CERRAR
MENÚ
Diariomotor EléctricosLogo Diariomotor Eléctricos
Eléctricos

4 MIN

Y si BMW tiene razón: ¿son 600 Km la autonomía ideal de un coche eléctrico?

David Clavero | @ClaveroD | 25 Sept 2021
Bmw I4 M50 11
Bmw I4 M50 11

La autonomía ha sido siempre uno de los grandes problemas del coche eléctrico, sin embargo cada vez es más habitual ver cifras que superan los 400-500 Km entre los eléctricos de última generación. Y es por ello por lo que nos preguntamos: ¿merece la pena seguir aumentando la autonomía? Pues muchos fabricantes se están haciendo la misma pregunta, y parece que fabricar eléctricos con 600 Km de autonomía como máximo podría ser el límite ideal... o no.

El coche eléctrico plantea serios dilemas cuando se trata de aumentar la autonomía, pues aunque la mejora en eficiencia, aerodinámica y demás apartados permite arañar kilómetros, la clave para aumentar la autonomía está en el uso de baterías más grandes. Sin embargo esta solución tiene dos grandes problemas: peso y precio. Ofrecer elevadas autonomías puede jugar en contra de determinados coches eléctricos, pues los excesos en peso y en coste pueden ser inasumibles.

¿Necesitamos coches eléctricos con más de 600 Km hoy? El dilema derivado de las baterías

11
FOTOS
VER TODASVER TODAS

Como decíamos, este dilema es constante entre los fabricantes de coches a la hora de desarrollar un nuevo modelo eléctrico, de ahí la apuesta por plataformas modulares cada vez más optimizadas, y la búsqueda incesante de baterías con mayor densidad energética (energía por unidad de masa). ¿Dónde poner el límite? Esa es la clave.

Así, el actual planteamiento de los fabricantes de coches se adapta a cada vehículo o gama de vehículos. Encontrando plataformas como la J1 del grupo Volkswagen (Taycan y e-tron GT) o EVA (EQS y EQE) diseñadas para ofrecer las más altas prestaciones y autonomías "sin" importar los costes, o la E-GMP de Hyundai Motor Group o MEB del grupo Volkswagen diseñadas para ofrecer las mejores autonomías, pero siempre teniendo muy claro los límites de costes. La variable del peso también influye en el desarrollo de estas plataformas, sin embargo por desgracia se está normalizando que un coche o SUV compacto se mueva en el entorno de los 2.000 Kg si a cambio consigue homologar más de 500 Km de autonomía.

Y es aquí donde entran en escena marcas como Mazda, o más recientemente BMW, poniendo el foco en la contención de costes tanto como del peso, pues a final de cuentas sus coches eléctricos - de cualquier gama o precio - también pretenden ofrecer una buena experiencia de conducción. Y según BMW, el límite ideal de autonomía de los eléctricos estaría en los 600 Km en la actualidad, pues con la tecnología actual es donde se consigue la mejor relación entre autonomía, peso y coste. Y esto lo plantea BMW habiendo ya superado con creces los 2.000 Kg en el i4, por lo que imaginad lo que sería intentar alcanzar 700 o más Km de autonomía.

Estas declaraciones no san casuales ya que coinciden con el lanzamiento del nuevo BMW i4, un coche que es la gran alternativa al Tesla Model 3, y que promete ofrecer la misma dinámica de conducción y precio que un BMW Serie 4 Gran Coupé equivalente. Con una autonomía WLTP para el i4 capaz de llegar a los 590 Km, BMW señala a la recarga rápida como una pieza más importante en la ecuación, pues con un infraestructura de carga amplia y una potencia de carga en consonancia (el i4 será compatible con 200 kW), ofrecer autonomías elevadas pierde sentido a partir de la actual tecnología de baterías.

En lugar de buscar la mayor autonomía se debería poner el foco en reducir peso, aumentar la eficiencia y multiplicar los puntos de recarga rápida

En pocos años las baterías usadas por la industria del automóvil han mejorado lo suficiente para que un coche urbano sea capaz de homologar 300 Km, sin embargo el coste de las baterías sigue siendo elevado, más aún en coches de bajo precio tipo utilitario o compacto, ya que en estos coches es imposible camuflar el sobrecoste de la electrificación. De hecho, en este tipo de coches sigue siendo el precio el principal handicap a la hora de comprar, por delante de la autonomía o la disponibilidad de puntos de recarga.

En definitiva, una vez más toca reflexionar sobre si todo vale en pos de conseguir la mayor autonomía posible. Con una red de puntos de recarga lo suficientemente capaz en número y potencia, el problema de la autonomía máxima se diluiría. Movernos en pesados coches eléctricos tal y como lo estamos haciendo ahora no es una buena idea, tanto por como afecta a la dinámica de conducción, por como condiciona la seguridad o el coste energético.