Carreras virtuales: la última revolución del deporte del motor

 |  @davidvillarreal  | 

Es en estos tiempos de crisis, de problemas económicos, cuando de verdad te das cuenta de lo complicado que es ser piloto profesional. No basta con tener talento. La combinación de suerte, dinero, sobre todo dinero, y el mecenazgo de una o varias firmas que financien tu aventura, es la piedra angular de una próspera carrera deportiva. Pero, ¿qué me dicen de tener un circuito de carreras en el salón? ¿poder medirte contra miles de pilotos sin gastar gasolina, sin pasar más tiempo en despachos buscando sponsor que entrenando, sin noches de insomnio e incertidumbre sin saber si te van a llegar los fondos para correr el próximo fin de semana?

Del videojuego mainstream, de Gran Turismo y Forza, al simulador más a avanzado, a Live For Speed, rFactor, iRacing. ¿Ha llegado la verdadera revolución del mundo del motor? ¿Sustituirán algún día las carreras virtuales a la verdadera competición del motor? ¿Veremos retransmisiones de carreras virtuales en televisión?

Automovilismo para todos los bolsillos

Un piloto necesita una combinación de dinero, suerte y talento para desarrollar su carrera profesional. Las carreras virtuales suponen la democratización del deporte del motor, cualquiera puede competir.

Hace unos años entrevistamos a un piloto español que personalmente respeto y, sobre todo, admiro. Cuando Javier Morcillo, Director Deportivo de la Escuela Española de Pilotos, nos contaba cómo ser piloto de carreras, hablaba de la frustración que supone reconocer que sin dinero, sin mucho dinero, no se puede competir. Para aspirar a las grandes competiciones del motor, si no imprescindible, es importante empezar muy temprano, iniciarte desde niño en el karting y eso supone invertir cantidades muy superiores al presupuesto de cualquier familia media española.

En la competición del motor, por desgracia, no abundan los cuentos de hadas, la historia del chaval de familia humilde que acaba triunfando, cerrando un contrato millonario y el privilegio de tener un asiento en un Fórmula 1. Los campeonatos de promoción, las becas deportivas, los monomarca a la caza de talentos, han tenido un papel fundamental para favorecer esa democratización del deporte del motor. Pero una vez más, salvo que se produzca una combinación perfecta de talento, suerte y una firma importante, una marca detrás apoyando, un piloto solo puede dedicarse a lo que más le gusta si goza de una situación económica muy desahogada.

Y es ahí donde los simuladores pueden jugar un nuevo rol en la democratización de los deportes del motor. Un PC, o una videoconsola, un volante, y una conexión a internet, no te van a ofrecer el calor del público a pie de tramo, el olor a gasolina y a goma quemada, el compañerismo que se vive en los circuitos, amistades que duran para toda la vida. Pero el aliciente de competir, de ser más rápido que tus rivales, que en el fondo es la esencia de toda competición, siguen presentes.

La potencia y precisión de los simuladores y videojuegos modernos es apabullante. Detrás de una producción como Gran Turismo 6 hay miles de horas de trabajo a pie de pista, de mediciones metro a metro en los circuitos, de simulación fidedigna de las físicas de los automóviles. Un piloto de Fórmula 1 pasa más horas, muchas más, con diferencia, pilotando en el simulador que subido en un monoplaza.

Sería desafortunado decir que un buen piloto virtual será un buen piloto en la realidad. Las habilidades requeridas para competir no se adquieren únicamente con una videoconsola. Pero sí conocemos casos notables de pilotos, alguno muy cercano, como el del madrileño Lucas Ordoñez, de pilotos que triunfaron en las videoconsolas y hoy en día gozan de una prometedora carrera automovilística. Nissan apostó por el programa de pilotos GT Academy, por una selección de jóvenes promesas que empieza en Gran Turismo y culmina cumpliendo los sueños de muchos aspirantes, de estrellas que algún día correrán en Le Mans en un LMP1. Palabras mayores. Hay que decir, que antes de superar hasta el final el programa de GT Academy, Lucas Ordoñez no era ajeno a la competición y las carreras “reales”, fuera de Gran Turismo.

Aunque el que escribe estas líneas fuera desde el principio el escéptico que vio en la decisión de la FIA, por entrar en Gran Turismo, una maniobra de marketing, no hay que menospreciar lo importante que resulta que la federación internacional valore, apruebe y se involucre en las carreras virtuales.

En Corea del Sur se retransmiten partidas de juegos de estrategia en televisión. Existen jugadores profesionales de Starcraft con patrocinios muy superiores a los conseguidos por muchos medallistas olímpicos.

Ayer me pasé varias horas rodando en Ascari, tratando de hacer una vuelta rápida con la que superar uno de los retos propuestos por Gran Turismo 6. Consigo mi ansiada vuelta rápida, pero me siento insignificante cuando mi tiempo, que tanto esfuerzo me ha costado lograr, es suficiente únicamente para figurar en torno a la posición número 55.000 del ranking. Millones de usuarios activos, decenas de miles de conexiones simultáneas, centenares de salas en las que jugar, ¿alguien duda del poder de convocatoria de estos videojuegos?

La cultura asiática de la tecnología y el videojuego poco o nada tiene que ver con la del resto del mundo. Aún así, no es menos impactante que en países como Corea del Sur existan campeonatos, sobre todo de videojuegos de estrategia, con trofeos millonarios, patrocinios que superan con creces los conseguidos por muchos medallistas olímpicos, retransmisiones en directo en televisión. Lim Yo-Hwan (tiene incluso su entrada en Wikipedia), jugador profesional de Starcraft, ingresa más de 500.000 dólares al año entre premios y contratos con productoras de videojuegos y sponsors.

Y aunque suene de ciencia ficción, una idea descabellada, puede que ese momento en el que haya pilotos virtuales casi tan famosos como muchos pilotos “reales”, no esté tan lejos. Que empiecen a realizarse torneos virtuales internacionales con tanto prestigio como muchos otros, retransmisiones en directo en televisión.

En Diariomotor: Gran Turismo recibirá campeonatos con certificación FIA: competiciones de alto nivel en la salita de estar

Lee a continuación: Aston Martin DP-100 Vision Gran Turismo: ¿Un adelanto del futuro de Aston?

  • AB

    A muchos les vendría bien… siempre que tengan muy claro cual es el sillón de su casa y cual el volante de un coche real.

  • Luis Gonzalez

    ya me siento feliz de escuchar esto y ademas leerlo, lo que mas me gusta de que el Presidente Jean Todd (ex director de Ferrari) es uno de los mejores despues de Max Mosley

  • VA

    Están poniendo en órbita los videojuegos porque supone una masificación que interesa a patrocinadores, marcas de consolas, etc. Pero el verdadero automovilismo virtual no va por ahí ni de lejos. El resultado es que el auténtico aficionado tendrá que pagar por participar porque las marcas comerciales optan por la comercialización masiva y no darán un euro por carreras o eventos en los que no haya menos de 1 millón de direcciones. En resumen, todo esto está muy bien pero están fomentado “jugar” en lugar de “simular”.