El WRC sí… ¿Qué otros campeonatos fuera de los circuitos tienen planeado electrificarse?

 |  @fernischumi  | 

El Trofeo Andros ha sido el primero en hacer competir en un mismo evento a prototipos con chasis tubulares y cuatro ruedas directrices equipados con motor térmico frente a unos completamente eléctricos. Seguramente la mayor notoriedad mediática la tendrán ya el próximo 9 de febrero, fecha en la que Sébastien Loeb se unirá a hombres como Andreas Bakkerud, Nicolas Prost u Olivier Panis para competir en la gran fiesta 30 aniversario de las series que se desarrollarán en Stade de France.

El campeonato invernal ha sido el primero en dar el gran paso y optar por mezclar tecnologías, una situación que sin duda se prolongará durante varias décadas también con los modelos de producción que vemos en nuestras calles. Los responsables del Trofeo Andros si parecen haber sido los únicos en valorar dicha opción, especialmente después de la incertidumbre que ha generado en el World RX la salida de hasta tres fabricantes que tenían relación con las series durante el año 2018.

La fecha para conocer la decisión ya hace meses que la conocemos: el 29 de marzo, el promotor del Mundial de RallyCross, IMG, deberá presentar frente a la Federación Internacional de Automovilismo, la lista con al menos tres fabricantes que estarán en el denominado E-WRX a partir de la temporada 2021. La compañía ha asegurado estar en conversaciones con hasta cuatro constructores sin contar con Volkswagen, e incluso esta misma semana han insinuado la opción de que Ford Performance vuelva a comprometerse con las series en esta nueva era eléctrica. Proyectos como los del GRC se han venido obviamente abajo por el descalabro de las series, mientras que, a nivel nacional, iniciativas como la de Manfred Stohl en Austria o la que se está llevando en Polonia con apoyo de Denios, parecen todavía lejos de pasar de ser eso, una propuesta con visos de realidad.

Aun así, las opciones parecen limitadas por el momento y el hecho de que no se haya producido ningún anuncio nos hace presagiar que las conversaciones se están sucediendo muy en la sombra o que el interés no es suficiente y necesita haber un detonante en forma de proyecto por parte de algunos de los grandes. En cuanto a los detalles, prácticamente no se ha variado ni una coma respecto a lo que sabemos desde la primera mitad de 2018,

Los coches tendrán ​​un chasis monocasco de fibra de carbono suministrado por ORECA y estándar para todos, mientras que las baterías también serán únicas y responsabilidad de Williams Advanced Engineering. Cada vehículo contará con dos motores de 250kW que los fabricantes desarrollarán, siendo uno de los pocos elementos susceptibles a cambio junto a la transmisión y a la silueta que se deberá vasar en vehículos provenientes del Segmento B o C.

Continuamos hablando con IMG y la FIA y otros OEM para ver quién se compromete a hacerlo, y tomaremos una decisión en marzo. Nos retiramos en 2018 porque ese programa ha cumplido bien su propósito para el Focus RS. Continuamos estudiando las posibilidades del motorsport electrificado, y el rallycross es uno de ellos. Tiene sentido como un buen lugar para correr coches 100% eléctricos, dado lo que es el evento: el rendimiento, la duración y la pasión o la explosividad de los coches. Creemos que podría funcionar muy bien en una plataforma eléctrica completa para el deporte del motor. Hay una fecha límite para comprometerse con eso – Mark Rushbrook, director de Ford Performance a MotorSport Magazine

Curiosamente, el E/Racing, proyecto del que os hablamos en junio de 2018, no parece haber terminado de despegar tal y como demuestran sus redes sociales detenidas desde 2017, sin embargo, el Extreme E de Alejandro Agag y Gil de Ferran sí parece haber tomado el testigo, prometiendo en este caso sustituyendo las careras de rallycross en grandes ciudades de Estados Unidos, por correr en un calendario conformado con pruebas en lugares tan remotos como el Amazonas, el Ártico, la frontera del Sahara, el Himalaya y en una isla del Océano Pacífico.

Los detalles del vehículo SUV eléctrico que se empleará ya se dejaron entrever este jueves, guardando en este caso grandes reminiscencias con la Fórmula E al contar con McLaren y Spark como suministradores del tren motriz (estarán equipados por dos motores actuales de Fórmula E) y chasis de ese primer prototipo base que será presentado el próximo mes de abril y que debería empezar a ser producido en julio tras dos meses de pruebas que deben asegurar que esté en condiciones de completar las carreras en escenarios tan exigentes con circuitos que apenas se extenderán en circuitos de longitudes comprendidas entre los 6 y los 10 kilómetros. La emisión será similar a lo que vimos con la GT Academy o para los amantes de lo americano, aquella competición que se pudo ver a través del Speed Channel bautizada como Bullrun.

¿Habrá más? Solo el tiempo lo dirá. En el caso de los rallyes, M-Sport ya apuntó hace unos meses que estaban trabajando en un Ford Fiesta R5 eléctrico, mientras que en España, Roberto Méndez y su RMC Motorsport dan los primeros pasos para crear un coche de rallyes híbrido. En el Dakar ya hemos visto competir este tipo de vehículos a través del proyecto Acciona y de Ariel Jatón, siendo en el PPIHC los reyes absolutos a través del Volkswagen I.D. R Pikes Peak. En el WRC, las primeras conversaciones apuntan a que las soluciones híbridas serán la opción ideal para la próxima década. ¿Diremos lo mismo en cinco años?

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