Elon Musk no tiene razón, la culpa de los problemas de Tesla no es de los medios

 |  @davidvillarreal  | 

Es muy probable que ayer Elon Musk se fuera a dormir aliviado. Él mismo reconocía que llevaba tiempo sin sentirse tan bien. Durante horas, la cuenta de Twitter de Elon Musk, que a menudo ha servido de canal de comunicación con fans y prensa de Tesla, estaba que echaba humo, con perdón de la expresión. Elon Musk lanzó una hilera de tuits en los que, en resumidas cuentas, se despachaba con la prensa. Pero si evitamos la simplificación, tras sus tuits nos encontrábamos interesantes reflexiones acerca de la situación de los medios, la influencia de las redes sociales, y los problemas que afronta Tesla. Pero Elon Musk no tiene razón, la culpa de los problemas de Tesla no es de los medios.

La tortuosa relación de Tesla con los medios

Esta no pretende ser una defensa corporativista de los medios, ni mucho menos. Cuando Elon Musk apunta a la situación de la prensa en muchos aspectos tiene razón. Y si yo mismo no lo creyera es muy probable que jamás me hubiera dedicado a trabajar en este sector, y que este medio en el que nos leéis jamás hubiera nacido.

Elon Musk apuntó a la importancia del clic, a la presión que tenemos los medios para alcanzar el mayor número de usuarios, y que ese tráfico se traduzca en impresiones publicitarias, en más clics y, en definitiva, en ingresos económicos para e medio. Si una de las piezas de este engranaje falla, el medio no sobrevive, y el periodista no tiene trabajo. Las cifras en las que se mueve la inversión publicitaria de Tesla tienden al cero absoluto. Elon Musk lo reconocía y, quizás para dar a entender que ahí está el problema de su relación con los medios, recordaba que, por otro lado, las petroleras, y los fabricantes de coches diésel y gasolina, invierten ingentes cantidades de dinero en publicidad, en los medios. De hecho es uno de los sectores que más invierte en publicidad. En esto último Elon tiene razón. Nada que criticar.

La inversión publicitaria de Tesla es exactamente cero, aún así, ninguna marca de coches ha conseguido pasar de ser totalmente desconocida, a alcanzar la repercusión que a día de hoy tiene Tesla

La prensa negativa de Tesla

El problema está en que ni todos los medios se rigen por los ingresos que les reporta una marca para definir que tratamiento harán de sus noticias, ni el problema de la prensa negativa para Tesla está en esa decisión de la marca, tan respetable como cualquier otra, de no invertir en publicidad. Si así fuera, es probable que Tesla jamás hubiera llegado a tener la repercusión que tiene hoy en día. Tesla necesita a los medios. Tesla se ha dado a conocer gracias a los medios. Y los medios necesitamos a Tesla, también es cierto, porque nuestros lectores quieren conocer más acerca de esa cada vez menos enigmática marca que fabrica coches eléctricos muy rápidos, y esos coches negros que pululan sin hacer ruido por algunas grandes ciudades españolas.

Si de verdad Elon Musk cree que esa es la razón de los titulares que generalmente vemos en los medios sobre Tesla, el problema es él. No vamos a negar que en ocasiones se hayan visto titulares muy negativos para Tesla erróneos, o exagerados.

Un buen ejemplo lo encontramos en el tratamiento del accidente mortal que se produjo en 2016, donde falleció el conductor de un Tesla Model S mientras utilizaba Autopilot. Inmediatamente se culpabilizó a la marca y, por extensión, al coche autónomo. Pero, sin ánimo de guiarme por el corporativismo, mucho me temo que aquella reacción de los medios tuvo que ver mucho más con el desconocimiento de estos, que con una mala intencionalidad. Lo cual tampoco exime de responsabilidad a los medios, que han de tener suficiente formación acerca de los temas sobre los que tratan.

En ocasiones no se han tratado noticias sobre Tesla con rigor, pero la culpa no es de que su inversión publicitaria sea nula, y la de otros fabricantes de coches inmensa

La repercusión de Tesla en los medios

Es cierto que de ninguna otra marca se hace una cobertura de los accidentes que sufren sus coches tan extensa como la que tiene que afrontar Tesla. Pero también es cierto que ninguna otra marca ha mostrado tal disposición por lanzar coches autónomos, ha presentado un sistema que automatiza parte de la conducción y lo ha denominado Auto Pilot – piloto automático – ni está vendiendo coches que con una actualización de software serán autónomos. No recuerdo al CEO de ninguna marca que haya llegado a anunciar que en 2019 – eso es el año que viene – te podrás dormir en su coche mientras viajas entre dos ciudades separadas por cientos de kilómetros. Esto último fue uno de los anuncios y promesas de Elon Musk, lanzado hace solo dos años. Y una promesa que difícilmente podrán cumplir, entre otras cosas porque no solo depende de Tesla.

Hablando de promesas incumplidas, por otro lado tenemos el tema de los retrasos en la producción del Tesla Model 3. Y de nuevo no veo por qué este medio, y asumo que el resto harían lo mismo, no hablarían de ello si ese mismo caso se diera en cualquier otra marca, incluso en su principal anunciante.

Y, de nuevo, el caso de Tesla es excepcional. ¿No tendría la misma cobertura el retraso en la producción de un coche, de cualquier otra marca, que hubiera cerrado cientos de miles de reservas en unos días? ¿No nos volcaríamos tanto con el lanzamiento de un coche que muchos clientes llevan esperando, con su pre-reserva, desde hace años?

Tesla necesita a los medios, y los medios necesitamos a Tesla, y tanto unos como otros deben entenderlo

También son razonables las dudas existentes acerca de la higiene financiera de Tesla, una marca que, cada trimestre que pasa, arroja unas pérdidas superiores al anterior. Sus acciones, en cualquier caso, se han disparado en los últimos años. Y el mejor ejemplo lo tenemos en la mitad de 2017. En apenas seis meses el valor de la acción de Tesla llegó a duplicarse. En los últimos meses su valor ha caído, según Elon Musk por los miedos. Mientras tanto, sus inversores se aferran a la esperanza de que la producción del Tesla Model 3 alcance la cadencia que Musk había prometido, que al anunciarse los resultados del próximo trimestre las pérdidas sean inferiores, y que tras este bajón, la acción recupere las cifras a las que llegó el verano pasado.

El plan de Elon Musk para acabar con las Fake News

Para terminar, Elon Musk lanzó una propuesta para resolver lo que sin duda es un problema real, e importante, que hemos de afrontar los medios y las redes sociales. Musk proponía un sistema de calificaciones para artículos, medios y periodistas, que el lector valorase su credibilidad. Con mucha sorna llegó incluso a proponer un nombre, el de Pravda, en recuerdo de aquel periódico fundado inicialmente por Leon Trotsky, que después se convertiría en la publicación oficial del Partido Comunista de la Unión Soviética. Ahora bien, ¿cómo pretende el bueno de Elon Musk que su solución esté libre de sesgos, y que el usuario que valora la credibilidad de un artículo, un medio, o un periodista, sea objetivo, y no se guíe por los más bajos instintos que hacen que tengan tanto éxito las famosas Fake News?

Insistimos en que los medios no somos responsables de todos los problemas de Tesla. Y si Elon Musk no lo comprende, Tesla tiene un problema. Tesla necesita a los medios. Los medios necesitamos a Tesla. Y tanto Tesla como los medios hemos de ser conscientes de nuestros problemas.

Lee a continuación: El día que Google aceptó comprar Tesla Motors a precio de ganga

Ver todos los comentarios 3
  • craso_error

    […]but fossil fuel companies & gas/diesel car companies are among world’s biggest advertisers.

    jodo! David parece que estuviera hablando justo de vuestro caso, os conocen ya al otro lado del charco!!

  • Antonio Vázquez

    Querido redactor, para poder atreverte a ser condescendiente con “el bueno de Elon Musk” necesitarías muchas más vidas que una… ¿Ya conseguiste reunir tu primer millón de dólares antes de cumplir los 20?
    ¿Le estás echando un pulso a las petroleras y a los fabricantes de automóviles?
    ¿Acaso has fabricado el Halcón Milenario para la NASA?
    Si es asi, adelante. Si no, limítate a escribir el horóscopo de la semana, que ahí no te pondrás tanto en evidencia.

  • Sergio J. Cabrera

    Coincido con gran parte del texto del Sr. Villareal, pero no es cierto que los medios tengan parte de responsabilidad en los problemas de Tesla, ni tan siquiera una parte mínima.

    La totalidad de la responsabilidad de los problemas de Tesla es de Tesla, no de terceras empresas.

    Echarle la culpa al prójimo de tus propios problemas es una maniobra más antigua que comer sentado.

    Este multimillonario señor no solo no tiene razón, sino que con la pataleta (porque no tiene otro nombre lo que acaba de hacer en Twitter) demuestra su catadura moral. Ese señor tiene una responsabilidad con sus empleados y accionistas, y por muy enfadado que esté o mucha razón para estarlo que pudiera tener, no puede permitirse este tipo de comportamientos, como tampoco el que tuvo durante la última conferencia con inversores. Y esto mismo ya lo han dicho hasta sus socios (Panasonic).

    Los medios de comunicación son fiel reflejo de quienes los dirigen, y como es evidente, hay gente para todo. Hay gente que trabaja de una manera y gente que lo hace de otra, independientemente de que como todo trabajador o compañía tengan derecho a sobrevivir económicamente.

    Culpar a los medios usando el argumento de que “solo dan cobertura mediática a accidentes de Tesla” es tan falso como infantil, de hecho, es evidente que incluso después de decirlo ni él mismo se creía tal afirmación. ¿nunca ha leído un periódico o una revista o visto unos informativos en la TV?, ¿Nadie en Tesla ha visto nunca la noticia de un accidente de otra compañía en cualquier tipo de medio?.

    Y la afirmación de que ellos están en desventaja porque no “hacen publicidad”, lo siento, pero no es cierto, es otra excusa más. Me explico:

    1- Abre cualquier medio del mundo del motor en cualquier idioma y cuenta los artículos que hay publicados de Tesla y sobre todo, qué clase de artículos, en comparación con los de muchas otras marcas como las que menciona Musk. Luego haz lo mismo en Youtube, Facebook o la RRSS que te apetezca, a ver si eso es cierto. Encontrarás hasta artículos que se hacen eco incluso de un simple tweet de Musk. Incluso con solo un modelo en el mercado ya contaban con una cobertura envidiable, lo cual, no fue precisamente casual.

    2- El termino ‘publicidad’ no se limita a 4 anuncios en un medio o soporte de cualquier tipo, según su propia definición, publicidad es (cito textualmente la definición) la “difusión o divulgación de información, ideas u opiniones de carácter político, religioso, comercial, etc., con la intención de que
    alguien actúe de una determinada manera, piense según unas ideas o adquiera un determinado producto.”…. No veo en esta definición que publicidad sean exclusivamente imágenes o vídeos insertados en medios de comunicación.

    ¿ Me tengo que creer que Tesla vive en una burbuja sin contacto con el exterior?, rotundamente no. Tesla no se cansa de repetir desde hace años que “no hacen publicidad”, pero la realidad es que simplemente no paga anuncios en medios de comunicación (que no es lo mismo), pero publicidad sí que hace y además muchísima. Que la haga a través de RRSS y sobre todo animando y apoyando a muchos a hacerla por ellos no deja de ser publicidad.

    Por último, al igual que cualquier ciudadano de un país democrático y libre, los medios tienen todo el derecho de expresar y mantener su opinión, y por tanto la línea editorial que prefieran, lo que no tienen es la obligación de comulgar ni “comprar” la opinión de un tercero. Mientras no mientan ni tergivesen los hechos, pueden presentar la información como quieran. Y al que no le guste, tiene la libertad de comprar el medio en cuestión y cambiar su línea editorial.

    ¿O acaso alguno permite que un vecino o un tercero establezca reglas en tu propia casa?

    Esta anécdota de Musk no es sino la del enésimo empresario multimillonario cargando contra los medios que no le son afines, no es la primera vez que lo vemos ni será la última.