Tenemos no uno sino varios problemas con los combustibles. A la escasez de diésel y su alto precio, que está por las nubes, ahora hay que sumar otro problema con el queroseno. Según las últimas previsiones, en el cuarto trimestre del año Europa afrontará un déficit de combustible para aviación equivalente a unos 81 millones de litros diarios.
Claves
- Energy Aspects proyecta un déficit de 510.000 barriles diarios
- Son aproximadamente 81 millones de litros cada día
- Corea del Sur envió 129.000 barriles diarios a Europa en septiembre
- Las reservas del principal centro comercial europeo están en mínimos de siete años
Europa consume más combustible de aviación del que producen sus refinerías. Esa diferencia se cubre habitualmente con importaciones, pero aproximadamente la mitad de los suministros exteriores, que venían de Oriente Medio, se han visto interrumpidos por el conflicto con Irán, según el análisis recogido por Reuters.
El queroseno coreano recorre miles de kilómetros porque compensa venderlo aquí
El resultado es una búsqueda incesante de queroseno por otras partes del mundo, sin importar lo lejos que esté. Europa está comprando más cargamentos en Nigeria, Estados Unidos, Canadá y, cada vez más, en Corea del Sur.
Corea del Sur exportó hacia Europa aproximadamente 129.000 barriles diarios durante septiembre, el volumen más alto desde octubre de 2022. Equivalen a unos 20,5 millones de litros cada día.
Las refinerías surcoreanas fabricaron 13,89 millones de barriles de queroseno durante julio, el volumen mensual más alto en siete años, para lo cual han aumentado considerablemente su nivel de utilización. La región Asia-Pacífico tendrá un excedente previsto de 419.000 barriles diarios durante el trimestre, mientras que en Europa se prevé un déficit de 510.000.
En esta ruta poco habitual, el combustible debe cruzar el océano Índico y llegar a Europa mediante un viaje marítimo de varias semanas. En condiciones normales, no sería lo más eficiente, pero los precios europeos han subido tanto que compensan el coste extra del transporte, los seguros y el tiempo del viaje.
El déficit no significa depósitos vacíos en los aeropuertos
Los 510.000 barriles diarios son una previsión de Energy Aspects sobre el desequilibrio entre oferta y demanda. No significa que vaya a faltar combustible físicamente para los aviones en Europa, aunque llevamos unos meses en los que el precio del combustible está siendo un problema para las aerolíneas.
El mercado tiene varias herramientas para cubrir el déficit. Se puede utilizar inventarios, aumentar la producción de algunas refinerías, reducir las exportaciones o comprar más cargamentos en el exterior.
El problema es el coste. Un queroseno que debe recorrer miles de kilómetros es más caro que otro suministrado desde una refinería cercana.
Las reservas de combustible de aviación en Ámsterdam-Rotterdam-Amberes, el principal centro europeo de almacenamiento y comercio, cayeron durante la semana del 10 de septiembre hasta su nivel más bajo en siete años.
Las compañías aéreas pueden amortiguar temporalmente el golpe mediante coberturas financieras, contratos a largo plazo y recargos. También pueden reducir capacidad, eliminar rutas con poca demanda (Lufthansa cerró en abril su filial regional CityLine), utilizar aviones más eficientes o trasladar una parte del coste al billete.
El avión, el camión y el tractor compiten en la refinería
El queroseno pertenece a la familia de los destilados medios, junto con el gasóleo. Sus procesos no son idénticos, pero las refinerías deben decidir qué proporción de cada producto obtienen a partir del petróleo del que disponen.
Esta conexión explica por qué la crisis energética que estamos atravesando afecta simultáneamente a los coches diésel, a los camiones y maquinaria agrícola y al avión. Para entenderlo hay que mirar a las refinerías.
Si el gasóleo ofrece márgenes extraordinarios, y en estos momentos los ofrece, producirlo resulta más atractivo que fabricar combustible de aviación. Si las aerolíneas pagan más por el queroseno, se puede producir la situación contraria.
Sigue habiendo combustible, pero volar será más caro
Aunque mejorase el suministro de Oriente Medio, recomponer los inventarios requiere tiempo. Los cargamentos contratados deben navegar, descargarse, almacenarse y distribuirse mediante oleoductos o camiones cisterna.
También existe el riesgo de que Europa termine compitiendo con otros compradores por el excedente asiático. Estados Unidos tiene proyectado un pequeño superávit de 18.000 barriles diarios, muy lejos de la holgura de Asia, por lo que no puede resolver por sí solo el desequilibrio europeo.
Los aviones seguirán repostando porque el combustible está llegando, lo verdaderamente preocupante es la distancia que debe recorrer y el precio a pagar: Europa necesita pagar lo suficiente para que resulte rentable fabricar queroseno en Corea y transportarlo hasta sus aeropuertos. Mientras siga ocurriendo, volar seguirá encareciéndose, tanto para las aerolíneas como para los usuarios.









