Cuéntame… El Citroën 2CV Furgoneta, el primer Citroën fabricado en Vigo, cumple 65 años

 |  @davidvillarreal  | 

Año 1935. Pierre-Jules Boulanger inicia uno de los proyectos más prometedores, y a la postre significativos, de la historia del automóvil. El ingeniero y responsable de Citroën se había propuesto emular a Henry Ford, y su Model T, para crear un automóvil pequeño, de dimensiones compactas, práctico y económico. Motorizar, por decirlo de alguna forma, a Francia y a buena parte de Europa. Un proyecto tan ambicioso, y largo, que hasta finales de los años cuarenta no daría como resultado el Citroën 2CV definitivo, el que cumpliera con premisas como transportar un cesto de huevos por un sembrado sin romper ninguno. El Citroën 2CV se erigió, a partir de entonces, como el coche definitivo y polivalente, para la ciudad, para el campo, para el ocio y para el trabajo. De ahí que fuera cuestión de tiempo que entrase en juego una versión con un enfoque aún más profesional, de tipo furgoneta. Ese sería el nacimiento del Citroën 2CV Furgoneta, el mismo que surgió hace 65 años en Francia, y el mismo gracias a el cual se desarrollaría a partir de 1958 la fábrica de Citroën – entonces Citroën Hispania – en la Zona Franca de Vigo.

El Citroën 2CV de carrocería furgoneta cumple 65 años, algo más de los 58 años que han pasado desde que la fábrica de Vigo abriese sus puertas.

En cierta medida, este modelo fue uno de los testigos mudos del desarrollo de nuestro país, del camino que se transformó en carretera y del éxodo que a mitad de siglo experimentó el medio rural para conquistar las ciudades, especialmente las grandes capitales.

Aunque la fábrica de Vigo también fabricaría el Citroën 2CV de carrocería turismo, el primer modelo que salió de sus líneas de montaje fue precisamente el Citroën 2CV Furgoneta. Fiel a características tan significativas como su motor bicilíndrico refrigerado por aire, y su suspensión con muelles helicoidales, su gran ventaja fuera del asfalto, el Citroën 2CV Furgoneta fue evolucionando con los años.

Este modelo llegó a contar con versiones capaces de cargar hasta 600 kilogramos. Hasta que en 1977 dejó de fabricarse para dejar sitio al Citroën Dyane 400, la versión comercial del Citroën Dyane, que se mantuvo en las líneas de montaje de Vigo hasta 1987.

Si desde entonces seguimos las trayectorias de los comerciales de Citroën, hasta nuestros días, nos encontraremos con una extensa lista de furgonetas que partieron precisamente de un utilitario o un compacto, y modelos tan representativos en nuestras carreteras como el Citroën C-15.

Fuente: Citroën
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Lee a continuación: Así se fabricaba en Vigo y probaba el Citroën 2CV Sahara de dos motores en 1961

Ver todos los comentarios 4
  • Issam

    Siempre me he preguntado porque los 2CV, Dyane 400 y hasta los C-15 no tenían orificios en sus llantas?

    • Txesz

      Si no me equivoco, en los 2 primeros es por contar con frenos de tambor, que no necesitan tanto esa refrigeración que aportan las llantas. En la C-15, imagino que por vagancia…

    • Hector Daniel Oudkerk

      Los frenos delanteros estaban a la salida de la caja , no en las llantas así que no había nada que refrigerar allí y hacerles orificios era solo más gasto.

  • Oliver

    En la tienda de mi padre hubo una idéntica a la de la galería de fotos. Atrás viájábamos sentados en el escalón que ocultaba el paso de rueda y la rueda de repuesto; menos mal que nunca tuvimos un accidente. De pequeño no entendía por qué nunca volcaba en las curvas lentas si aquello se inclinaba tantísimo. La dirección se manejaba muy fácilmente, sin necesidad de asistencia (poco peso, mucha desmultiplicación, así cualquiera). No la recuerdo averiada nunca, estaba siempre disponible. Pasar a la C-15 fue un salto “tecnológico” de 30 años.