Pirelli apuesta por ser conservadora

 |  @josetellaetxe  | 

Foco de atención principal en Fórmula 1 desde los inicios de la temporada, el proveedor único de compuestos Pirelli ha ido agravando sus situación conforme transcurrían las carreras. Si en Jerez y Montmeló —circuitos donde se celebraron las primeras tomas de contacto en pretemporada entre las escuderías y el producto del fabricante italiano para este año—, el descontento se instaló mayoritariamente entre los equipos, los resultados de las primeras pruebas comenzaron a sembrar el pánico en el paddock, hasta alcanzar su climax en Bahrein, carrera a cuyo término, la milanesa comienza a valorar seriamente la posibilidad de alterar su programa de fabricación en aras de ofrecer una respuesta que satisficiera a todos los integrantes del Circo.

Contra todo pronóstico, lejos de actuar sobre los neumáticos que habrían presentado problemas de delaminación, de excesivo consumo o de rotura de carcasa, Pirelli decide endurecer ligeramente sus compuestos duros para 2013 (vitola naranja), con la intención de asimilarlos al rendimiento obtenido el año pasado, y los estrena en el Gran Premio de España. Sin embargo, Red Bull y Mercedes AMG, los equipos que mayores quejas habían escenificado, no quedan contentas.

Envuelta en un ambiente ya de por sí bastante enrarecido, debido por un lado a lo que venimos contando y por otro, a que la FIA no había renovado para 2014 a la italina (concluye este año su contrato), Pirelli decide modificar radicalmente sus compuestos para 2013 y ofrece la solución de estrenar su nueva propuesta en Canadá (Mónaco está, por fechas, literalmente encima), pero en El Principado vence Nico Rosberg y estalla el denominado pirelligate que ha sido juzgado este pasado jueves sin apenas consecuencias deportivas ni económicas, ni para la italiana ni para Mercedes AMG, la única encausada.

Con escuderías como Lotus y Ferrari frontalmente en contra de una posible modificación de gomas, y por tanto sin el necesario consenso como para acometer tan profundo cambio al amparo de la normativa técnica FIA (consiste en cambiar la estructura metálica de la rueda por la de kevlar ya utilizada en 2012), Pirelli se encuentra en una encrucijada y cambia de nuevo de planes, posponiendo la implementación del nuevo tipo de neumático para Silverstone y proponiendo a los equipos una prueba del mismo en el Gilles Villeneueve, que no llega a realizarse, sea dicho de paso, porque las inclemencias meteorológicas sobre el circuito canadiense durante el viernes y parte del sábado del fin de semana de carrera, lo impiden.

Sin tiempo, asediada por todos sus flancos, con una imagen comercial bastante dañada, en constante entredicho y con la vista ante el Tribunal Internacional de la FIA todavía sin celebrarse, la firma italiana decidió tras el Gran Premio de Canadá cortar por lo sano y anunciar que no iba a modificar nada salvo el tipo de adhesivo que fija la parte interior del volumen de la rueda a la banda de rodadura.

Llegados a este punto, cabe decir que después de haber participado en 7 pruebas y haber sufrido todo tipo de lances dentro y fuera de la pista, la gama Pirelli para 2013 sigue intacta y vigente en todas sus variantes, salvo en el caso ya comentado del compuesto duro, y es importante tener esta circunstancia en mente, puesto que la milanesa ha decidido cubrirse las espaldas endureciendo sus elecciones para Silverstone y Hungaroring (el duro interviene como prime o recomendado), manteniendo la misma para Nürburgring que ya utilizara en 2011 (el G.P. de Alemania de 2012 se disputó sobre el trazado de Hockenheim).

 

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