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Le Mans alimenta las dudas sobre el futuro de los LMP1

No hay medio importante que no especule esta semana sobre lo que va a ocurrir con la categoría LMP1 de Le Mans y el Mundial de Resistencia. No nos referimos a quién ganará las 24 Horas este fin de semana, sino a su supervivencia y qué camino tomará el Automobile Club de l'Ouest, que tiene una rueda de prensa programada para este viernes en la que desvelará las líneas maestras del nuevo reglamento previsto para 2020. ¿Y hasta entonces?

Tres medios de reconocido prestigio como AUTOhebdo, Auto Motor und Sport y Motorsport Aktuell han subrayado que no está nada claro que Porsche siga con su programa LMP1 en 2018. Consideran que Toyota ha dado un paso adelante y no estaba entre sus planes estrenar coche nuevo el año que viene, ante lo cual el Consejo de Administración se plantea dar carpetazo al asunto. Ni siquiera tiene director técnico tras la salida de Alex Hitzinger en 2016. Y un Mundial con una única marca implicada en su categoría reina dificilmente podría sobrevivir.

Es cierto que para 2018 está prevista la entrada de varios equipos privados. Ahí están los proyectos de Perrinn, BR Engineering (SMP Racing) o Ginetta, más un ByKolles que piensa retirarse del Mundial de Resistencia tras Le Mans para centrarse en la próxima campaña. A nivel de tamaño de la lista de inscritos hay poco que temer. Pero otra cosa será lo que estipulen los contratos de los promotores o el número de fabricantes que exija la FIA para mantener el estatus de Campeonato del Mundo, si bien siempre podrían contar con los involucrados en GTE.

Por eso todo el mundo mira hacia Estados Unidos. Los DPi son baratos y atractivos para las marcas. Aunque por el momento arrasa Cadillac, en el certamen IMSA están también involucradas Nissan y Mazda, se habla mucho de Penske con Honda y en las últimas horas los mismos medios que especulan con el futuro de los LMP1 apuntan a proyectos de Joest con Audi y Ford con Ganassi. Sería un sueño para Le Mans y el Mundial de Resistencia, si no fuera porque ello obligaría al ACO a renunciar a su sueño híbrido. Por un lado convencerían así a Peugeot, reacia a la inversión necesaria para desarrollar esa tecnología. Por otro, perderían sin duda a Toyota, que sólo corre en resistencia por el claro vínculo en la filosofía de su TS050 y sus Prius. No todos quedarán satisfechos.

Foto | Michelin Via | Auto Motor und Sport, Motorsport Aktuell, AUTOhebdo (edición impresa)

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