Audi no se rinde y sigue apostando, y muy fuerte, por el diésel en Estados Unidos

 |  @davidvillarreal  | 

Aunque la marca que más ha sufrido el escándalo de los diésel en Estados Unidos ha sido Volkswagen, Audi también ha visto como la manipulación de las emisiones manchaba el prestigio de sus TDI, incluidos los motores de seis cilindros que encontramos en sus diésel más potentes. A la vista de lo sucedido, podía comprenderse que los diésel hubieran quedado denostados de por vida, y que la oportunidad de que estos recortasen distancias frente a la gasolina en Estados Unidos se habría perdido para siempre. Pero, lejos de lo que pudiéramos imaginar, Audi sigue apostando por los diésel al otro lado del Atlántico, y sus clientes siguen demandando este tipo de motores.

Audi asegura que su cliente en Estados Unidos aún sigue acudiendo a los concesionarios interesándose por los diésel, especialmente a la hora de comprar un SUV, en la gama Q de Audi.

La crisis sufrida por el Grupo Volkswagen en los últimos meses, y la paralización de las ventas de ciertos motores, ha servido para que marcas como Audi reciban un feedback muy valioso acerca del diésel. Incluso cuando todo estaba en su contra, sus clientes siguen pidiendo a la marca de los cuatro aros que apueste por los diésel en el mercado estadounidense, que valora mucho la gran virtud de este tipo de vehículos, su autonomía (según el ciclo de Estados Unidos) entre 900 y 1.000 kilómetros (Autocar.co.uk).

El cliente Audi sigue apostando por los diésel, especialmente en los SUV, en la gama Q que en unos años recibirá un nuevo integrante (un Audi Q8) con el objetivo puesto específicamente en Estados Unidos.

Según Audi, el motor 4.0 TDI V8 de 435 CV, dos turbos y compresor eléctrico del Audi SQ7 TDI es un motor excelente para

Mientras tanto Audi, lejos de olvidarse de su estrategia de “hacer las Américas” con el diésel, quiere retomar el pulso apostando por motores que brillen por sus prestaciones, su tecnología, y soluciones avanzadas de tratamiento de gases para pasar página del escándalo del NOx.

El mejor ejemplo de lo que veremos en los próximos años lo teníamos en el recién presentado Audi SQ7 TDI, un inmenso SUV de espíritu deportivo, con 435 CV de potencia, y un motor diésel de ocho cilindros, con dos turbos, y un compresor eléctrico.

Audi aseguró desde un primer momento que este motor es, según sus propias palabras, ideal para el mercado de Estados Unidos. Un motor con un inmenso par en bajas, unos consumos aceptables para sus prestaciones, y sobre todo la respuesta inmediata que garantiza el compresor eléctrico, una solución que por primera vez se aplicará en turismos de producción.

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