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Akio Toyoda: el primer paso es reconocer la derrota, el segundo volver

Lunes por la mañana, hace sólo unas horas Porsche Motorsport levantaba al cielo del Circuito de La Sarthe el que era su 19º trofeo que lo acredita como ganador de las 24 Horas de Le Mans, mientras que, en Toyota, dos boxes ya se encuentran recogiendo gran parte del material para su transporte a Colonia. Se les había vuelto a escapar la victoria, posiblemente en el año en el que aparecían en las quinielas como gran favorito en su 19ª participación, 32 años después de su debut en 1985.

Mientras que algunos departamentos de comunicación buscarían la forma de disimular la derrota redirigiendo el foco hacia el aprendizaje que han supuesto los problemas y otra serie de automatismos que se suelen utilizar, Akio Toyoda, presidente y CEO de Toyota Motor Corporation, ha salido a dar la cara, capeando el temporal y reconociendo que no fueron capaces de darles un coche con el que sus pilotos pudieran competir por la grande de la resistencia.

No descubriremos ahora la pasión que siente Akio Toyoda por la competición. A pesar de ser un loco de las carreras, esta era su primera vez presente en las 24 Horas de Le Mans y allí tuvo que ver cómo uno a uno fueron cayendo todos sus coches. El primero el TS050 #8, al que un problema con el motor eléctrico delantero le hizo estar dos horas parado en boxes (sería el único en terminar la prueba, marcando la vuelta rápida). El segundo, el #7, este definitivamente por un problema de embrague propiciado por las indicaciones confusas de un falso comisario, mientras que el #9 sufriría un choque con un LMP2 en el que dañaba el sistema hidráulico sólo unos minutos después de que Kobayashi, autor de la estratosférica pole, tuviera que detenerse en el circuito.

Os dejamos íntegramente las sinceras palabras de Toyoda, permitiéndoos que seáis vosotros mismos los que saquéis vuestras propias conclusiones acerca del futuro a corto plazo del equipo japonés después de las dudas que despertaron el duro fin de semana en Le Mans que les tocó vivir:

Normalmente, lo adecuado sería empezar con unas palabras de agradecimiento por el apoyo recibido de nuestros aficionados. Sin embargo, esta vez en Le Mans, creo que debo dirigir mis primeras palabras a nuestros pilotos. En la que es mi primera vez en Le Mans, nuestros pilotos me habían dicho: “Queremos que suba con nosotros a lo más alto del podio”, “Por esto, está claro que no queremos perder” y “Queremos que luche con nosotros”.

Yo les respondí “Id a por todas. Confiad en los coches que los mecánicos han puesto a punto para vosotros. Disfrutad de Le Mans”. A pesar de decirles eso, no he sido capaz de permitirles ir a por todas. Y lo lamento sinceramente. Aunque los pilotos han competido creyendo en nuestros vehículos, no puedo decir más que lo siento y que lo lamento muchísimo.

Creo que todos los ingenieros, mecánicos y proveedores de componentes de Toyota, que han creado nuestros vehículos para esta batalla, se sienten igual. Por eso, sintiéndome representante de todas esas personas, quiero decirlo una vez más: “Siento que no hayamos podido permitiros ir a por todas”.

Así mismo, a todas las personas relacionadas con el equipo Toyota, incluidos nuestros nueve pilotos, me gustaría trasladarles un par de reflexiones. La primera es para nuestros aficionados. A todos los aficionados que nos han apoyado creyendo en la victoria de Toyota, quiero decirles que siento sinceramente no haber podido cumplir sus expectativas. Y, por creer en nosotros y darnos vuestro apoyo entusiasta durante 24 horas, de principio a fin, quiero expresarles mi más profundo agradecimiento. Gracias. Muchísimas gracias a todos. Una vez más, Toyota volverá a hacer lo posible por dibujar, todos juntos, sonrisas en nuestras caras.

La segunda tiene que ver con el equipo Porsche. Tras la batalla del año pasado, recibí con placer muchos comentarios de gente de Porsche reconociéndonos como dignos rivales. Para estar a la altura de ser considerados “rivales”, había pensado que lo que teníamos que hacer este año era volver a plantar cara y cautivar así a la afición. Por eso el equipo fue capaz de afrontar retos arduos que dieron lugar a la aparición de nuevas tecnologías y habilidades. Al equipo Porsche quiero decirle enhorabuena. Y también quiero darles las gracias, de verdad.

Finalmente, no obstante, Toyota no ha sido capaz de dar el tipo de pelea que pudiera cautivar a los adicionados, como el año pasado. Esta vez, ni Porsche ni nosotros, Toyota, fuimos capaces de finalizar sin incidencias 24 horas de conducción con los vehículos híbridos que habíamos puesto a prueba sobre el asfalto de Le Mans. Ambos, incluidos su nº 2, que resultó vencedor, y nuestro nº 8, que terminó la carrera, se vieron obligados a perder tiempo con reparaciones, causadas por distintos problemas, antes de cruzar, no sin esfuerzo, la línea de meta.

Si bien la tecnología híbrida que ha evolucionado con la competición en el Campeonato Mundial de Resistencia de la FIA hace bien visibles sus capacidades en las carreras de seis horas, es posible que aún no esté lista para la larga distancia de las 24 Horas de Le Mans. La potencia de la electricidad es absolutamente necesaria para que los coches transmitan una presencia más emocional. Le Mans es un valioso laboratorio en el que podemos seguir afrontando los desafíos derivados de las tecnologías, poniéndolas a prueba en entornos extremos.

Seguiremos afinando nuestras tecnologías y madurándolas para ofrecer a nuestros clientes productos que les hagan sonreír. Y en Toyota seguiremos esforzándonos una y otra vez para poder seguir creando vehículos cada vez mejores. Os invitamos a ser testigos de todo lo que podamos conseguir. Gracias.

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