Fórmula 1. Pirelli apuesta por mostrarse conservadora en Melbourne

 |  @josetellaetxe  | 

Desde que desembarcara en la Fórmula 1 como proveedora única de compuestos, sustituyendo a la japonesa Bridgestone, Pirelli se había convertido a su pesar en la protagonista indiscutible de las temporadas 2010 a 2013, llegando a ponerse en el punto de mira de sus más férreos opositores tras la secuencia de acontecimientos que derivaron en un Gran Premio de Gran Bretaña del año pasado, que sin duda pasará a los anales de este deporte como uno de los más grandiosos despropósitos.

Sea como fuere, renovada hasta 2016 y consciente de que la Fórmula 1 es una plataforma para proyectar su imagen de marca en la que se puede perder en un instante todo lo labrado durante meses, la milanesa ha tomado buena nota y ha respondido al reto que lleva entre manos sin apenas ruido pero con bastante contundencia.

Como mencionábamos hace unos días [Fórmula 1. Pirelli anuncia las fechas de sus pruebas con la temporada lanzada], la italiana, avisada de los riesgos que supone correr demasiado deprisa o a la pata coja, como vulgarmente se dice, conseguía de la FIA y los equipos el placem para probar su producto sobre vehículos actuales en aras de evitar problemas inecesarios que inevitablemente interferían en el natural transcurrir de la competición. Fruto de este esfuerzo, recordemos, en diciembre pasado, sobre el circuito de Sakhir, las escuderías que así lo consideraron oportuno, pudieron probar los prototipos de gomas que serían utilizados durante la temporada que abrimos mañana.

Así las cosas, la pretemporada, como hemos narrado desde estas mismas páginas de Diariomotor, ha sido para Pirelli un campo de experimentación del que sin duda ha extraído golosas consecuencias mientras los equipos, cumplían con la liturgia de ir acostumbrándose a un material que siempre ha sido secundario aunque no menos importante por ello, pero que por circunstancias totalmente extemporáneas, había llegado a eclipsar el propio diseño de los coches, comprometiendo por tanto su desenvoltura en el campeonato.

Resueltas las dudas iniciales y aceptado por todas las partes integrantes que Pirelli necesitaba el apoyo global del deporte, los meses que han transcurrido desde la finalización de la sesión 2013 y comienzo de esta, no han podido arrojar un saldo más inmejorable. Todas las escuderías, así como sus pilotos y el propio fabricante de gomas, están satisfechos con el comportamiento y rendimiento de las ruedas, entre otras cosas porque todos los representantes de la gama de producto han podido ser probados gracias a la sustitución de Montmeló por Sakhir.

A resultas de ello, Pirelli ha seleccionado para la celebración del Gran Premio de Australia los compuestos blando (distintivo amarillo) y medio (distintivo blanco), los exponentes más medianeros y sin duda, los más adecuados para bregar sobre un asfalto como el del Albert Park, que por pertenecer a un circuito semiurbano, presenta unas exigencias que requieren de una inteligente respuesta por parte de los neumáticos.

En principio y como comentábamos hace unas líneas, todos los implicados parecen salir contentos de esta primera jornada de entrenamientos, lo que augura que aunque pueda intuirse como una solución cauta por parte de Pirelli (el año pasado se utilizaron en Australia los extrablandos), posiblemente sea la más responsable y la que seguramente el domingo, más agradeceremos los aficionados.

 

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