Este precioso Ferrari 250 GTE esconde un oscuro secreto bajo el capó…

 |  @HerraizM  | 

El mundo de los swaps (transplantar en un coche un motor diferente al original) suscita habitualmente elogios y rechazo a partes iguales, elogios por el entusiasmo puesto en la mayoría de los proyectos que terminan, por norma, con mecánicas más potentes que las de origen y rechazo por aquellos fieles a la idea de “original mejor”. Para estos últimos tenemos una advertencia: no sigas leyendo este artículo, este Ferrari 250 GTE no tiene bajo el capó la mecánica italiana que te esperabas…

Originalmente el Ferrari 250 GTE contaba con un motor V120 3.0 de 240 caballos, fue el primer coche de cuatro asientos de Ferrari:

Nacido en los sesenta el Ferrari 250 GTE es el primer modelo de gran producción con cuatro asientos de la marca y originalmente su sencilla y elegantísima carrocería llegaba a las calles de la mano de un V12 de 3 litros de cubicaje con 240 caballos que se encargaba de culminar la exquisitez de este modelo que hoy en día coquetea habitualmente con el medio millón de euros.

Pero no, el Ferrari 250 GTE que protagoniza estas líneas, que nos acompaña en fotos y vídeo en este artículo, no cuenta con esa mecánica V12 bajo el capó sino que en su lugar hay un bloque V8 de 6.3 litros de cubicaje, un Chevy 383 que, asociado a una caja de cambios Tremec de 5 velocidades envía la potencia a un eje posterior sacado de un viejo Chrysler.

Garry, su propietario, se encontró con este Ferrari en unos anuncios clasificados, con un precio tan bajo que le hizo pensar que se trataba de un kit car

En el vídeo que puedes ver a continuación, publicado por los compañeros de Motor Trend, no se especifica la potencia de este Ferrari 250 GTE con motor V8 aunque recordemos que este bloque Chevrolet desempeña, según se lo compras a Chevrolet, una potencia de 320 caballos con un par de 600 Nm.

Especificaciones al margen la historia de este Ferrari 250 GTE es la historia del descubrimiento de un anuncio clasificado un tanto sospechoso en el que nuestro protagonista lucía un precio tan bajo que Garry Briggs, su dueño, temía que fuera una réplica, un kit car y no un Ferrari original.

El padre de Garry, con 80 años, fue el encargado de devolverle la vida a este Ferrari

El bajo precio de este Ferrari 250 GTE se debía a que estaba totalmente desmontado, había sido desmontado para ejercer de donante para otro Ferrari y así es como arranca la historia de como terminó un Ferrari 250 GTE con un motor Chevrolet, una historia en la que además aparece el padre de Garry, de 80 años, como el encargado de revivir a este Ferrari en sólo 2 años.

Para colmo Garry es el propietario de otro vehículo muy especial, un American LaFrance de los años 70 que, realmente bien personalizado, ejerce de perfecto vehículo de transporte para neustro italiano protagonista.

¿Verdad que ya no te parce tan mal el hecho de que este Ferrari tenga un bloque V8 americano bajo el capó? Sin duda estas historias son las que hacen grande esta nuestra pasión. Proyectos cargados de entusiasmo y sueños que se cumplen.

Lee a continuación: Desmontando mitos: ¿de verdad Ferrari imitó la fórmula Porsche con un bóxer de 12 cilindros?

  • X 2.0

    No es un mal trabajo. Posiblemente con las piezas originales que faltan, habrían hecho una réplica del 250 GTO, que es un caso que se ha dado mucho con este modelo.
    El trabajo exterior es impecable, y el mecanico, según los gustos. Era irremediable hacerle un swap si no se quería echar a perder la carrocería. No me parece mal la elección de un V8 americano pero preferiría un V12 de Mercedes o BMW modificado estéticamente y con un poco de puesta a punto.

  • Leonmafioso

    En parte lo veo algo blasfemo, en parte lo veo algo necesario. Además que el motor Chevy le dará mucha más potencia de la original que tiene el vehículo, quizá hasta consumiento menos combustible.

  • Paco Tce

    Yo hubiera intentando buscar un V8 Maserati, al menos todo quedaría en casa, pero teniendo tantísimos motores V8 en América lo mejor es no romperse la cabeza y meter uno, “fácil y sencillo”.