Dan Towriss, CEO del equipo Cadillac F1, no tuvo mucha paciencia con Graeme Lowdon y ha decidido apartarlo de su cargo en la mitad de su primera temporada al frente del la escudería estadounidense. Así que se produce el primer despido en las altas esferas de este proyecto que todavía no ha logrado sumar su primer punto en la categoría. El conocido Marcin Budkowski se encargará de ahora en adelante de las riendas del equipo que defienden en pista Sergio Pérez y Valtteri Bottas. Sorprende un poco esta noticia porque Lowdon había estado involucrado en la conformación e identidad de Cadillac F1 desde el mes de diciembre del año 2024, pero su experiencia como jefe de Marussia no resultó garantía para mantener su cargo al menos hasta completar su primera temporada. Este movimiento es indicio de que Towriss no está dispuesto a esperar demasiado para apreciar avances en la parrilla.
Según el informe presentado por Cadillac, Budkowski representa el siguiente paso en la transición de liderazgo y el fortalecimiento de la organización ya que forma parte de la siguiente generación de personal que deberá tomar decisiones claves para 2027. Previamente Budkowski se desempeñó como director de Alpine hasta la temporada 2022, cuando fue apartado de su lugar en medio de un intenso período de reorganización. A ciencia cierta se desconocen las razones para que Lowdon fuera apartado de su cargo, pero en la Fórmula 1 estos movimientos sorpresivos ya no lo suelen ser tanto por la misma dinámica de rotación de personal entre los equipos, pero es evidente que Towriss no está satisfecho con el rumbo que lleva su equipo, con el riesgo de finalizar la temporada sin puntos y por supuesto sin retorno de parte de lo invertido vía premios en metálico.
Esta transición también significa que todas las conversaciones o acuerdos pactados con Lowdon han quedado sin efecto así que este proceso de transición seguramente traerá nuevos planes al equipo en un nuevo intento de alcanzar un rendimiento que le permita aproximarse a la zona de puntos con regularidad. Según Towriss, resulta importante construir una organización con mentalidad ganadora y por lo tanto capaz de reaccionar rápidamente a los contratiempos que se presenten en el camino. En este punto se puede pensar que desde General Motors no estaban para nada contentos con los recurrentes problemas de fiabilidad, algunos muy absurdos para una escudería de Fórmula 1 que luce el emblema de un fabricante de coches de lujo.
En palabras de Dan Towris:
Estamos agradecidos con Graeme Lowdon por su liderazgo y por el papel que jugó en la formación de la Cadillac F1 Team desde cero. Sus contribuciones ayudaron a establecer una base sólida en nuestra fase de construcción y le damos las gracias por su compromiso y le deseamos lo mejor. Esta es una fase de gran oportunidad para el equipo, que será definido por un claro objetivo: maximizar el desarrollo de los coches dentro de los costes y la transformación de cada equipo de la función a competir.
Vía Cadillac F1 Team








