría que ver si sus consumos reales son tan bajos – desarrollos más cortos – pero lo que es cierto es un buen acabado interior, un habitáculo más pequeño y la necesidad de dejarnos más de 60.000€ para igualar el equipamiento del Saab. El último rival es en nuestra opinión el Mercedes E 220 CDI BlueEFFICIENCY, de 170 CV. De nuevo, es superior en prestaciones pero es más pequeño a nivel de plazas traseras. Su consumo es idéntico al del Saab, aunque su maletero es ligeramente mayor.

Para igualar el equipamiento es necesario dejarse casi 62.000€ y no siempre es posible equipar la misma combinación de equipamiento que disfrutamos en el Saab. Para terminar, ¿compensa el motor 1.6 T de gasolina frente al 2.0 TiD? Por prestaciones y refinamiento la respuesta es afirmativa, pero homologa 7.6 l/100 km y tiene desarrollos más bien cortos. Teniendo en cuenta que cuestan lo mismo a igualdad de equipamiento el diésel compensa desde el primer kilómetro.

Conclusiones

El Saab 9-5 es una aproximación diferente a la automoción premium en berlinas grandes, una vía desde luego más diferenciada y exclusiva que el habitual trío alemán de berlinas (sin desmerecerlo en absoluto). Es un vehículo muy grande en su exterior, y muy grande también en su interior, además de tener ya de serie un precio competitivo para la cantidad de equipamiento que disfrutamos de serie. Y no nos olvidemos del diseño escandinavo de inspiración aeronáutica, toda una delicia.

Saab 9-5 Vector 2.0 TiD, a prueba (III)

Ahora, sólo le queda luchar contra el desconocimiento y los prejuicios automovilísticos, que no es poco.

A destacar

  • Diseño
  • Amplitud
  • Consumos

A mejorar

  • Poco dinámico
  • Visibilidad trasera
  • Ausencia de rueda de repuesto

En Diariomotor: Saab 9-5 Vector 2.0 TiD, a prueba (I) | Saab 9-5 Vector 2.0 TiD, a prueba (II) | Saab 9-5 2011 a fondo

Lee a continuación: Saab 9-5 Vector 2.0 TiD, a prueba (II)

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