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Stoffel Vandoorne

Información
Equipo
-
Lugar
Fórmula 1
Nacimiento
26 de marzo de 1992
Edad
26
Ciudad
Kortrijk (Bélgica)
Campeonatos
2016 - 2018
Campeón en...
F4 Eurocup 1.6 2010, Eurocup Fórmula Renault 2.0 2013 y GP2 Series 2015
Debut F1
GP de Baréin 2016
Equipo Debut
McLaren Honda Formula 1 Team
Primera Victoria
-

 

Stoffel Vandoorne es el otro piloto de McLaren, una definición demasiado breve que no hace justicia a sus méritos al volante. Lejos del habitual perfil de piloto relacionado desde pequeño con el dinero o con algún contacto por parte de equipos profesionales, Vandoorne es uno de los grandes talentos que ha alcanzado la Fórmula 1 en los últimos años, quizá un poco tarde por la precocidad que se estila en el campeonato. El belga debutó en la máxima categoría supliendo a Fernando Alonso, cuya alargada sombra mediática oculta algunas de las bondades que demuestra su joven y veloz compañero.

Inicio casual:

Nacido en la localidad flamenca de Kortrijk, el actual piloto de McLaren se subió por primera vez a un kart por una buena casualidad. Su padre, arquitecto de profesión, recibió el encargo de diseñar el restaurante de un karting indoor en su ciudad natal y el pequeño de seis años aprovechó el ofrecimiento del dueño para conducir el pequeño vehículo en el que todos los pilotos se inician. Vandoorne ha declarado tener afición por la Fórmula 1 desde principios de la década de 2000, dónde dijo ver por televisión unos coches “potentes y ruidosos” que le sedujeron.

Sin embargo, nadie en su familia se planteó que pudiera dedicarse a un deporte tan caro y el joven Vandoorne compitió poco en su juventud, a la espera de un salto que se produjo en 2008. Ese año ganó el campeonato belga de KF2 y participó en algunas pruebas del certamen francés, saltando a la escena internacional la temporada siguiente. La estructura VDK Racing le llevó en volandas por los circuitos de karting y él recompensó la confianza de los hermanos Verdaasdonck con la segunda posición en el Mundial de KF2, además de coincidir con futuros pilotos de éxito como Robin Frijns y Antonio Giovinazzi.

Su buen hacer en el karting le permitió recibir el apoyo financiero del programa de jóvenes pilotos del Real Automóvil Club de Bélgica, que sufragó su debut en monoplazas. El campeonato elegido fue la Fórmula 4 Eurocup 1.6, renombrado en su único año de apoyo de las Fórmula Renault, y Vandoorne aprovechó al máximo su oportunidad proclamándose campeón con seis victorias y nueve podios en catorce carreras ante una oposición mayoritariamente francesa. El triunfo en el certamen de iguales monoplazas llegó al volante del número 2, que después usaría como dorsal en la Fórmula 1.

Ascenso en la inmensidad:

La inclusión en la novedosa Academia de Pilotos creada por la FIA junto a otros talentos como Alexander Rossi, Richie Stanaway, Albert Costa, Andreas Mikkelsen, Phillipp Eng o el ya conocido Frijns ayudó a la preparación invernal de un Vandoorne que asaltó en 2011 el complicado mundo de los Fórmula Renault 2.0. Realizó el doble programa habitual, la Eurocopa y la Copa del Norte de Europa (NEC) en el equipo KTR propiedad del ex piloto Kurt Mollekens. Finalizó quinto con un solo podio en el Europeo, por detrás de Frijns, Carlos Sainz Jr., Daniil Kvyat y Will Stevens, y tercero en la NEC tras el español y el ruso, a quienes peleó alguna que otra victoria.

Para 2012 pasó al equipo de Josef Kauffmann, principal favorito en el campeonato y vigente campeón con Frijns. Lo que parecía una temporada abierta se convirtió desde el principio en un duelo apretado entre Kvyat y Vandoorne, que intercambiaron golpes a partes iguales. El belga acudió a la última cita en Montmeló con 11 puntos de ventaja sobre el ruso y pudo proclamarse campeón a pesar de abandonar por única vez en la temporada tras un choque bajo la lluvia; Kvyat necesitaba un podio que se le escapó al equipar neumáticos de lluvia en una pista secante. Vandoorne también ganó cinco de las siete carreras de la NEC que disputó.

McLaren vio en él un talento de futuro y le abrió un hueco en su programa de jóvenes pilotos de cara a 2013, año en el que el de Kortrijk debutó con Fortec en la Fórmula Renault 3.5. Lo hizo en sustitución de Frijns, campeón saliente en cuya carrera deportiva parecía fijarse hasta esas alturas. Vandoorne consiguió la pole position y la victoria en su debut en Monza y luchó por el campeonato con Kevin Magnussen, pero unas inoportunas roturas en verano y la indecisión en ciertos momentos le jugaron una mala pasada y le dejaron con la miel del subcampeonato. A finales de temporada realizó su debut en GTs en la extraña cita urbana del FIA GT en Bakú, con el equipo de Thierry Boutsen.

McLaren acierta con su elección:

Lejos estaba Vandoorne de los coches carrozados, ya que concentró sus esfuerzos en alcanzar la deseada Fórmula 1 con uno de los mejores equipos disponibles de GP2. Padeció un comienzo irregular en ART, ganando en su debut en Baréin para pasar a no sumar puntos en las cinco carreras siguientes. El déficit de puntos inicial le alejó de la lucha por un campeonato que Jolyon Palmer se adjudicó con un cierto margen, hecho que no amilanó a Vandoorne en una inspirada segunda mitad. Cuatro pole position y tres victorias en las últimas cuatro citas ayudaron al belga a ascender en la clasificación y a arrebatarle el subcampeonato a Felipe Nasr en la última ronda.

2015 resultó ser el año de la confirmación absoluta de Stoffel Vandoorne en la élite del automovilismo. Sus dos pole positions en el comienzo de temporada le dieron un total de seis consecutivas, además de seis triunfos en siete carreras Feature entre el final de una temporada y el comienzo de la siguiente. El vinculado del equipo de Woking arrasó con siete victorias y dieciséis podios en 21 carreras, venciendo el título a falta de cuatro para el final (lo más pronto que se logró en los 12 años de existencia de la GP2 Series) y evitando una mayor devastación de los rivales ante la suspensión por accidente múltiple de la última cita en Abu Dabi.

Precisamente en el trazado emiratí fue Vandoorne el privilegiado de probar por primera vez un McLaren con motor Honda a finales de 2014, cuyo fallido desarrollo de apenas cinco vueltas en dos días dejaría una mala sensación inicial que no haría más que confirmarse en futuros acontecimientos. Anteriormente había disfrutado el belga de mayor rodaje con el pack McLaren-Mercedes, merced a dos test post-carrera en España e Inglaterra que le permitieron efectuar más de 200 vueltas. La consolidación en el equipo inglés le permitió hacer más test en Austria, Abu Dabi, Montmeló y Silverstone a lo largo de 2015 y 2016.

Un posible salto a la titularidad en Woking quedó aparcado por la continuidad de Alonso y Jenson Button en un equipo que necesitaba experiencia, dejando el paso del campeón de GP2 en duda. No se quedó parado en 2016 y siguió probando a la vez que competía en la Super Fórmula, revalorizado campeonato de monoplazas en el que Vandoorne destacó en medio de la extrema igualdad. Un podio en la primera carrera en Suzuka, y el abandono desde la pole de Fuji le dieron renombre, llegando a ser uno de los seis contendientes reales en la doble última ronda del certamen (numéricamente llegaron 12). Se apuntó dos victorias, incluyendo en la última carrera, finalizando cuarto y siendo el mejor clasificado con motor Honda.

Particular y brillante debut:

En medio de sus quehaceres nipones, Vandoorne recibió la llamada de urgencia más importante de su carrera de parte de sus superiores en Woking. Alonso sufrió un fuerte accidente en el Gran Premio de Australia al chocar con Esteban Gutiérrez y volcar de forma copiosa, saliendo del coche por su propio pie y aparentemente ileso. Pero los chequeos médicos indicaron que tenía una fractura en sus costillas con peligro de perforarle un pulmón y los doctores le recomendaron no participar en el GP de Baréin. Vandoorne fue designado como sustituto y llegó apurado al circuito desértico, dónde recibió ayuda y consejos de Alonso durante el fin de semana.

McLaren no tenía un coche brillante en la carrera nocturna, pero Vandoorne se las arregló para brillar con luz propia al superar a su compañero Button en la sesión de clasificación. En carrera siguió la adecuada estrategia de tres paradas y pudo imprimir un buen ritmo en pista libre con el único monoplaza del equipo tras la rotura de Button. El piloto de Kortrijk superó a unos perdidos Force India y se acercó a los renqueantes Williams en la parte final para acabar décimo, uniéndose al club de los que puntúan en su debut pero siendo el primero desde Kamui Kobayashi en conseguirlo más allá de la primera carrera de la temporada. También fue el primer belga desde que Boutsen lo lograse en Australia en 1992.

El sueño no es tan fácil:

El lucimiento en Baréin le dio más credenciales a un piloto que no necesitaba mucho más para recibir el bautismo de fuego de la Fórmula 1. El fichaje de Vandoorne como piloto oficial de McLaren para 2017 se hizo oficial en la víspera del GP de Italia de la temporada precedente y culminó así su ascenso en el escalafón de los monoplazas. Su comienzo no fue nada fácil: la cautela de la escuadra británica ante los problemas mecánicos perjudicó al belga, que cayó en la Q1 en las cinco primeras carreras y no parecía estar cerca de Alonso. El único punto positivo del comienzo de temporada fue el acceso a la Q3 en Mónaco, una ronda de clasificación que no pudo disputar por accidente en un fin de semana en el que permaneció por delante de Button antes de que Sergio Pérez le echara al muro el domingo.

Tras un par de GPs grises, Vandoorne accedió a la Q3 en Silverstone y se quedó a las puertas de los puntos en la cita local de McLaren. Sí que puntuó en Hungría, décimo acosando a los Force India antes de lograr dos séptimas posiciones de mérito en diferentes circunstancias. En Singapur lo obtuvo aguantando en un evento alocado que pasó de mojado a seco y en el que el campeón de GP2 tomó los riesgos necesarios. Todo lo contrario que en Malasia, dónde se exhibió al dejar atrás a Alonso y colarse entre los Force India y por delante de los Williams, con maniobras agresivas que no siempre se ven en pilotos con coches poco adecuados.

Dos remontadas de parrilla trasera en Estados Unidos y México no tuvieron recompensa, igual que el uso de la estrategia alternativa en Abu Dabi al parar mucho más pronto que los rivales. Vandoorne finalizó decimosexto, por delante de los decepcionantes Palmer y Kvyat con coches superiores y justo detrás de Alonso y de Kevin Magnussen. El duelo con su compañero ha sido bastante igualado, aunque la veteranía del asturiano ha primado por delante de un piloto que ha pecado de inexperiencia en ocasiones. El hecho de que Alonso le haya superado 15 veces de 19 posibles los sábados demuestran el margen de mejora de un Vandoorne en forma.

La fachada tímida esconde un monstruo hambriento:

Stoffel Vandoorne parece un chico sencillo. La elección del número 2 por su temporada triunfal en la Fórmula 4 1.6 da muestra del típico carácter de piloto medianamente numérico, que prefiere asociarse con algo que ya le ha dado éxito en el pasado. A la vez mezcla su gusto por el chocolate (belga, por supuesto) y por la comida japonesa, probablemente influenciado por su prolongada estancia en la Super Fórmula. Quizá sea distinto su aspecto como piloto, dónde declara su afinidad por Spa (tanto por el circuito como por el hecho de ser su carrera de casa) y por Imola, trazado al que declara haber jugado mucho en videojuegos.

Pero entre el carácter afable y aparentemente inocente se esconde un killer, un piloto con instinto asesino que puede jugar con varias cartas. Los 25 años de Vandoorne son una buena edad para ser piloto de Fórmula 1, aunque no en la posición de menor experiencia con la que cuenta. A falta de que McLaren le dé un coche competitivo, tiene encima la presión de demostrar el potencial que le lleve lo más cerca del límite con un campeón del mundo en el box de al lado. Sin duda, una posición muy interesante en la que el belga puede resolver su futuro si consigue sobreponerse a la gran cantidad de retos que se le presentan.

La falta de resultados convincentes lleva a McLaren a tomar la decisión de no renovar al piloto belga para la temporada 2019, siendo sustituido en este caso por Lando Norris, compañero de Carlos Sainz Jr. ante la renovación completa de la alineación de los de Woking. El piloto belga confirmaría solo unas semanas después su fichaje por el equipo HWA de la Fórmula E junto a Gary Paffet para competir junto a ellos en la quinta temporada de las series de monoplazas eléctricos. Decimosexto, con 12 puntos, le pasa especialmente factura el año de Fernando Alonso, con muchos más puntos a pesar de haber sufrido la falta de fiabilidad y de rendimiento del MCL33.