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Walter Röhrl explica el peligro que hubiera supuesto el Grupo S

Durante el pasado año, Walter Röhrl tuvo la oportunidad en el Eifel Rallye de ponerse por primera vez al volante del Audi Grupo S. El prototipo final, apenas tenía una decena de kilómetros en el marcador y había permanecido oculto durante décadas en el almacén que la firma tiene en Ingolstadt. El que estaba llamado a ser el sustituto del Quattro S1 mostraba un concepto completamente distinto, con motor central y chasis tubular parecía el arma definitiva para dominar la escena mundial de rallyes durante los últimos años de la década de los ochenta.

Recordemos que en principio estos nuevos prototipos serían limitados a 300 CV de potencia, con los ingenieros realizando especial hincapié en la utilización de materiales ligeros, nuevos elementos aerodinámicos y un buen reparto de pesos, algo que sin duda hubiera elevado las velocidades de paso por curva a cifras totalmente inéditas en el Mundial de Rallyes. El eslabón perdido de la disciplina que estaba destinado a revolucionarla, tal vez demasiado pronto.

Conduje el Audi Grupo S en el Rallye Festival de Eifel. El único Grupo S real es este blanco, y era la primera vez que lo conducía, tenía únicamente 28 kilómetros en el contador. Tiene un motor cinco cilindros, pero no sé cuál. El otro coche con motor central que teníamos era únicamente un prototipo. Aquel coche parecía un S1 normal, pero con un agujero en el techo para echar combustible, como en el coche del Pikes Peak. Este tomaba las curvas más como el original, pero el Audi Grupo S era muy ligero de conducir, y sientes la necesidad de ser suave con él. Recuerdo una vez que conduje el Lancia S4, y este coche se siente precisamente como un S4. El único problema es que el ingeniero de Eifel me dijo que no llevara el motor por encima de las 6.500 rpm y la potencia llega a partir de las 5.000. La respuesta del acelerador es muy mala, pero después de 5.000 rpm realmente cobra vida.

Un Audi que se conducía como el Lancia Delta S4. Recordemos que uno de los principales problemas que tuvo la firma de los cuatro aros con su Grupo B fue precisamente el chasis y la disposición del motor, algo que hacía tener una clara tendencia al subviraje y que los pilotos tuvieran que emplearse a fondo para poder entrar en curva.

El coche era impresionante: muy suave, fácil de conducir. La caja de cambios era muy directa (en los antiguos Audi habitualmente no era muy buena). Creo que el alerón trasero es demasiado grande y genera demasiada carga aerodinámica, lo que hace que la parte delantera flote. Pero entonces nada fue más lejos con este coche, no se hicieron test con él. No puedes abrir las ventanas, por lo que hay 80 grados en el coche, es como conducir una sauna. No creo que el frontal hubiera terminado siendo así tampoco. Hubiera tenido uno más identificable como Audi. Este se ve como un Metro.

La pregunta es obvia: ¿hubieran sido peligrosos los Grupo S? Según Walter Röhrl la respuesta es sí, ya que si el número de personas que eran capaces de pilotar correctamente los Gr. B era de por sí reducido, posiblemente hubiera sido incluso menor con los nuevos coches, mucho más rápidos que lo que lo eran sus antecesores.

Tengo que decir que estaba esperando a los coches del Grupo S. Como en el caso de lo Grupo B, los que recordarás que no eran tan rápidos como los Grupo S iban a ser, creo que sólo había cinco pilotos capaces de pilotarlos adecuadamente. Entonces, con los Grupo S, posiblemente fueran menos. En un coche de Grupo B para ir rápido tú no podías únicamente escuchar a tu copiloto. El tiempo era muy corto. Tenías que saber qué venía después. Yo memorizaba el 90% de las carreteras en los reconocimientos, por lo que cuando Christian me cantaba las notas yo pensaba: "Lo sé, lo sé", era sólo una confirmación. Era un don con el que nací. Nunca hice ningún ejercicio especial. Creo que los Grupo S hubieran sido demasiado, piénsalo. En 1971, yo corrí el Rallye de Monte-Carlo con 150 CV, y en 1986 con 550 y con cada árbol en el mismo sitio, cada roca, cada cuneta. Entonces, si tenías un pequeño problema técnico, estabas perdido. Esa es la razón por la que el Grupo B tuvo que terminar, incluso aunque fuera malo para mí. Tal vez fuera bueno para mí, porque todavía estoy aquí…

Vía | Goodwood