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Volvo

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El Volvo C30 nos deja, pero sigue siendo un compacto interesante y original

David Villarreal | @davidvillarreal | 21 Oct 2012

Última llamada para el Volvo C30 que nos dejará a finales de año, un movimiento que ya podíamos anticipar por el mero hecho de que el Volvo V40 se presente como un más que digno sucesor – aunque con cinco puertas – que supera en casi todos los aspectos al compacto sueco comercializado durante la última década. Estamos por tanto ante un buen momento para aprovechar los últimos compases de la andadura del Volvo C30 y la última oportunidad para adquirir este modelo nuevo o recurrir a la socorrida alternativa del vehículo de ocasión.

El Volvo C30 nacía como una alternativa compacta diferente, una apuesta fresca y original que no tenía nada que ver con prácticamente ningún otro compacto premium que se preciase de serlo, aunque jamás gozó de las ventas de sus rivales. De ahí extraemos una virtud más del C30, la exclusividad del “patito feo” que en su interior escondía un atlético y bello cisne. Por poner un ejemplo bastante ilustrativo, las ventas del C30 en España a lo largo de todo 2012 ni tan siquiera han llegado a superar las ventas del último mes de rivales como el Audi A3 o el BMW Serie 1. Pese a su reciente lanzamiento el Volvo V40 ya ha logrado superar en ventas en 2012 al C30 y con creces.

La exclusividad del modelo que huyó del compacto mainstream

Su estética original pudo ser virtud y defecto a la hora de convencer al cliente, amén de un precio bastante alto.

Una buena razón para hacerse con un VolvoC30 es su deportividad, su peculiar estética con el portón trasero con abundancia de revestimientos negros que flanquean la luneta y por supuesto su carrocería de tres puertas. Mientras el Volvo V40 ha apostado más por la practicidad y el espacio del que aspira prácticamente a posicionarse como un gran compacto o un monovolumen, frente al toque retro pero concepción juvenil del C30, que por cierto contaba con un chasis con un aplomo que muchos rivales ya hubieran querido tener para ellos mismos.

Está claro que el precio es un gran inconveniente, pensemos que un Volvo C30 D2 diésel y con 115 CV parte de los 23.830€, siendo la única alternativa que hoy por hoy está exenta de pago del Impuesto de Matriculación. Por encima tenemos el C30 D3 con 150 CV y el más potente de los diésel, un C30 D4 con 177 CV. Las opciones de gasolina parten de un C30 2.0F de 145 CV y el tope de gama, un Volvo C30 T5 de 230 CV que únicamente está disponible con cambio automático y un precio base, con equipamiento bastante completo Business Edition, desde 32.069€.

Teniendo un Volvo V40 desde 23.533€ también con ese mismo motor, es difícil justificar la adquisición de un C30 que prácticamente se ha visto superado por el nuevo modelo en casi todos los aspectos.

Las mejores ofertas del Volvo C30 están en el mercado de ocasión

Al no ser un compacto muy popular es fácil encontrar ofertas muy interesantes, potentes y bien equipadas en el mercado de ocasión.

Tal vez el mayor beneficio del Volvo C30 esté en el mercado de ocasión dónde es fácil encontrar modelos relativamente potentes y muy bien equipados a un precio sumamente ajustado en relación con el coste de adquisición del modelo nuevo en concesionario. Esto se explica lógicamente por el hecho de que el Volvo C30 no sea un compacto mainstream, es decir, un modelo popular que en número de ventas rivalice con los líderes de su segmento, sino una alternativa casi marginal que pese a sus virtudes normalmente no invite a los clientes a considerarlo como una posible opción de compra.

Para aquellos que quieran huir además de la sobriedad característica de Volvo, siempre estará disponible el modelo R-Design que presume de un diseño muy deportivo y exótico.

Fuente: Volvo En Diariomotor: El Volvo C30 se despedirá en diciembre