Los fríos números del WRC 2019: ¿Dónde se manifiesta la superioridad de Ott Tänak?

 |  @fernischumi  | 

Se acabó la temporada 2019 del Mundial de Rallyes y lo hizo seguramente con uno de los finales más amargos que recordemos. El Campeonato se ha afiliado a los desastres naturales y a esa imposibilidad de llegar a las 14 citas en el calendario, algo que afecta incluso más después de haber asistido al que ha sido de nuevo un año en lo deportivo espectacular, capaz de presentarnos por segunda ocasión consecutiva una batalla a tres entre los pilotos más en forma de las series intercontinentales.

Seis victorias de Ott Tänak por las tres que consiguieron tanto Thierry Neuville como Sébastien Ogier. El estonio arrolló en 2019 después de mejorar incluso los números del año pasado. Y es que no solo mejoró sus guarismos en cuanto a triunfos, sino que en su casillero lucen también lucen las seis Power Stage ganadas durante el año, entre ellas la del Rally de Catalunya, la misma que le dio el segundo puesto y los cinco puntos extra que lo convertían matemáticamente en Campeón del Mundo. Seis de trece (en 2018 lo consiguió en tres ocasiones) que ya te aseguran un total de 30 puntos extra que en gran parte compensan ese triunfo perdido en Cerdeña, precisamente en esa última especial del recorrido.

De 266 especiales disputadas en los 13 rallyes disputados, Tänak consiguió 73 scratchs por los 70 de 251 que consiguió en 2018. ¿La diferencia? Finalmente encontró esa regularidad, especialmente durante la primera mitad de campaña, precisamente lo que le falto el año anterior para poder sorprender en su primer año con Toyota a un Sébastien Ogier ya asentado en M-Sport y con el Ford Fiesta WRC por la mano. ¿Y si los comparamos con 2017? Ott Tänak logró 30 victorias en tramos de un total de 251. La evolución fue clara, especialmente desde su llegada al volante del Toyota Yaris WRC.

Entre sus rivales, mientras que Thierry Neuville ha mantenido una media parecida durante los tres últimos años con Hyundai en números de scratchs (55, 40 y 41) a Sébastien Ogier se le volvió a notar ese periodo de adaptación. Si en 2017, recién llegado a M-Sport consiguió 22 scratchs por los 38 de 2018, este año con el Citroën C3 WRC no pasó de nuevo de los 23, uno más en este caso que su excompañero, el discutido Jari-Matti Latvala.

La fiabilidad sí respetó a Ott Tänak esta vez:

A pesar de ello, el dato que quizás habla más de cómo ha cambiado el Mundial de Rallyes y sus dominadores llega a la hora de repasar el índice de tramos en los que cada piloto ha sido líder de cada una de las pruebas. Ott Tänak ha sido primero en la clasificación general de cada rally en 114 tramos de los 266, lo que le permite lucir un 42,9% de especiales en las que el Toyota Yaris WRC con el dorsal #8 ha salido a competir siendo primero. La cifra no se puede dejar de lado si se tiene en cuenta que ha abierto gran parte del año la pista durante las etapas del viernes.

Sin duda una perfecta demostración de la solvencia con la que ha afrontado el estonio junto a Martin Järveoja las 13 pruebas de este 2019. En 2018 apenas fueron 87 tramos, datos que son especialmente representativos si miramos que Neuville llegó a ser el piloto más destacado en esta estadística durante 2017 con 52 tramos como líder, pero al que le pasaron mucha factura los incidentes en Monte-Carlo y Suecia.

En el otro opuesto, Ogier, que precisamente en ese año aprovechó los errores del belga para coronarse pentacampeón a pesar de ser el séptimo piloto con más tramos liderados, 17. Un año más tarde amplió las cifras los 65 por los 87 de Tänak, por lo que queda patente que los abandonos de Ott le terminaron por pasar factura en la carrera por el título de 2018. En la temporada que acaba de terminar, el francés prácticamente redujo a la mitad sus números con solo 34 especiales lideradas, la mayoría de ellas acumuladas en las tres pruebas que ganó: Monte-Carlo, México y Turquía.

Sébastien Ogier, el salvavidas de Citroën Racing en 2019:

Dígitos, fríos números que en muchas ocasiones no reflejan la fría realidad, pero que en este caso ponen de manifiesto la superioridad de Toyota durante los dos últimos años, acaparando 224 scratchs de los 517 tramos disputados, mientras que en el caso de Sébastien Ogier, ha sido únicamente su figura la encargada de llevar el peso del equipo Citroën después de que Esapekka Lappi apenas consiguiera seis scratchs y tres podios durante el año, acabando el décimo de la general superado incluso por Dani Sordo y su temporada parcial.

Precisamente el cántabro ha sido una de las pocas alternativas de esta lista gracias a ser el único hombre fuera del “Big Threecapaz de ganar una prueba y de haber conseguido 10 scratchs a lo largo del año, uno más que Sébastien Loeb al cual ha barrido en materia de trabajo para el equipo tal y como revelan sus 86 puntos acumulados en ocho rallyes para el apartado de marcas.

Intenso trabajo en los dos próximos meses antes de volver a empezar de cero en el próximo Rallye de Monte-Carlo. Por delante quedan muchas dudas, empezando por el posible baile de pilotos, con Ott Tänak defendiendo su título Mundial y llevándose el dorsal #1 al Hyundai i20 WRC Coupé, con el que tendrá la difícil misión de repetir los excelentes resultados que hemos visto con Toyota. Tampoco lo tendrá fácil con Hyundai a pesar de que la experiencia nos dice que los segundos años de Ogier suelen ser mucho mejores. Los cambios en el Citroën C3 WRC deberán solventar las carencias mostradas por un coche poco competitivo en asfalto que solo ha sido capaz de vencer en tres de los cuatro rallyes con velocidades medias más lentas del calendario.

Lee a continuación: Hyundai Motorsport se corona por primera vez Campeona del Mundo de Rallyes

  • Txesz

    Tanak ha confirmado por completo esa madera de campeón que empezó a mostar en 2017 (¿cómo entró en la meta final del Montecarlo ese año?).

    Ya no sólo es la adpatación al Yaris y el partido que le ha sacado. Es además cómo ha afrontado eso pequeños y grandes reveses como el de Cerdeña. No se vino abajo en ningún momento si no que peleó con aun más determinación.

    Y eso es lo que parece faltarle a Neuville. Pincha, falla algo del coche... y a partir de ahí da la sensación de ir a remolque el resto del rally.

    Y Ogier, no se cómo tomarlo. No dudo de su capacidad (imposible hacerlo) pero no se si ya corre un poco pensando en la jubilación. Tengo claro que el C3 tiene muchos problemas de diseño y que cuesta hacerlo correr. Pero...

    Es dificil de expresar... me queda la sensación de que Breen y Ostberg, teniendo en cuenta la diferencia de nivel respecto al piloto de Gap, consiguieron exprimir algo más el C3. Es como si el coche hubiese involucionado. Y no se cómo es eso compatible con tener a Ogier en el equipo.

    • Glemt

      Es que el talento de Ogier tapa las carencias del auto en su concepción. Hasta en eso se parece a Loeb...

      • Txesz

        Si, pero la impresión que me da es que este año el C3 ha ido peor que en 2018, como si el coche se haya quedado estancado en su desarrollo.

        La presencia de Ogier no sólo ha de notarse en que pueda suplir los defectos de diseño, sino también a la hora de introducir mejoras, aunque estas tengan un límite por el sistema de jockers.

        • Más bien parece que ha ido hacia atrás. Donde era plenamente competitivo, sobre asfalto, la imagen y las prestaciones han sido peores.