No es la despedida soñada. Quizás lo vivido hoy en el Circuit de Barcelona-Catalunya, lejos de alejar a Fernando Alonso de la Fórmula 1, le ayude a convencerlo de continuar más allá de 2026 y 2027. El asturiano ha vuelto a notar el cariño de los aficionados, todos ellos sabedores de que el Aston Martin no estaba ni para puntuar y tampoco para terminar la carrera, pero aun así, sus incondicionales se han vuelto a volcar con un bicampeón que quizás necesitaba esto más que nunca.
El hecho de ver a Lewis Hamilton pelear, volviendo a subirse a lo más alto del podio puede ser la otra señal inequívoca para que el ovetense decida que todavía hay tiempo para seguir creyendo en un último baile en el que la música y el talento con los pies estén acompasados. Desde luego no será nada sencillo, ya que lo que ha tenido este fin de semana Alonso ha sido uno de los pasos por Montmeló más difíciles de su carrera deportiva.
Quizás se podía tomar como mera anécdota el haber terminado ayer último, viendo como su racha con Lance Stroll en los enfrentamientos en clasificación se cortaba. Aston Martin no está para fijarse en esas nimiedades estadísticas. Pero sin duda, lo vivido este domingo ha sido una muestra más del largo camino que tienen en la escudería con sede en Silverstone por delante. Ninguno de los dos AMR26 ha logrado terminar la carrera. Sí, se esperaba un fin de semana complicado, el primero de cinco consecutivos, pero no se esperaba un nivel tan desesperante como este.
Fernando ni siquiera saldría desde la parrilla. El equipo iba a aprovechar para cambiar la batería y el MGU-K de su monoplaza, lo que le llevaba a partir desde el pit-lane tras romper el parc fermé. Aston Martin buscaba dar solución al mal comportamiento del coche en la Q1 de ayer, cuando Alonso llegó a decir que era prácticamente como llevar el freno de mano puesto. Los problemas con la caja de cambios y el freno motor han continuado y aunque la semana pasada se salvó con un punto en Mónaco circunstancial, lo de este fin de semana en ‘casa’ ha dolido bastante más.
Seis vueltas duró Lance Stroll, primer abandono del Gran Premio de Barcelona-Catalunya en su caso debido a la caja de cambios. Alonso por su parte batalló en la primera mitad de la carrera con un Valtteri Bottas que también iba a tomar el camino de la retirada, pero no pudo ni siquiera plantearse escalar mucho más. Únicamente había pasado en 30 ocasiones por delante de su grada en la Curva 9, la misma que se volcaba cada vez que veía el AMR26 con el dorsal #14 aparecer en el horizonte, cuando la fiabilidad volvió a dejarle fuera, en este caso en la curva 8, como si el destino le tuviera reservado este cruel final.
En buena parte, ese VSC también derivo en que tuviéramos a un Lewis Hamilton recuperar la senda de la victoria, con una Ferrari que clavó la estrategia y volvió a triunfar después de toda una temporada 2025 en blanco. El británico también frenaba su racha de un año y 10 meses y medio sin conseguir la victoria, desde Spa-Francorchamps 2024, por lo que era normal ver al heptacampeón emocionado.
Para Alonso fue un triste final más este año, cansado de responder a la pregunta de cuándo llegarán las mejoras al Aston Martin y con la sensación de que no sirve de nada seguir prometiendo evoluciones si estas nunca se llegan a materializar. Lo cierto es que la papeleta es complicada. El techo presupuestario no da mucho grado de acción al equipo, y todo lo que se pueda estrenar será después del verano y a buen seguro pensando ya en 2027 más que en arreglar el desaguisado de 2026.
Tenemos que estar juntos. El punto de Mónaco demostró que no nos rendimos, aunque estemos atrás en la parrilla. Tenemos otras esperanzas para la segunda parte del año con mejoras para ser un poco más competitivos, pero tenemos que ver resultados. En algún momento necesitamos ver que algunas mejoras hacen el coche más rápido, en los últimos años no siempre fue así. Hay que demostrar algunas cosas con las evoluciones de este año y luego esperemos que vaya mejor – Fernando Alonso








