La rebelión de los V8 en el Supercars

 |  @X3Humberto  | 

Hace apenas algunas semanas se indicó que Ford no tenía interés en permanecer en el campeonato de turismo australiano si el nuevo reglamento, conocido como Gen2, se aplicaba de forma estricta, sobre todo en lo que respecta al uso de los motores turbo a partir de 2019. Pero tras el sorpresivo anuncio de Holden, de pausar indefinidamente su programa V6 turbo, la organización del campeonato decidió engavetar importantes propuestas establecidas en el 2014, que en teoría representarían el futuro de la categoría, para permitir que los grandes motores V8 de cinco litros permanezcan con vida. Un fenómeno digno de analizar si se toma en cuenta la dirección de la competición en esta era.

El desembarco del Mustang en el Supercars, con el apoyo oficial de Ford, además ha servido para que la organización también deje sin efecto uno de los pilares de la categoría, la exclusividad para coches fabricados en Oceanía. Es posible entonces que el Pony Car de Ford desencadene una reacción tan grande que probablemente General Motors traiga al Camaro y Nissan haga lo mismo con el GT-R. Así que en este caso, se hablaría de una rebelión de las marcas participantes contra unos gerentes que pensaron en primer lugar en sumarse a las tendencias de otras competiciones, sin tomar en cuenta el impacto negativo que causaría a los fabricantes que hacen vida en su propio campeonato.

Salvo General Motors, a través de Holden, ningún otro fabricante mostró interés en desarrollar un programa basado en un motor turbo por muchas razones, la principal es que no iban a producir en Australia un coche únicamente para cumplir con los requerimientos del Supercars. Es tan claro como que Ford podía instalar un motor Ecoboost en el Falcon, pero ese coche no se fabrica desde 2016, así que a nivel comercial no tendría mucho sentido invertir para actualizar un modelo que no está en venta. Tampoco tiene sentido para Ford desembarcar con el Mustang y hacerlo correr con un motor V6 turbo cuando sus estadísticas indican que los compradores lo quieren con el V8 más potente que tengan en su catálogo.

El factor cultural "Ocho cilindros de poder americano", a pesar de lucir un tanto anacrónico en estos tiempos híbridos y eléctricos, todavía es muy rentable. La NASCAR y la IMSA, donde el V8 Cadillac es la referencia entre los prototipos, es prueba de ello si se habla de competición. Pero también se debe considerar la exposición en diversos medios, como el cine, la televisión o el internet, de poderosos coches que marcaron una época. El retorno a los concesionarios del género Muscle Car no fue obra de la casualidad, los ejecutivos de Ford, General Motors y Dodge advirtieron que quienes gastan el dinero en grande pertenecen a generaciones que crecieron admirando al Mustang, al Camaro, al Charger, al Challenger, al Barracuda, al Firebird, al 442 o al Chevelle, por mencionar algunos.

Los responsables de la categoría ignoraron todos estos aspectos y se lanzaron a concebir un reglamento técnico creyendo de forma ingenua que Ford y que General Motors asumirían la tarea encomendada porque sus prioridades están en Australia. Que también Nissan Motorsport adoptaría lo propuesto, aunque el Altima L33 dejó de fabricarse en Oceanía en abril del año pasado y desde Japón no se manifestó interés alguno en actualizar el programa. La organización siguió adelante en su intento de transformar la V8 Supercars en Supercars sin V8 y allí están los resultados.

Es lo que sucede cuando se estipulan unas reglas a futuro tomando en cuenta factores ajenos a los intereses comerciales de quienes participan. Los jefes del Supercars salieron con las tablas en la cabeza porque obviamente pasaron por alto que el motor V8 de procedencia estadounidense posee una legión de fanáticos incondicionales a nivel mundial que jamás debe ser subestimada y más cuando se trata de generar interés y dinero.

Lee a continuación: Ford regresa oficialmente a los Supercars australianos y desarrollará un nuevo Mustang

  • Slim Charles

    Gran artículo Humberto. Y no lo digo porque trata sobre el impedimento con el que se han encontrado las nuevas tecnologías en pos de otra tecnología más asilvestrada, cosa que a mí me regocija un poco.

    Lo digo porque explica muy bien la relación de los asuntos comerciales y sociales del tema y además da coba a discutir EL asunto: esto no habla solo de los supercars (hace tiempo le quitaron lo de V8, por algo será), sino de a donde va el automovilismo a escala mundial.

    Australia y América van a un ritmo muy distinto a Europa respecto a la aplicación de las nuevas tecnologías en el motorsport (no es casualidad que en EEUU sea presidente un negacionista). Y quizás Europa se están pasando de rápidos (WRX). Pero lo de los supercars me temo que se trata del canto del cisne. Más tarde o más temprano, la sociedad aceptará las nuevas tecnologías más respetuosas con el planeta.

    Siempre quedarán las reuniones de clásicos. Y en un sitio en particular del planeta todavía se pueden ver 250 GTO, DB5, AC cobras y demás corriendo sin la más mínima diferencia de compromiso respecto a las competiciones modernas.

    • Humberto

      Saludos Slim Charles.

      Lo que ahora ocurre en el Supercars es un fenómeno digno de analizar porque si la organización seguía adelante con la estricta aplicación del Gen2 se quedaría sin campeonato. Pretender eliminar los V8 de forma autoritaria, porque el mundo automotor se inclina hacia otros horizontes, fue un error. Ni a los fabricantes les gustó esa idea porque un torneo de turismos debe exponer coches y accesorios que se puedan negociar en el mercado.

      Sin ir muy lejos, los del WEC tienen el ojo puesto en la IMSA y tendrán que "devolverse" si quieren salvarse.

      Pretender que los responsables de organizar una categoría le digan a los dueños de Ford y de General Motors lo que deben hacer es un absurdo, sobre todo cuando los mercados más importantes de estas dos marcas se sostienen sobre motores inmensos de elevados consumos. Allí está la NASCAR como mejor ejemplo, todavía en esta época luce distante el día en que dejen los V8 para sumarse a lo híbrido.

  • angeluam

    Tanto NASCAR y los Supercars deben usar grandes V8 hasta que se acabe el petróleo. Parte del atractivo de estos autos es es el sonido ensordecedor que provocan sus grandes motores.

  • Humberto

    Saludos M.A

    Como bien lo dijo tu apreciada Mafalda: Paren el mundo que me quiero bajar.

    Allí está el caso del Touring Car Masters, cuya popularidad es incuestionable a pesar de que los coches que allí participan representan lo que el progreso pretende exterminar.

    https://uploads.disquscdn.com/images/0ebf8254560514693dea8a4879d92cbcc86a0bdecba779c61d849c782124ab82.jpg

    • Leon

      El mejor ejemplo de tradición en el automovilismo creo q es el Turismo Carretera acá en Argentina. Donde son el segundo deporte con mas seguidores. Altos índices de audiencia en tv abierta. Autodromos siempre llenos y tremenda venta de merchandising. https://uploads.disquscdn.com/images/16ed4d94f9c0ae3510013c73c8398e371807eaf1c284cef9bea2593de8f4153d.jpg

      • M.A.

        Desconozco mucho de esta formula, salvo lo visto en esta web y salvo un documental de Discovery Channel (que vi varios capítulos) sobre unos hermanos-rivales en pista- que corrian esta categoria.
        Debe ser super-espectacular para pasar un domingo de carreras, ni más ni menos....
        Salu2

        • Leon

          Serían los hermanos Dipalma. Una familia de tradición en el automovilismo. Estrellas totales. Invitados a todos los programas de TV.
          Pues ver las carreras en la pagina de la ACTC en Facebook.
          Saludos.

    • M.A.

      Es que te hace pensar seriamente en el significado de la competición...
      ¿Investigación? ¿Promoción? ¿Espectaculo?
      ¿Cual es en nuestros dias el papel de la competición?
      Yo siempre digo que el primero que le puso un motor a un carro inventó el coche.
      El segundo que lo hizo inventó las carreras....
      ¿Que se busca? El afán de probarse a uno mismo contra los otros, demostrar que es mas habil, que su maquina está mejor pensada, mejor construida....
      Y los locos (o bobos) que vamos a ver semejante cosa ¿que buscamos?
      Es una reflexión profunda, que daría para hablar largo y tendido. Y no acabar.
      Porbablemente no exista la competición "perfecta", que lo tenga todo; que sirva para encontrar el mejor coche, y los mejores pilotos, y que encima sea espectacular....
      Creo que no existe. La realidad es la que es. Falta saber que cosas "perdonamos" a la competición real. Cosas que nunca nos dará...
      Si queremos vistosidad, espectaculo (tu foto es realmente excitante, no se me ocurre otro calificativo...) tendremos que renuncia a tecnologias TOP Super-exclusivas (?)
      Si queremos la máxima expresión tecnologica, debemos renunciar al espectáculo?
      No se si me explico bien....
      En todo caso, debate super-interesante.

      • Leon

        Yo lo veo mas o menos simple. Cuatro hierros, un motor y 4 ruedas. A correr. Si es simple y barato mas técnicos e ingenieros lo entenderán y mas accesible será llegar a ser competitivos. En TC muchos equipos son de los mismos pilotos, también algunos grandes. Quieren correr alli y buscan todo el personal, arman el auto y a pista. Claro que están los top y los magos que son los preparadores mas buscados y mas caros. Pero no tienen el monopolio de las victorias. Todavía están los talleres de barrio y dan pelea. Con menos presupuesto y personal.
        La ACTC (Asociación de Corredores de Turismo Carrera) siempre esta retocando pequeñas cosas, bridas por ejemplo, y eso hace que, si gastar casi nada, todas las marcas estén parejas. Asi los mismo da que auto lleves, si trabajas bien tienes opciones. Y como los coches son prototipos basados en autos de los 70s no hay representación oficial que desequilibra los presupuestos. Los autos están llenos de publicidad desde el primero al ultimo, porque la gente los sigue por todo el pais, yo mismo con la família. Es lo mas visto los domingos por la mañana y medio dia.
        Cuanta mas tecnología, menos espectacular. Menos opciones y siempre hay uno que lo entiende mejor, gasta mas y gana todo. Como la F1, a cambio grande de reglamento dominador muevo hasta el siguiente cambio.