Opel ADAM, a prueba. Personalización y estilo para huir del utilitario mainstream

La industria del automóvil se ha convertido en un mercado de nichos. Jamás habíamos disfrutado de tal variedad de modelos y alternativas. De elegir un coche más pequeño o más grande, hemos pasado a tal heterogeneidad de modelos que en cualquier marca podemos encontrar varias opciones que se adecuan a nuestro presupuesto y nuestras necesidades. Y habrá que estar atentos, porque en los próximos años habrá incluso una mayor diversidad. Opel, con su nuevo ADAM, entiende mucho de lo que os estamos contando.

El Opel ADAM es un automóvil pequeño y de corte urbano, con un claro enfoque juvenil y ese intento de cautivar a aquellos que ansíen un coche que encaje en su estilo de vida, para lo cual es imprescindible ofrecer altas dosis de personalización. Dicho lo cual, estamos ante un urbano para el cliente que piense que un Agila o un Corsa son demasiado mainstream, demasiado comunes y populares. Aunque para optar por esa exclusividad del Opel ADAM haya que aceptar un precio elevado y renunciar, por ejemplo, al espacio o la diversidad de motores de un Corsa.

Opel aspira a hacerse con un pedacito de lo que denominan el mercado de coches trendy, que cuenta con modelos tan populares como el Mini. Es una categoría de nicho, con pocas ventas frente a modelos de volumen, pero con un mercado que en 2011 alcanzó los 630.000 coches y que año tras año no deja de crecer. Parece que efectivamente hay sitio para uno más, el ADAM.

Un utilitario que atrae miradas. El Opel más trendy

La exclusividad del producto de nicho. Por cada ADAM que se vende actualmente se matriculan entre 15 y 20 Corsa.

Salgo de un centro comercial y me acerco al parking en el que está aparcado el Opel ADAM de nuestra prueba, el mismo que podéis ver en las fotografías que ilustran este artículo. Allí me encuentro a un joven que contempla con detalle el coche y cuando me ve acercarme y abrir el maletero no tarda en lanzar su asalto y preguntarme: ¿es este el nuevo Corsa?

Un servidor, que a diario prueba modelos que en ocasiones ni tan siquiera han llegado a los concesionarios, está acostumbrado a que le pregunten y – faltaría más – siempre intento responder con profesionalidad a las preguntas que me lanzan. Pero lo cierto, es que estas situaciones suelen sucederme con modelos más llamativos, deportivos y generalmente caros. La anécdota que os cuento no es más que una muestra de que el ADAM, no es un coche para pasar desapercibido.

Pensemos también que sin tener en cuenta todos los Opel Corsa que ya están en circulación, por cada ADAM que se vende en España cada mes se matriculan aproximadamente entre 15 y 20 Corsa. Hace unos meses incluso nos preguntábamos si el ADAM no habría alcanzado el éxito que Opel esperaba de él. Definitivamente no te encontrarás con varios ADAM aparcados en tu calle ni sucederá que encuentres muchos conocidos con tu mismo coche y aún más difícil, con la misma configuración de equipamiento, llantas y colores. No es nada sencillo cruzarte con dos ADAM exactamente iguales.

El Opel ADAM requiere dedicar mucho tiempo en su configurador

Las posibilidades de personalización del Opel ADAM son inmensas, hasta el punto de que antes de proceder a su compra deberíamos dedicar probablemente unas horas para explorarlas todas y decidir cómo quedará nuestro futuro ADAM.

El Opel ADAM nos exigirá dedicar bastante tiempo, probablemente unas horas, delante de nuestra pantalla del ordenador o el tablet trasteando el configurador. La gama se ha distribuido en tres líneas básicas que no solo se diferencian por su equipamiento, el tamaño de llanta y ciertos acabados, sino también por el nivel de detallado exterior.

El ADAM JAM sirve de acceso desde 13.560 euros. Su equipamiento de serie es bastante correcto. Llantas de aleación de 16”, aire acondicionado, equipo de sonido de cinco altavoces con conexión Bluetooth y USB y faros antiniebla delanteros y traseros. El interior podremos decorarlo en negro, el acabado más sobrio, o en negro con detalles blancos.

El ADAM GLAM, desde 14.470 euros, pretende aportar, a todo lo anterior, estilo añadiendo climatizador, techo solar fijo, faros halógenos, luz diurna LED, equipo de sonido más sofisticado con siete altavoces y un diseño de llantas de 16” de tipo multirradio (Opel lo denomina Vintage). Existen tres colores para la decoración en dos tonos del habitáculo, negro, marrón y burdeos.

Por otro lado, el ADAM SLAM, el mismo que tuvimos ocasión de probar, arranca en los 15.240 euros. No equipa de serie el techo solar del GLAM, pero añade a todo su equipamiento unas llantas de 17” y un tarado de suspensiones más rígidas y deportivas. Digamos que este último es una alternativa más deportiva al GLAM, que por otra parte será el más recomendable si queremos el techo solar.

Antes muerta que sencilla. Infinitas posibilidades de personalización

Aunque el ADAM parta de los 13.650 euros (12.123 euros con promociones), los extras y los detalles de personalización pueden hacer que el presupuesto supere los 20.000 euros. Existen más de 80.000 combinaciones diferentes.

Si pensabas que tu configuración había terminado con elegir una de estas tres líneas y el color para el techo y la carrocería, estabas muy equivocado. Cada línea cuenta con sus propios packs, que van mucho más allá de la decoración bitono exterior. Desde aproximadamente 500 euros podemos modificar el detallado de la parrilla, los retrovisores, los embellecedores interiores, aplicar adhesivos, aplicar un toque de color a las llantas u optar por una medida incluso mayor, de 18”.

La línea SLAM incluso nos permite configurar un OPC Line por 1.210 euros, un pack bastante caro que apenas cambia el tono de los faldones laterales y muy ligeramente el diseño de las defensas y el spoiler. Según Opel, podemos configurar 80.000 combinaciones diferentes del Opel ADAM, de forma que sea realmente difícil que te encuentres por la calle con un ADAM igual que el tuyo.

Evidentemente, si nos volvemos locos añadiendo extras y paquetes bien nos podremos situar por encima de los 20.000 euros, en precios bastante cercanos a los de un Corsa OPC. Aunque también es cierto que para disfrutar de un ADAM llamativo y molón ni mucho menos es necesario aplicar todos los packs posibles. Nuestra unidad de pruebas estaba dotada de techo La Crème de la Crème – no es broma – por 515 euros y carrocería Tiburón Azul (1.025 euros).

Aunque el ADAM tenga un concepto un tanto pasional, es recomendable razonar la configuración de extras que pueden ser demasiado caros o poco prácticos.

Que existan centenares de opciones, no quiere decir que debamos aplicarlas todas. Es más, aunque el proceso de compra de un coche así sea muy pasional, recomendaría cordura a la hora de seleccionar determinadas líneas o elementos realmente caros o poco prácticos, por ejemplo las llantas. Con 16” un ADAM ya es atractivo, con 17” mucho más, pero ¿de verdad es necesario equipar una llanta opcional de 18”? Sinceramente no lo creo. De hecho os hablaré más en profundidad de este aspecto en el apartado dinámico de nuestra prueba.

Por nuestro trabajo, por hobbie y por necesidad, hemos pasado horas y horas en muchos configuradores. Pero os aseguro que jamás había visto nada comparable a las posibilidades de personalización que ofrece un ADAM.

Tampoco nos olvidemos de que esto podría ser únicamente la punta del iceberg. El prototipo Opel ADAM Rocks Concept nos adelantaba que más allá del ADAM coupé que conocemos en estos momentos, también podría haber sitio para un ADAM de tipo crossover (o ligeramente “camperizado”) e incluso un descapotable con una capota desmontable y pilares fijos.

En Diariomotor: El Opel Adam estrena un motor 1.0 turbo tricilíndrico de 115 CV | Opel ADAM 2013: el urbanita más personalizable, a fondo

Lee a continuación: El Opel Adam Rocks Concept de producción llegará a finales de 2014

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  • jorge

    Éste coche ha tenido una aceptación en el mercado bastante regular, y creo que estoy siendo bueno. El problema es el precio, algo elevado, motores atmosféricos y perezosos ademas de gastones. Hasta que no metan un motor tricilindrico de poco caballaje ( unos 85-90cv) no podrán hacer nada.
    Parto del hecho de que un motor diésel para éste tipo de coche es algo absurdo ( al igual que para un toyota aygo o un 500), por lo que se necesita un motor gasolina pequeño y alegre que no consuma en exceso

    • nombre

      Por no hablar de la infumable calidad de acabados.

      • Totalmente de acuerdo con los motores.
        No tanto con la calidad de acabados. Es muy decente para un coche así, no es premium, pero sí a un buen nivel y mejor que un Mini (base) o un Fiat 500.

  • alexyn

    Pues sí, es difícil encontrar un Adam igual que el tuyo. Primero hay que encontrar alguno. Yo sólo he visto uno y vivo en Zaragoza.

  • Alberto Piqueras Ramos

    Estimado David:

    Lo simpático que puede resultar su dibujo, se desdibuja con el precio que hay que pagar por una versión aceptable en equipamiento. Está lejos de ese segmento inventado llamado ¿Trendy ?, y mucho más lejos de los llamados, coches caprichos, pues es poco lo que podemos rescatar de capricho. No deja de ser un coche ciudadano de reducidas dimensiones y altas limitaciones de dinamismo; no encaja en ningún casillero por lo cual su venta será sólo testimonial.

    Saludos.

  • Pableras

    A mi el coche en si no me disgusta. Sólo le he visto en fotos, en vivo no he visto ninguno.

    Lo malo de este coche es, para mi gusto, la gama de motores. No hay un equilibrio entre precio y prestaciones, ya que por los 13650€ de partida te llevas un motor de 69cv, bastante justito se mire como se mire.

    Está claro cuáles son sus rivales, pero sus alternativas son muy numerosas ya que, por precio, se puede optar a muchos modelos, no tan chic, pero si más funcionales y prestacionales.

    • Alejandro

      En vivo pierde, y mucho. Suelo ver unidades de alquiler y es feo. Feo feo.

  • maaden

    Por supuesto que es caro!! Acaso el Mini no lo es para lo que ofrece?? A diferencia del 500, que tiene un precio de partida más razonable, pero aun así también es caro. Queramos o no el diseño y el estilo se paga, y esas compras no se hacen con la razón de bandera.