Hyundai ix35 2.0 CRDi 4×2 Tecno, a prueba. ¿Un diésel equilibrado?

 |  @sergioalvarez88  | 

La semana pasada comenzamos a probar para vosotros el Hyundai ix35, con motor 2.0 CRDi de 136 CV, tracción delantera y acabado Tecno. El vehículo en el que piensas al pensar en un SUV, con el tipo de tracción y el tipo de motor en el que piensas. ¿El estándar SUV? Hemos comprobado que a nivel de habitabilidad, practicidad y calidades el todocamino coreano cumple con creces, es más, con nota en multitud de aspectos. Ahora tiene que demostrar sus cualidades sobre el asfalto, en dinámica y consumos. Esta es la verdadera prueba de fuego del Hyundai ix35.

No vamos a ser jueces blandos, la competencia del mercado no lo va a ser tampoco.

El SUV que ha marcado para Hyundai la diferencia

Los cinco años de garantía sin límite de kms. son un gran punto a favor para el Hyundai ix35.

Aunque en características mecánicas es un vehículo similar al Hyundai Tucson al que reemplaza, tanto chasis como motorizaciones son completamente nuevas. Para Hyundai ha sido uno de los vehículos que ha marcado la diferencia en el mercado europeo: de hecho se fabrica en la fábrica que el gigante coreano regenta en Nosovice, República Checa. En Hyundai están tan seguros de su ix35 que lo garantizan a cinco años, sin límite de kilómetros. Exteriormente, mide 4,41 metros de largo, 1,82 metros de ancho y 1,66 metros de alto, con una batalla correcta de 2.640 mm.

Su motor es un 2.0 CRDi turbodiésel common-rail que desarrolla 136 CV entre las 3.000 y las 4.000 rpm, con un par máximo de 320 Nm entre las 2.000 y las 2.500 rpm. Al menos en la ficha, se dice que su consumo medio es de 5,4 l/100 km, con unas emisiones medias de CO2 de 141 g/km. La teoría dice que acelera hasta los 100 km/h en 10,8 segundos y que su punta es de 182 km/h. Su caja de cambios manual de seis relaciones propulsa únicamente al eje delantero y su suspensión es independiente en ambos ejes. Sin sorpresa alguna en el apartado técnico.

Por la ciudad con el Hyundai ix35

Arrancamos en frío y lo primero que advierto es el traqueteo y rumorosidad del diésel de dos litros. A medida que gana temperatura el traqueteo y la vibración disminuye, pero incluso en caliente y bajo aceleración es un motor que en todo momento demuestra su ciclo Diesel. Otros motores son silenciosos y extremadamente suaves al ralentí. El 2.0 CRDi de 136 CV no es un motor de última generación – lleva ya unos años con nosotros – y ello se demuestra en detalles como su aislamiento. Con todo, es un motor que resulta agradable en una conducción urbana, un elogio que no todos sus rivales comparten.

Con este motor no está disponible un sistema Stop&Start de desconexión automática del motor.

Desde las 1.300 rpm empuja con fuerza y progresividad, permitiendo la circulación en marchas largas sin mayor problema. Bajo carga y a bajo régimen no tiene un nivel de vibración destacable, sólo al ralentí es ligeramente molesto. El cambio no tiene un guiado complicado, y aunque no resulta ni especialmente preciso o rápido, puede clasificarse como satisfactorio. Un sistema de recomendación de cambio de marcha – con un indicador bastante pequeño – nos guía en busca de la eficiencia. La asistencia de la dirección eléctrica es alta, y cualquier maniobra de aparcamiento es pan comido.

Es también destacable en un ámbito urbano el buen trabajo de la suspensión, que filtra sin problemas los baches y apenas transmite las sacudidas al interior del coche. No podemos elogiar de la misma manera la visibilidad. Un problema común a casi todos los SUV del mercado, contra el que poco se puede hacer. La visibilidad en los tres cuartos traseros es bastante floja, y sólo se salva un poco por el buen tamaño de la luneta trasera. De la posición elevada de conducción se deriva una buena visibilidad frontal, y el acceso a las plazas traseras es muy sencillo gracias a unas puertas que abren considerablemente. Es interesante si vamos a cargar una sillita infantil o llevamos ancianos.

A nivel de consumos, no esperemos menos de 10 litros a los 100 km en ciclo urbano. Mi experiencia ha sido que los consumos en ciclo urbano oscilan en torno a dicha cifra, sin demasiada variabilidad para bien o para mal. Siendo sinceros, muy pocos SUV consumirán menos de dichos diez litros en ciclo urbano.

Un animal de carretera

En carretera abierta el Hyundai ix35 se encuentra en su salsa. El nivel de aislamiento es muy correcto – sin llegar a ser excelente – y permite viajar con confort en viajes largos. Un viaje Madrid-Asturias transcurrió sin incidente y con gran comodidad con el ix35. Si hubiese un ruido más a destacar, sería el de rodadura. El motor cuenta con suficiente empuje para solucionar recuperaciones convencionales, así como un escalonado de marchas lógico, sin grandes saltos entre marchas o una última marcha anormalmente larga.

El consumo del Hyundai ix35 2.0 CRDi 4×2 ha sido de 7,4 l/100 km en un recorrido desde Madrid a Gijón, pasando por los puertos de Guadarrama y Pajares. Una cifra no especialmente buena – muy lejos de su homologación de 4,6 l/100 km en consumo extraurbano – y en el extremo superior de los SUVs de similar configuración que he probado. Recuerdo que el Kia Sportage con idéntica configuración mecánica consumió 6,5 l/100 km, el Honda CR-V 2.2 i-DTEC de la anterior generación se conformó con 7,3 l/100 km. Tampoco resulta una cifra excesiva, pero esperaba al menos medio litro menos por cada cien kilómetros, en base a mi experiencia acumulada.

Las reacciones del ix35 son nobles y seguras, pero no es el SUV más dinámico de su segmento.

A nivel de dinámica, el Hyundai ix35 no nos va a enamorar. Su motor es quizá la mejor parte del tren dinámico: empuja desde abajo con fuerza y se estira sin problema hasta las 3.900 rpm. De ahí en adelante su empuje decae y sólo tiene sentido cambiar a una marcha superior. El ix35 es un vehículo de suspensiones orientadas al confort, los balanceos en curva llegan relativamente pronto, y con ellos un control de estabilidad que deja muy poco margen a la diversión: en cuanto el SUV muestra su tendencia subviradora, la niñera electrónica corta el desmán de cuajo.

No tengo queja en cuanto al equipo de frenado, pero en condiciones de uso intenso, agradecería que la dirección me diese algo más de retroalimentación, casi parece que estoy usando el volante de la PlayStation. Quejas de quemadillo que no deberían preocupar al usuario habitual, que recibirá un coche con el que los adelantamientos en carreteras de doble sentido se pueden realizar con garantía, cómodo en toda situación, práctico y en la versión que hemos probado muy bien equipado.

¿Recomendaría el Hyundai ix35 a alguien que busca un todocamino compacto? Esa es una pregunta para la que daremos alguna respuesta en la siguiente sección.

A la venta por menos de 23.000€ con acabado Tecno en versión 2.0CRDi 4×2

El Hyundai ix35 2.0 CRDi 136 CV Tecno 4×2 está posiblemente en una de las categorías más competidas del mercado actual. Prácticamente todos los fabricantes cuentan con un todocamino de unos 4,4 metros con motor diésel de unos 140 CV y tracción delantera. Volkswagen Tiguan, KIA Sportage, Ford Kuga, Skoda Yeti, Mitsubishi ASX… la lista sigue, y sigue. El Hyundai ix35 compite en precio y equipamiento. El acabado que hemos probado es el acabado Tecno, que es el acabado inferior al tope de gama llamado Kosmo. La unidad probada está disponible desde 22.949€.

Es un precio con muchos asteriscos, ya que el PVP de este modelo es de 28.250€. A ello hay que restar la oferta mensual de 1.548€, el descuento por Plan PIVE de 2.248€ y un descuento adicional de 1.500€ que obtendremos sólo si financiamos la compra con el Banco Santander. El nivel de equipamiento es altp en esta versión: desde asientos mixtos en cuero-tela, hasta climatizador automático bizona, pasando por llantas de 17 pulgadas, sensores de luz y lluvia o asientos calefactables. El techo solar o el navegador con pantalla táctil – incluido en un pack – son los dos extras del coche, por los que hay que pagar aún una buena suma de dinero.

Como breve conclusión, el Hyundai ix35 es un SUV que cumple en todos los aspectos, sin fallar de manera estrepitosa en ningún apartado. Sus rivales tampoco fallan, por lo que en el fondo, se trata de que entre por los ojos a sus compradores y que su precio sea contenido. El ix35 cumple ambas condiciones, por lo que – aún estando en un mercado mucho más competido y duro – revalidar el éxito de antes del lavado de cara debería ser posible para Hyundai. Y si además nos llevamos un coche cómodo y práctico, pues mejor que mejor.

En Diariomotor: Hyundai ix35 2.0 CRDi Tecno 4×2, a prueba. Practicidad modélica

Lee a continuación: Hyundai ix35 2.0 CRDi Tecno 4×2, a prueba. Practicidad modélica

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  • Siro

    Me parece un poco caro y una compra con poco sentido comprar un monstruo de este calibre con tracción 4×2. Por ese precio puedes comprar una versión “campera” de otro coches con tracción 4×4.

    • Marco. P.L.

      +1

  • TBN

    El apasionante mundo de los SUV con tracción a un eje.

    • Marco. P.L.

      Pues, no sé dónde oí que BMW prepara suvs con tracción a un solo eje. Despropósito total. Apariencia pura.