Suzuki SX4 S-Cross, prueba de contacto: Suzuki ya ha encontrado su best-seller

 |  @davidvillarreal  | 

Resulta realmente sorprendente que Suzuki, una marca con mucha tradición en vehículos todoterreno, haya tardado tanto tiempo en unirse a la moda de los crossovers compactos. Pensemos que este segmento sigue en pleno auge, hasta el punto de que para algunas marcas se ha convertido en su único respiro en un momento en que la crisis azota a todos por igual. El Suzuki SX4 S-Cross debía cubrir la necesidad de un modelo con aspecto de todocamino, pero enfocado sobre todo en la carretera, espacioso, cómodo, con motores ahorradores y un precio muy competitivo. Pues bien, aquí lo tenemos.

No te dejes engañar por su nombre. El Suzuki SX4 S-Cross no tiene nada que ver con el SX4 que conocíamos hasta la fecha. Se trata de un automóvil completamente nuevo, en un segmento superior y con el SX4 S-Cross en los concesionarios, el antiguo Suzuki SX4 seguirá fabricándose indefinidamente y comercializándose simultáneamente. Sabemos que la decisión de mantener la coletilla SX4 en el nuevo S-Cross no ha gustado en Europa y seguro que generará algún que otro quebradero de cabeza en el departamento de marketing y los concesionarios de la marca. Mientras tanto, nosotros os contaremos todo acerca del nuevo S-Cross y las características que tanto lo diferencian de su hermano pequeño, el que aún sigue compartiendo plataforma con el Fiat Sedici.

El enésimo crossover compacto, la “radiofórmula” de la industria del automóvil

Suzuki ha optado por la fórmula que sabemos funciona, la del turismo con aspecto de todocamino y un enfoque eminentemente de carretera. El espíritu más campero seguirá quedando reservado para los Jimny y Grand Vitara.

Si nos fijamos en el primer párrafo de esta entrada, lo que Suzuki necesitaba era un Nissan Qashqai. Sería realmente injusto, por ambas marcas, decir que la consecución de ambos productos ha sido exactamente la misma. Lo cual no deja de ser un buen halago para el de Suzuki y una buena señal de que han concebido un best-seller, que a buen recaudo hará que sus ventas en Europa y más concretamente en España, crezcan con paso firme. Podríamos reprochar a Suzuki no haber desarrollado un producto más original o innovador en su categoría, aunque para vehículos peculiares ya tenemos al Jimny desde 13.550 euros. Pero como veremos a continuación la consecución ha sido suficientemente buena para demostrar que está como mínimo a la altura de sus rivales.

El Suzuki SX4 S-Cross ha optado por una estética moderna, a la que – para ser honestos – las fotos no hacen justicia y en vivo gana bastante. Suzuki ha abandonado la estética campera tradicional del Jimny y el Grand Vitara, y el sabor económico del SX4, para optar por lo mainstream, por la “radiofórmula” que sabemos triunfa en la industria del automóvil. Suzuki también ha sabido conferirle sus rasgos y sobre todo preservar un ápice de espíritu campero en algunos detalles menos comunes en estos días, como la extensa superficie de carrocería – en defensas y bajos – que ha sido revestida de plástico negro, una solución más sufrida y segura para incursiones en campo, algo que en un automóvil de esta categoría no es ni mucho menos un handicap, sino una virtud y un detalle que aporta carácter.

El SX4 S-Cross está disponible con ocho tonos de carrocería, incluido el tono lima que se escogió en un primer momento para presentarlo. Según versiones también contará con una llanta de acero de 16” (la más básica) y a partir de ahí dos juegos de llantas de 17”, incluyendo un diseño realmente atractivo con radios en negro mate, el que se aprecia en la unidad de nuestra prueba.

A bordo el S-Cross destaca por su sencillez. Materiales modestos pero bien ajustados y resueltos. No destaca en nada pero sí está a la altura de muchos rivales, como el Qashqai, y en algunos casos incluso por encima.

El Suzuki SX4 S-Cross ataca justo al concepto de automóvil que busca el cliente. Sin ser demasiado alto, su carrocería tiene proporciones de todocamino y el puesto de conducción es alto, el volante suficientemente vertical e incluso el recorrido del embrague (bastante corto) prima que conduzcas situado de aquella manera. El diseño a bordo no destaca por mil y un detalles ni fuegos de artificio que nos distraigan, es realmente sencillo y práctico, sin más. La zona central del salpicadero es ligeramente mullida, pero su plástico hueco y el tacto del resto de revestimientos nos confirma que la prioridad no era una altísima calidad percibida sino ofrecer una solución duradera, de batalla, que resista bien al paso de los años.

Desde este verano ya conocíamos la distribución de la gama, equipamientos y precios en el Suzuki SX4 S-Cross. El tope de gama (GLX-EL) ofrece tapizados de piel sintética en asientos y paneles de las puertas. No es el más noble de los materiales, pero la ergonomía de los asientos y el resultado satisface con creces. La gama de acceso (GL) cuenta con un tapizado de tela demasiado sencillo y en el intermedio (GLE/GLX), con un tapizado de tela con un ribete bordado.

En la gama GLX también contaremos con un equipo de navegación integrado que, bien es cierto no goza de la última tecnología en conectividad y entretenimiento, pero sí cuenta con su pantalla táctil y cámara de visión trasera para facilitar maniobras y aparcamientos. También nos congratulamos de que Suzuki oferte un techo panorámico doble y completamente practicable (ambas piezas se abren), en el modelo 1.6 DDis GLE, con un coste añadido – eso sí – de 1.000 euros.

Un maletero muy espacioso y práctico para el S-Cross

El S-Cross se encuentra entre los más pequeños y compactos de su categoría. Aún así el volumen de carga del maletero está entre los mejores.

Suzuki no erraba cuando nos decía que el maletero del SX4 S-Cross es realmente práctico y espacioso. Hablamos de un volumen útil de 430 litros, uno de los mejores datos de su categoría. Lo cual no está mal si tenemos en cuenta su longitud de tan solo 4,30 metros, muy similar al Nissan Qashqai y unos 20 centímetros más corta que un Ford Kuga. Apenas es 18 centímetros más largo que un Renault Captur. Es decir, el SX4 S-Cross goza de unas dimensiones muy contenidas para su espacio a bordo, con lo cual ha sabido situarse en una posición intermedia muy lógica al borde de dos mundos: el crossover del segmento B y el del segmento C.

Pero como ya sabían que en 2014 iniciarán la producción de un b-SUV en torno a los 4,20 metros, el Suzuki iV4 que tomará los rasgos del prototipo presentado en Frankfurt, el SX4 S-Cross sin complejos ni ataduras ya se ha propuesto centrar su ataque en el Qashqai.

El maletero, por cierto, cuenta con unos pequeños cajones laterales y un doble fondo de bandeja extraíble, que además puede colocarse en dos alturas para maximizar el espacio o facilitar la carga de bultos situándose prácticamente solidario a la boca de carga. En cuanto al espacio para los pasajeros, el Suzuki SX4 S-Cross sin ser brillante, goza de un espacio bastante correcto en todas sus cotas.

El S-Cross diésel o gasolina, tracción delantera o total, pero siempre con 120 CV

Suzuki solo dispondrá para el S-Cross de un motor diésel y otro gasolina, ambos con 120 CV de potencia.

A la hora de escoger motores, la elección no será demasiado complicada. Sabemos que podrían haber ofertado una gama de mecánicas más extensa, por arriba y por abajo, pero Suzuki ha ahorrado tiempo (y dinero) centrándose en la alternativa de volumen, la del diésel y el gasolina de 120 CV. Si por algo brilla el diésel es por sus consumos, homologando 4,2 litros/100 kilómetros (con Start/Stop) y estando exento de Impuesto de Matriculación independientemente del sistema de tracción escogido.

Ambos motores se ofertan con tracción delantera y a las cuatro ruedas con el sistema que Suzuki denomina ALLGRIP. El motor diésel solo estará disponible con un cambio manual de seis relaciones, mientras que el de gasolina contará con un cambio manual de cinco relaciones y una alternativa automática, de variador continuo, con relaciones prefijadas para utilizar el modo secuencial mediante las levas que monta en el volante.

En nuestra prueba tuvimos ocasión de probar el Suzuki SX4 S-Cross con sendos motores, diésel y gasolina, el primero con tracción total y el segundo con CVT. Pero para eso aguardad a la segunda parte de esta prueba, en la que os contaremos nuestras primeras impresiones sobre dinámica y sobre ambos motores.

Fuente: Suzuki
En Diariomotor: El Suzuki SX4 S-Cross llega a España para competir de lleno en el segmento crossover compacto

Lee a continuación: El Suzuki SX4 S-Cross llega a España para competir de lleno en el segmento crossover compacto

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  • Smat

    Pues parece que suzuki plantea ahora sí un modelo a tener en cuenta en un segmento de gran peso, pero no acabo de ver claro su posicionamiento, pues su tamaño queda a caballo entre un captur o 2008 y el de un CRV o rav-4, es cierto que su mayor rival tiene ese tamaño, hasta aquí bien, el quasqai ha jugado es baza con gran éxito (y en menor medida los ASX), pero al colocar inmediatamente 2 modelos por debajo (el viejo SX4 y el modelo que se derivará del concept presentado en Frankfurt) dificilmente podrá jugar la baza de un precio ajustado pues se solaparía con aquellos, de hecho, aunque no es caro, pero no acabo de ver grandes diferencias respecto a las versiones de acceso con respecto a la competencia en modelos claramente más aparentes como un sportage, es una pena pues esa podría ser su gran baza, ahora que resulta un producto más solvente y de mayor nivel que el antiguo (que paradójicamente tenía un motor más grande) y ha ganado en atractivo, pues si bien el tomar descaradamente rasgos de su mayor rival es criticable, el resultado final en este rojo mejora con mucho lo visto en las fotos oficiales.

  • Alberto Piqueras Ramos

    Interesante vehículo para aquellos que necesiten este tipo de configuración como para uso campero, y rutero con ciertas limitaciones, pues lo veo un poco pasado de altura y estrecho. Quizás sea sólo una ilusión óptica.

    Saludos.

  • nombre

    podría ser un buen 4wd. siendo suzuki.

  • Patek

    Un potpourri de estilos que desmboca en un coche sin personalidad alguna. En este tono rojo con defensas negras el parecido con el Qashqai resulta casi de plagio, en especial la trasera y esa consola hexagonal la he visto en alguna parte con anterioridad aunque no sabría decir dónde ahora mismo… reminiscencias del Fiat Brava y del Mitsubishi ASX en todo caso.

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