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Charles Leclerc

Información
Equipo
Scuderia Ferrari
Lugar
Fórmula 1
Nacimiento
16 de octubre de 1997
Edad
20
Ciudad
Monte Carlo, Mónaco
Campeonatos
2018 - Actualidad
Campeón en...
GP3 Series 2016 y FIA Formula 2 2016
Debut F1
GP de Australia 2018
Equipo Debut
Alfa Romeo Sauber F1 Team
Primera Victoria
-

Charles Leclerc es un piloto de Fórmula 1 que compite para Alfa Romeo Sauber F1 Team, siendo el primer campeón de la nueva etapa de la Fórmula 2 y el joven talento más prometedor de la Ferrari Driver Academy desde Jules Bianchi. El monegasco debutó en la Fórmula 1 en el Gran Premio de Australia de 2018, con muchas expectativas puestas sobre el primer piloto de su país desde Olivier Beretta en 1994. Siguiendo un camino muy distinto al de Max Verstappen, ambos se encontraron en 2018 en pista por primera vez desde 2013.

El gran rival de Max Verstappen:

Charles Leclerc comenzó su carrera en el mundo del karting en 2005, ganando campeonatos regonales en 2005, 2006 y 2008. En 2009 se proclamó campeón franc de la categoría Cadet, antes de pasarse a KF3 en 2010, donde ganó el Junior Monaco Kart Cup. Su progresión natural le llevó a ser campeón del mundo en la CIK-FIA KF3 entre otros éxitos, lo que atrajo el interés de All Road Management de Nicolas Todt. Poco a poco, su nombre iba sonando más entre los grandes talentos del mundo del karting y su debut en la categoría KF2 en 2012 con ART Grand Prix trajo otro buen resultado en forma del campeonato del WSK Euro Series, además del subcampeonato en el CIK-FIA KF2 europeo y el subcampeonato del Mundial CIK-FIA para menores de 18 años.

Para Leclerc, 2013 fue su último año en el karting, siendo sexto en el campeonato europeo CIK-FIA KZ. Aunque seguramente, la competición más memorable fue el Campeonato del Mundo KZ CIK-FIA, en el que el monegasco se enfrentó con nada más y nada menos que Max Verstappen, campeón por delante de Leclerc. Con dos talentos electrizantes, la temporada 2013 llegó a su fin con dos nombres que brillaban por encima de los demás. Uno estaba a menos de un año de estar subido en un Fórmula 1. El otro tomaría un camino más largo... aunque repleto de éxitos. El relativamente largo ascenso de Charles Leclerc desde el karting hasta la Fórmula 1 no había hecho nada más que empezar. Quizás con pasos más seguros que los de su antiguo rival, pero con casi tanta atención sobre su desarrollo.

El gran ascenso y un momento difícil:

Su primer paso en el mundo de los monoplazas llegó en la Fórmula Renault 2.0 Alps, con Fortec Motorsports. Con un total de siete podios y dos victorias, fue subcampeón por detrás de Nyck de Vries. También compitió en varias carreras de la Fórmula Renault 2.0 Eurocup, siempre con Fortec. Sobre un total de seis carreras disputadas, se subió al podio en tres ocasiones. Las primeras experiencias en 2014 habían sido buenas pero lo difícil tenía que llegar con su paso a la Fórmula 3 europea en 2015. Lo hacía con Van Amersfoort Racing, el mismo equipo que había llevado a Max Verstappen a iluminar el mundo del automovilismo el año anterior. Pero Leclerc no decepcionó y luchó por el título en su temporada de debut, siendo incluso más eficiente (aunque quizás algo menos espectacular) que su predecesor.

Desafortunadamente, su progreso se vio interrumpido por el fallecimiento de Jules Bianchi. El vínculo que unía a ambos era muy fuerte y el triste desenlace del accidente del francés en el Gran Premio de Japón de 2014 repercutió de forma terrible en su amigo. Si en las primeras diecisiete carreras había tenido trece podios y cuatro victorias, en las últimas dieciséis no logró ningún resultado mejor que algunos cuartos. Es cierto que un accidente con Lance Stroll en una de las carreras de Zandvoort había dejado su chasis tocado pero su moral tampoco estaba en su mejor momento. Un golpe del destino quiso que Ferrari confiara en él para el futuro, adoptándole como uno de los talentos de su programa de desarrollo y en el Gran Premio de Macao de Fórmula 3 logró el segundo puesto final. Leclerc estaba de vuelta.

De título en título y hacia la Fórmula 1:

Después de ganar en el campeonato europeo de Fórmula 3, había quien esperaba de él que fuera directamente a la GP2 pero Nicolas Todt sabía que en un año en el que justo empezaba su colaboración con Ferrari, tenía que ser prudente y dar los pasos adecuados. Y el paso adecuado fue subirse a uno de los coches de ART Grand Prix en la GP3, donde logró el título en 2016 de forma incontestable. "Solo" tuvo que ganar en tres ocasiones, pero su velocidad y regularidad le dieron el título de forma relativamente holgada a pesar del valiente esfuerzo por parte de Alexander Albon, su compañero en el equipo francés. Tras ser campeón en la GP3, ahora sí era el turno de mirar hacia la GP2... aunque para cuando llegó la primera cita de la temporada, ya era la Fórmula 2.

Los números de Leclerc en la Fórmula 2 fueron absolutamente increíbles, incluso teniendo en cuenta que competía con Prema y contaba, por lo tanto, con el que probablemente era el mejor coche del campeonato. A lo largo de la temporada logró un total de siete victorias y ocho poles que bien podrían haber sido más, de no ser por infracciones técnicas fruto de los errores de Prema. En la penúltima cita de la temporada en Jerez se proclamó campeón, listo para disfrutar de su despedida de la categoría en Yas Marina. Su paso a la Fórmula 1 era una mera formalidad, aunque en aquel momento el monegasco echaba pelotas fuera y aseguraba que no se sabía nada sobre lo que iba a hacer en 2018.

Aún así, sus actuaciones más memorables a lo largo de 2017 estuvieron en la primera parte de temporada. Ya en su primer fin de semana en la categoría, logró una increíble victoria en una carrera sprint en Bahréin con una sorprendente estrategia de parar y cambiar neumáticos (algo que nadie hace en las carreras de domingo salvo graves problemas). Eso hizo que Leclerc pudiera lucirse, adelantando a media parrilla en su desatada remontada hacia el primer puesto. Con todo, la mejor actuación de la temporada llegó seguramente en Bakú, donde ganó el sábado y estuvo a punto de hacerlo el domingo, la misma semana que fallecía su padre. En un momento en el que tantos otros habrían sido incapaces incluso de competir, Leclerc encontraba la fuerza y la inspiración de quien le había apoyado desde el principio de su carrera para rendirle homenaje como mejor sabía hacerlo.

De hecho, en varias carreras en el último tercio de campeonato, Leclerc lució un casco inspirado en el de su padre, puesto que este había sido piloto de categorías promocionales de monoplazas hace ya más de veinte años. A pesar de los difíciles momentos vividos con lo sucedido con Jules Bianchi y su padre, Charles Leclerc había logrado no solo aguantar de pie sino seguir creciendo como piloto, cada vez más reconocido y cada vez con más gente pendiente de su evolución. Su momento había llegado aunque para que pudiera ingresar en la Fórmula 1, fue inestimable la ayuda de la Ferrari Driver Academy, que en 2015 le 'rescató' y logró sacar el máximo partido de lo que muchos han llamado "el anti-Verstappen" .

La Ferrari Driver Academy y su nueva estrella:

Cuando la Ferrari Driver Academy llamó a la puerta de Charles Leclerc en 2015, parecía que el monegasco estaba en pleno proceso de caída libre. Sin tener malos resultados en la Fórmula 3, competía sin el brillo que había caracterizado sus primeros fines de semana en la categoría. Aún así, en Ferrari reconocieron las señales de su talento y le integraron en su programa de desarrollo de jóvenes talentos. Oficialmente, el propio Leclerc llegaba junto con Giuliano Alesi para reemplazar a Lance Stroll y Raffaele Marciello. Pero para el recién llegado, la entrada en la FDA tenía un significado mucho más profundo. Leclerc había sido muy cercano a un Bianchi que le había hecho de mentor en el karting, por lo que en cierta forma ocupaba su sitio como esperanza de futuro de Ferrari.

Era suficiente para que su motivación volviera a levantarse y llegara a cotas nunca antes vistas. Sus resultados primero en la GP3 y luego en la Fórmula 2 fueron suficientes para demostrar que en Ferrari no se habían equivocado. Además, su porte simpático, educado y muy corporativo cuadra a la perfección con lo que en Maranello buscan de sus pilotos. A lo largo de los años, el joven piloto de Mónaco se ha ido convirtiendo en parte cada vez más importante de Ferrari, hasta el punto que Sebastian Vettel reconocía en una rueda de prensa de la FIA que el trabajo en el simulador de Leclerc había sido esencial para mejorar desde los entrenamientos libres hasta la sesión clasificatoria del GP de Singapur de 2017. Luego, la carrera sería una historia mucho más dramática, pero el mensaje había calado.

Para que Leclerc llegara a este punto, en Ferrari tenían que haber confiado en él y haberle dado las oportunidades para que pudiera pilotar tanto los coches reales como los virtuales y mejorara. En apenas dos años como piloto probador, su feedback había llegado al punto de ser tanto o más valioso para el equipo como el de Antonio Giovinazzi, reserva oficial de la Scuderia Ferrari. Y cuando un piloto deja tan buenas sensaciones en su equipo gracias a su trabajo, el final solo puede ser uno, que no es otro que ganarse un sitio como piloto titular en la categoría reina. Para Charles Leclerc, la oportunidad llegó de cara a 2018 y con el equipo que todos imaginaban: Sauber. Eso sí, de la mano de Alfa Romeo, como patrocinador principal de la escuadra suiza.

Por fin en la Fórmula 1:

La llegada de Charles Leclerc a la Fórmula 1 es también la llegada de un piloto que tiene dos años a sus espaldas como piloto de pruebas de Ferrari y otros equipos en la categoría reina. Si bien el primer año su trabajo buscaba casi exclusivamente el desarrollo personal, el segundo mostró una tarea ya valorada por los equipos. Su debut llegó en la primavera de 2016, al volante de un Ferrari F14-T de la temporada 2014 en el circuito de Fiorano. Pronto llegarían también las sesiones de entrenamientos libres con Haas, aunque el monegasco reconoció al año siguiente que el salto de un GP3 a un Fórmula 1 y viceversa dentro de un mismo fin de semana habían lastrado su temporada de la categoría telonera, complicando su tarea con ART Grand Prix.

Aún así, las cuatro sesiones de entrenamientos libres disputadas con Haas en Gran Bretaña, Hungría, Alemania y Brasil eran un buen comienzo para ir tomando posiciones en la Fórmula 1. También lo fue su test con Ferrari a mediados de temporada, pilotando un coche contemporáneo de la Scuderia. En 2017, su trabajo se centró más en la Fórmula 2 pero a pesar de ello siguió colaborando con Ferrari y se subió al SF70-H, mostrando su velocidad. A finales de temporada disputó cuatro sesiones de entrenamientos libres más, esta vez con Sauber. Malasia, Estados Unidos, México y Brasil elevaron su experiencia y le dieron el siempre tan necesario rodaje con los nuevos coches estrenados en 2017.

Después de dos años subiéndose a varios monoplazas de Fórmula 1 (cinco en apenas diecisiete meses), Leclerc estaba listo para enfrentarse al desafío de la Fórmula 1 como piloto titular, con lo que siempre con el apoyo de Ferrari a través de Alfa Romeo, se ganó un volante en el equipo Sauber. El objetivo es hacer con él lo que no se pudo hacer con Jules Bianchi; darle tiempo para que aprenda en pista de cara a un más que probable futuro vestido de rojo.

Tras una primera brillante con el equipo Alfa Romeo Sauber, Charles Leclerc era anunciado como piloto de la Scuderia Ferrari para la temporada 2019 en sustitución de Kimi Räikkönen. Sumaría puntos en 10 carreras de las 21, con el punto álgido del Gran Premio de Azerbaiyán en el que sería sexto y una parte final de año que le permitió realizar cuatro séptimos puesto en las últimas seis carreras.

Jules Bianchi, mentor y hermano mayor:

Si hay una inspiración para Charles Leclerc, esta es sin duda la de Jules Bianchi. El tristemente desaparecido piloto francés ejerció de mentor de su joven compañero, al compartir ambos el 'management' de Nicolas Todt y tener varios patrocinadores en común. Amigo de la familia, era común ver a Bianchi haciendo de mecánico de Leclerc en el karting en sus días libres, mostrando así el estrecho vínculo que había entre ambos, casi como de hermanos. Tanto es así que cuando Leclerc llegó a los monoplazas por primera vez, eligió competir en la Fórmula Renault 2.0 Alps con el mismo 17 que Bianchi estaba usando en la Fórmula 1 y que tendría en su monoplaza el día del fatídico accidente en el circuito de Suzuka.

Leclerc acabó llegando a la Ferrari Driver Academy para retomar el sueño de Jules Bianchi de correr para la Scuderia Ferrari y ser campeón con ellos. Una herencia caso directa en la que muchos ven incluso cierto parecido físico entre ambos, aunque no haya ninguna relación de parentesco. Dicho esto, tampoco se puede olvidar la inspiración de Hervé Leclerc, padre de Charles, quien falleció a mediados de 2017 y que también apoyó a su hijo toda su vida. Sin sus dos grandes apoyos, Leclerc se enfrenta a la dura realidad del deporte y de la vida, en la que su historia personal es casi tan potente como su propia carrera deportiva. Los sueños de Bianchi y 'papá' Leclerc siguen vivos en Charles.

El motivo del número 16:

Al término de la temporada 2017, Charles Leclerc anunció que su número para 2018 sería el 16. Según el propio piloto, su elección favorita era el 7 de Kimi Räikkönen, pero evidentemente no estaba disponible. Su otra opción era el 10, pero Pierre Gasly lo tomó apenas unas carreras antes. Su decisión quedó entonces en el 16. Este número es el día del mes en el que nació, además de dar el "7" cuando se suman sus dígitos. ¿La anécdota? El número 16 está al lado del 17 que utilizó Jules Bianchi en su corta carrera en la Fórmula 1. El actual piloto de la Ferrari Driver Academy debutará en la categoría reina con el dorsal más cercano al de su desaparecido amigo.

Curiosamente, Leclerc ha usado en su carrera deportiva en el automovilismo relativamente pocos dorsales, muchos de ellos con varias conexiones con ese 17 de Bianchi. Precisamente ese dorsal fue el que usó en su primera temporada en la Fórmula Renault 2.0 Alps, para luego acabar compitiendo con el 7 en la Fórmula 3 y el 1 tanto en la GP3 como en la Fórmula 2. Todos ellos, dorsales que hacen pensar, aunque sea por casualidad, en un Bianchi que le sirvió de fuente de inspiración pero también de soporte práctico en el karting. Tantas lecciones aprendidas, tantas experiencias vividas y unos pasos que seguir.