comscore
MENÚ
Diariomotor
Monovolumenes

9 MIN

Opinión del BMW Serie 2 Active Tourer: lo peor no es que sea tracción delantera y tricilíndrico, lo peor es que me gusta

Tenía todas las papeletas para llevarse críticas realmente duras. Pensémoslo seriamente, es un BMW, el primero de carrocería monovolumen, el primero con tracción delantera y, para más inri, con solo tres cilindros – en ciertos motores. Si a eso añades que me bajé de un BMW M4 Coupé para subirme a un Active Tourer, un 218i, el shock difícilmente podría resultar más acusado. Pero aún así, quería daros mi opinión del BMW Serie 2 Active Tourer. Qué sucedió con el retórico “¿Te gusta conducir?”, se habrán pasado al lado oscuro, al mainstream puro y duro. Crucemos los dedos porque no haya sido así...

He de reconocer que el hecho de probar este nuevo BMW Serie 2 Active Tourer para mí no estaba exento de morbo. Aún no sé qué tal funcionará en los concesionarios BMW, es pronto para extraer conclusiones. Lo que sí sé es que se cuentan por decenas de miles los lectores de Diariomotor que se han interesado por este modelo disfrutando de la prueba de mi compañero Mario Herraiz, y que han compartido sus opiniones en la sección de comentarios, que el interés que está generando en este medio es muy alto, pero también en la calle. Al bajarme de un M4 para subirme en un Active Tourer, iluso de mí, pensé que dejarían de mirarme en los semáforos, pero os aseguro que conduciendo este monovolumen he visto casi tantos dedos apuntándome como en los días que pude pasear y probar el último coupé deportivo de BMW. Y os aseguro que el Active Tourer que probé era muy discreto y relativamente modesto. Salta a la vista.

¿Miraremos al Active Tourer como a un verdadero BMW?

43
FOTOS
VER TODASVER TODAS

Incluso en una versión modesta y discreta, el Active Tourer atrae miradas, es la novedad y creo que ese es el mérito de haberlo diseñado respetando las claves estéticas de la marca.

La realidad a la que nos enfrentamos es que un monovolumen jamás podrá competir en diseño y agresividad con los coupés, los deportivos, las berlinas e incluso los SUV de BMW. Y aún así creo que la marca ha hecho un buen trabajo para hacer que parezca algo más que un Serie 1 con sobrepeso. Quizás también influya que en su frontal hayan optado por una cara más estilizada, riñones bien marcados y faros estrechos, a medio camino entre los presentes en un Serie 1 y los de su hermano, el Serie 2 Coupé. Quizás eso también explique que, en esta nueva nomenclatura de modelos pares e impares, hayan escogido la Serie 2 para su primer monovolumen.

También me gusta que me hayan cedido una unidad relativamente modesta, o al menos que no vaya cargada de extras. Lo que ves es un Advantage, que por 1.800€ añade algunos detalles, como los faros antiniebla en el frontal, y equipamiento que deberíamos considerar casi como imprescindible, como el sensor de aparcamiento trasero y lo que BMW denomina como faros LED de contenido ampliado, o faros bi-LED. Ten en cuenta también que esta unidad está equipada con llantas de 17” y cinco radios dobles, otro extra más que cuesta 798€, en sustitución de las originales de 16”.

Pero piensa que, aunque te lo lleves cortito de equipamiento, el Active Tourer no viene pelado, ni descalzo. De serie ya está equipado con un equipo de entretenimiento con pantalla de 6,5”, interfaz iDrive y manos libres Bluetooth, volante multifunción forrado en piel, sensor de lluvia con control automático de luces, climatizador bizona, asientos traseros divisibles en dos piezas 40-20-40 con un botón de plegado remoto dentro del propio maletero y accionamiento automático del portón trasero. Todo este equipamiento no hace que el Active Tourer luzca barato al lado de sus rivales, ni mucho menos, pero yo creo que sí son detalles muy a tener en cuenta cuando pienses en las razones por las que has desembolsado como mínimo 28.500€ en un monovolumen.

Sigo pensando que la única razón para que te lleves un Active Tourer, antes que un Serie 3 Berlina (que habitualmente tiene promociones, como los Essential Edition, por menos de 28.000€) es que necesites bastante espacio y esa versatilidad que te da una carrocería alta, un puesto de conducción más elevado y un sistema de carga práctico y accesible. En eso el Active Tourer supera a un sedán, a un Serie 3 que por otra parte es un coche mucho más completo en todos los sentidos. (Vídeo del maletero del BMW Serie 2 Active Tourer).

El Active Tourer homologa 468 litros de capacidad de carga en su maletero, hasta 510 litros si corres los asientos hacia delante. Ya es más que lo que ofrece un Ford C-MAX por ejemplo. Piensa que goza de un maletero muy voluminoso y un práctico doble fondo – careciendo de rueda de repuesto temporal – que hace que, honestamente, dispongas de todo el espacio que puede necesitar una familia no numerosa. Pero eso, sinceramente, tampoco tiene tanto mérito. Un monovolumen es un monovolumen, pero ¿será este BMW un BMW?

Lo mejor del Serie 2 Active Tourer está en el tacto de la dirección, el cambio y los pedales. Su conducción no enamora, pero convence, y marca distancias con sus rivales.

La conducción del BMW Serie 2 Active Tourer, al menos en esta configuración “básica”, no te va a enamorar. No lo he probado con suspensión deportiva M Sport, pero mi compañero Mario ya nos dijo que con esta prácticamente no tiene nada que ver con cualquier otro monovolumen, tacto exquisito, excelente conteniendo los balanceos y que de firme llega a ser duro. Con un chasis básico, sigue siendo un tanto duro, más que sus rivales, se nota en las irregularidades del terreno, al sobrepasar algún bache, pero no me parece excesivamente incómodo. Los balanceos sí me parecen mucho más contenidos que algún que otro monovolumen con pisada y aplomo, como el Ford C-MAX.

Pero las características que para mí de verdad marcan la diferencia, y hacen que estemos ante uno de los monovolúmenes más ágiles y agradecidos con el conductor, están en el tacto del coche, en general, un cambio manual preciso, pero no excesivamente duro; una posición de los pedales cómoda, que aún apremiando una posición elevada de tu asiento, te ayuda a dosificar la aceleración con un pedal de “tabla”, anclado al suelo; y una dirección que no te comunicará todo lo que quieres, pero que sí es realmente precisa.

Si sabes lo que llevas entre manos, no te va a engañar, tendrás sensaciones de delantera, inéditas hasta hace poco en un BMW, pero al menos han intentado atenuar en la medida de lo posible los vicios típicos de un tracción delantera.

Y hablando de la dirección y de una de sus características más polémicas, hay que decir que parece que en su desarrollo se han preocupado de filtrar y contener lo suficiente ese indeseable defecto de un tracción delantera con un motor enérgico, como este tricilíndrico turbo, ese efecto de sentir que la dirección flota cuando abres gas, ese retorno que hará que tengas una sensación hasta ahora inédita en un BMW. Ese efecto es inevitable, sobre todo si negocias una curva muy cerrada al límite y abres gas antes de tiempo. Pero su presencia no es tan acusada como en otros monovolúmenes, al menos con este motor. Sé que no es del todo comparable, pero en el Golf Sportsvan – con motor TDI - en el momento en que quieres ir un poquito más rápido de lo habitual, el retorno comienza a aparecer en cada curva.

En este Active Tourer fui rápido en muchos tramos ratoneros, en curvas cerradas, y aunque siempre haya un momento en el que llegues a sentirlo, creo que la confianza que transmite el coche – en estas condiciones duras y nada típicas para un monovolumen – sigue siendo superior a la de algunos rivales que me convencieron en este sentido, como el último C-MAX.

Con las promociones actuales y las que BMW irá incorporando según avance su ciclo comercial, estamos convencidos de que el Active Tourer es y será una alternativa realmente recomendable.

Ya os decía que tuve ocasión de conducir este Serie 2 Active Tourer a un ritmo rápido, incluso con lluvia, y os aseguro que si alguna vez habéis sido conductores de BMW, defensores de aquel lema del “¿Te gusta conducir?, sentiréis un escalofrío cuando al salir os patine un poco el tren delantero o cuando sintáis ese retorno en la dirección. Pero la verdad es que me parece que BMW, pese a haber tomado una decisión dura, ha llegado a una posición de equilibrio entre las necesidades del mercado y su tradición. No es un coche divertido, que enganche en su conducción, ni tampoco aburrido, pero sí es agradecido con su conductor. Y yo creo que ahí es donde el Serie 2 Active Tourer tiene poco que perder y mucho que ganar.

BMW ya ha comenzado la campaña publicitaria del Serie 2 Active Tourer, lo cual es también una explicación del interés que está generando este coche. BMW respetará muy bien el timing de la vida comercial de un producto como este. Ya hemos visto las primeras acciones comerciales muy enfocadas a familias con niños pequeños. En cuanto la gama crezca con algún motor más modesto, el efecto “novedad” del lanzamiento comience a atenuarse y BMW abogue por promociones tan suculentas como las que a menudo se ofrecen en las series 1 y 3, los Essential Edition, no me cabe la menor duda de que estaremos ante ofertas que harán que este coche goce de un precio más cercano de lo que nos pensamos al de sus rivales generalistas en versión full equipe. Y ya hemos visto que un Active Tourer, desde las gamas más básicas, no está nada mal equipado.

En definitiva, este Active Tourer no conquistará a ese conductor que busca en un BMW una conducción especial, que enganche. Pero sí conseguirá que aquellos que, generalmente por necesidades familiares, necesitan recurrir a un monovolumen, vivan una transición menos dramática y aún sientan que un monovolumen no tiene por qué ser tan aburrido, ni tiene que ver limitada su capacidad de conducción a trayectos tranquilos de casa, al cole de los niños, de allí al trabajo y del trabajo al súper.

Fuente: BMW En Diariomotor: Prueba del BMW Serie 2 Active Tourer