Según informes, Penske Entertainment, propietario de la IndyCar Series, ha acordado con sus actuales proveedores de motores para que permanezcan en el campeonato a mediano plazo, acá se habla de tres años, para de esta forma abordar el siguiente cambio de reglamento técnico que inicia a partir del 2028, con la introducción del chasis IR28 en conjunto con el nuevo motor V6 de 2.4 litros twin-turbo con sistema híbrido. Se temía que Honda Racing no extendería su relación debido a ciertas incertidumbres, pero al parecer todo ha sido subsanado, inclusive desde que anunciaron sus dudas han ganado casi todo, así que se van a mantener distribuyendo sus actuales motores hasta el 2027 en tanto se preparan para afrontar la nueva era que inicialmente contempla el ciclo de 2028 hasta el 2030.
Con respecto a la renovación de Chevrolet no existían dudas porque tal operación de motores, en conjunto con Ilmor, también es gestionada bajo el paraguas de Penske. Sin embargo, con los japoneses el panorama era distinto porque Honda mantiene presencia en varias categorías importantes del deporte motor. No obstante, según la respetable publicación RACER, Honda Racing Corporation US ha llegado a un acuerdo verbal con Penske, lo que era necesario para involucrar al fabricante en el proyecto de 2028. Actualmente HRC US mantiene entre sus clientes a Chip Ganassi Racing, Andretti Global, Meyer Shank Racing, Dale Coyne Racing y Rahal Leterman Lanigan Racing, un total de trece monoplazas de tiempo completo más la entrada adicional de Hélio Castroneves a la Indy 500 con el equipo de Michael Shank. Como se advierte, la operación de suministro de motores y asistencia técnica es considerable, de allí la urgencia de movilizar las conversaciones y los acuerdos.
En la última década, Honda ha alcanzado seis títulos de pilotos, cuatro de ellos para Álex Palou y los otros dos para Scott Dixon, sin embargo, en lo que respecta a fabricantes, los japoneses se mantienen en el segundo lugar histórico por detrás de Chevrolet, la diferencia es de tres títulos. Así que el panorama no luce tan problemático más allá de que Penske prometió mayor independencia entre sus empresas para relajar tensiones acerca de favoritismos o ilegalidades en el campeonato para favorecer a su propio equipo. Se asegura entonces que Chevrolet y Honda se mantienen a bordo y pronto emitirán sus respectivas confirmaciones y alcances de sus compromisos. Se esperaba que un tercer proveedor mostrara interés en desembarcar en la IndyCar, se especuló acerca del retorno de Toyota, pero con el transcurrir del tiempo, los rumores se han apagado.
Vía RACER





