Lexus RC 300h: ¿es una buena idea combinar híbrido y coupé en un mismo coche?

 |  @davidvillarreal  | 

Asumámoslo. Es probable que no entendamos un buen coupé sin un motor potente, y picante. Pero la realidad del mercado es bien diferente. En España apenas compramos coupés deportivos tan genuinos como el Toyota GT 86, y la mayoría de los Audi A5 y BMW Serie 4 que veas por la calle serán diésel, quizás con un paquete S-Line o M que les haga parecer más deportivos de lo que realmente son. Comprendiendo esto, quizás sea más fácil entender la razón por la cual el Lexus RC 300h tiene mucho sentido. Tenemos ante nosotros a un coupé con un diseño espectacular, elegante, bien equipado, con unos acabados de primer orden, pero eso sí, una mecánica modesta y contenida. Lexus quiere convencerte de que un coupé híbrido es una buena idea, y con nosotros al menos lo ha conseguido en esta primera prueba del nuevo Lexus RC 300h.

La mayoría de los Audi A5 y BMW Serie 4 que veas por la calle gozarán de motores diésel y cuatro cilindros, y como mucho un paquete S-Line o M que haga más atractivo su aspecto.

¿A quién no le gusta un buen coupé, potente y deportivo? El Lexus RC-F nos encantó desde el primer momento en que nos pusimos a sus mandos, diseño agresivo, mucho confort, aún más distinción, y un irreverente, en tanto resistía con un motor V8 atmosférico en un mundo de motores turbo alimentados. Pero la realidad del mercado, mal que nos pese, no es esa, sino la del coupé con motores modestos, generalmente diésel.

El Lexus RC no goza, ni ofrecerá jamás, ningún motor diésel, pero en su lugar tenemos un motor híbrido la mar de interesante, el Lexus RC 300h.

¿A quién puede interesarle un coupé híbrido?

Lexus tiene muy claro que el cliente al que va destinado este nuevo Lexus RC 300h es aquel que busca un coche distinguido, y atractivo, pero sobre todo adecuado para el día a día. Una apuesta realmente interesante para aquel que pueda permitirse las limitaciones de un dos puertas, que en otro caso le hubieran llevado a adquirir un Lexus IS 300h. El RC 300h, por cierto, es una carrocería coupé cuyas similitudes con él IS 300h no son casuales. Digamos que son dos hermanos separados al nacer.

El mejor argumento de Lexus para plantar cara al diésel se llama Lexus Hybrid Drive, y es un motor híbrido basado en un térmico de cuatro cilindros, que alcanza los 223 CV de potencia en modo combinado. Esta mecánica tiene una gran ventaja y un gran inconveniente. De serie ya equipa cambio automático, lo cual es de agradecer en un buen coupé, pero no es un cambio especialmente divertido para aquellos que quieran disfrutar cambiando manualmente desde las levas, aunque hemos de decir que Lexus ha hecho un gran trabajo para hacer de su transmisión de engranajes planetarios (similar a un variador continuo convencional) un cambio más agradable.

Para que pongamos en perspectiva dónde se sitúa este nuevo coupé, os diremos que el Lexus RC 300h arranca en 45.900€. Por algo menos puedes comprarte un Audi A5 2.0 TDI multitronic de 190 CV, diésel, automático y con cuatro cilindros (45.100€). Por algo menos también puedes comprarte un BMW Serie 418d Coupé de 150 CV, también diésel y automático (43.754€).

Lexus aboga por un diseño de faros muy atrevido, en forma de bumerán, en el que la luz diurna se ha separado por completo del grupo de faros principal.

Sin necesidad de una línea F-Sport, este Lexus RC 300h ya goza de un diseño muy agresivo.

Sin duda, uno de los aspectos que más atraerán al comprador de un Lexus RC 300h será su estética. Lexus ha abogado por un diseño atrevido, agresivo, lejos de la sobriedad que quizás nos encontremos en sus rivales alemanes. Aún sin recurrir a la línea más deportiva, la F Sport, el Lexus RC 300h atrae miradas allá por donde pase. Un F-Sport, que es un Lexus RC 300h prácticamente full-equipe y con un diseño aún más agresivo, ya sube a 53.100€. No parece una cantidad excesiva si tenemos en cuenta que va cargado de extras, como faros adaptativos, techo solar eléctrico, asientos tapizados en piel calefactados y ventilados, asientos con memoria y ajustes eléctricos en 8 posiciones, ajuste eléctrico del volante, sensores de parking y cámara trasera, etcétera, etcétera.

Aún así, os aseguramos que no es necesario recurrir a una línea F Sport, que además añade suspensiones adaptativas, para gozar de un coupé con un diseño realmente agresivo – aunque F Sport suponga también incluir llantas de 19″ y una parrilla frontal con rejilla de malla y cromados más destacados, así como tres colores exclusivos Blanco Nova, Azul eléctrico y el Naranja que verás en algunas fotografías de este artículo.

Si equiparamos precio y equipamiento con su homólogo de Audi o BMW con motor diésel, automático, y paquete deportivo (S-Line o M), una configuración nada extravagante en estos modelos, es probable que nos percatemos de que el Lexus está en una posición inmejorable. Ahora bien, ¿es rival este híbrido para los diésel de su competencia?

Ya ves que el aspecto de este Lexus RC 300h con acabado Luxury no se aleja tanto, salvando las distancias de su acabado de carrocería, con el acabado F Sport del RC naranja que ilustramos en las fotografías anteriores.

El Lexus RC 300h brilla, como ningún otro, en confort y calidad de rodadura. Tenemos un coche con unas suspensiones con un tarado más pensado en el confort que en su deportividad, que aún así lidian con precisión en aquellos momentos en que exigimos negociar curvas a mayor velocidad, nos escapamos de los tramos aburridos que nos habían preparado en su presentación en Mallorca, y nos dirigimos a las divertidas curvas de la sierra de Tramontana. A priori me resultó más confortable que un BMW Serie 4, aunque quizás no tan ágil en estos tramos revirados, especialmente si prescindimos de la suspensión adaptativa del F Sport. Sobre todo por el hecho de que nos hubiera gustado una dirección algo más precisa y con mayor peso, para guiar con mayor confianza a este coupé en las curvas.

Quizás estuviéramos pidiéndole demasiado a un coupé que no quiere sacarnos sonrisas en tramos de curvas, aunque lo consiga
. Acelerando desde parado no es tan rápido como un diésel, sus recuperaciones tampoco. Aunque a cambio recibimos un coche que empuja con energía, y sin altibajos, en todo su régimen, como consecuencia de un sistema híbrido basado en un cambio similar a un variador continuo. En confort es inigualable. A velocidades de autopista no vas a escuchar sonido alguno del motor, el silencio lo inunda todo, y el rumor del contacto del neumático con el asfalto, y el aire en la carrocería, te invitará a escuchar tu música, especialmente si has escogido un RC equipado con un equipo Mark-Levinson.

El sonido del motor únicamente se hace presente cuando pisamos el acelerador con intensidad, el motor busca su régimen máximo de revoluciones, y ahí se mantiene, sin altibajos, hasta que aliviamos la presión sobre el pedal. Por suerte, el aislamiento acústico de este coche ha conseguido que ese sonido no se transmita a bordo hasta resultarnos estridente. Si te llevas un F Sport, Lexus ha incorporado además un sistema que genera un sonido sintético, que bien podríamos definir como el de una grabación de V8 a través de un altavoz en el que los graves saturan un poco. No nos gusta, y Lexus cree sinceramente que sus clientes en España no utilizarán esta función, prácticamente nunca, pero ahí está, quizás porque fuera de nuestras fronteras, en mercados como el de Estados Unidos, demandaban tal cosa.

En el F Sport contaremos con una instrumentación que puede hacer que su velocímetro se sitúe en posición central, al más puro estilo Lexus LFA.

El Lexus RC 300h homologa un consumo en ciclo mixto de 4,9 litros/100 kilómetros, y la misma cifra en recorrido urbano y carretera. Aunque nuestras cifras durante esta prueba sean difícilmente comparables, y válidas, os podemos decir que con un Lexus IS 300h (ver prueba) mi compañero David Artés logró alcanzar consumos de 5,5 litros/100 kilómetros reales en carretera a 120 km/h, y cifras incluso inferiores, en ciudad, y en tramos con retenciones a 80-90 km/h. Los mejores registros los obtiene, sin duda, en ciudad, y en atascos. En carretera, si elevamos nuestro ritmo por encima de los límites legales, es probable que nos alejemos bastante de esos 4,9 litros/100 kilómetros homologados.

Hemos dar las gracias a un sistema híbrido muy eficiente, y a una transmisión diseñada para maximizar esa eficiencia, de estas cifras. Pero precisamente es en ese punto donde puede pecar de enganchar menos al conductor.

El cambio secuencial con levas en el volante se ha perfeccionado, para simular mejor el engranado de marchas superiores e inferiores, y consiguiendo que la retención del motor en cada marcha sea realista.

La transmisión empleada en el Lexus Hybrid Drive se basa en un concepto que busca en todo momento el mejor régimen de marcha, o mejor dicho, el más efectivo para lograr nuestro cometido, ya sea acelerar insistentemente, o ahorrar combustible. De manera que no existen marchas como tales, sino una serie de engranajes que se encargan de ajustar el régimen de marcha a nuestra presión sobre el acelerador. Si aceleramos a fondo, el vehículo se mantendrá constantemente a un régimen de revoluciones alto, sin bajar de ahí hasta que soltemos el acelerador.

Por suerte, Lexus ha instalado levas en el volante para fingir la presencia de seis falsas marchas, y que podamos tener sensaciones parecidas a las ofrecidas por un cambio convencional, de convertidor de par. El sistema, sinceramente, está bastante logrado. De manera que el sistema híbrido, y su capacidad de regeneración, se han ajustado de manera que al bajar una marcha no solo se eleve el régimen del motor, sino que también aumente significativamente la sensación de retención de este. Al subir de marcha, también se aprecia como el régimen del motor desciende en consecuencia. Y en todo momento sentimos, ahora sí, que las revoluciones del motor, y el sonido, van más acompasadas con lo que cabría esperar en unas marchas reales. El único momento en el que de verdad recordamos que se trata de un sistema continuamente variable sucede cuando, en una marcha larga, por ejemplo sexta, aceleramos a fondo y no existe kickdown, el cambio no fuerza bajar de marcha para empujar con más fuerza, sino que directamente eleva el régimen de revoluciones en esa misma velocidad para atender nuestra necesidad de potencia.

En definitiva, Lexus ha creado un coupé muy atractivo, cómodo, hasta cierto punto picante, pero alejado de la deportividad para rendirse ante la necesidad de confort y eficiencia. Para Europa también se ha previsto, en ciertos mercados, el lanzamiento de un Lexus RC 200t, que no es híbrido, y se basa en un cuatro cilindros turboalimentado de 245 CV. Su lanzamiento en España no está previsto, en tanto la ventaja obtenida con este motor respecto al híbrido no es demasiado grande, y a nivel comercial su precio se incrementaría excesivamente (sobre todo por su tratamiento fiscal, por el Impuesto de Matriculación dependiente de emisiones de CO2). Aún así también pudimos probarlo, para hablaros de él más adelante, en un nuevo artículo que os ofreceremos en los próximos días.

La gama Lexus RC 300h arranca en los 45.900€ de un Executive que incluye de serie faros LED, sistema Smart Entry, tapizados de cuero, climatizador bizona, control de crucero, asistente de arranque en pendiente, modos de conducción, equipo de entretenimiento con pantalla de 7″ y controlador rotativo, asientos con ajuste eléctrico, entre otros.

Del equipamiento del F Sport, disponible por 54.600€, ya os habíamos hablado anteriormente. El tope de gama, el Luxury, incluye faros LED adaptativos (de triple haz), sensor de lluvia, sensores de aparcamiento, cámara, techo solar eléctrico, asientos de piel microperforados calefactados, ventilados, con 8 ajustes eléctricos y memoria, navegador premium y equipo de sonido Mark Levinson con 17 altavoces y reproductor DVD.

El Luxury también incluye toda la dotación de equipamiento de seguridad, que incluye asistente de cambio involuntario de carril, control de crucero adaptativo, monitor de ángulo muerto, y advertencias de precolisión.

Tampoco te olvides de que desde 86.700€ se comercializa la versión más picante de este coupé, un deportivo con motor V8 atmosférico y 477 CV de potencia, el Lexus RC F. Aunque más adelante os hablaremos, largo y tendido, de este último, de momento podéis deleitaros con un reportaje muy profundo que preparamos con motivo de la prueba del Lexus RC F en el circuito de Ascari.

En Diariomotor:

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