Ford puede dar un giro radical al futuro de su planta valenciana de Almussafes. La compañía estadounidense está en conversaciones para vender a Geely una parte de su fábrica española, una operación que permitiría al gigante asiático fabricar coches en España y evitar así los aranceles de la UE.
El fabricante chino ya habría llegado a un acuerdo para comprar al estadounidense la nave de montaje Body 3, según recoge La Tribuna de Automoción. Se trata de la zona de ensamblaje más moderna de la planta valenciana, donde se fabricaban en su día los Mondeo, S-Max y Galaxy. Actualmente no tiene carga de trabajo, pues el Kuga utiliza principalmente las áreas 1 y 2.
La operación tiene importantes repercusiones para ambos fabricantes, y por supuesto para el personal de la fábrica. Por un lado, supondría una vía para devolver carga de trabajo a una planta que ha perdido gran parte de su producción en los últimos años y que actualmente depende casi exclusivamente del Ford Kuga.
Por otra parte, Geely quiere fabricar en Europa para esquivar los aranceles de Bruselas a los eléctricos chinos. Recordemos que Geely Auto comenzará a vender sus primeros coches en España este mismo verano. Llega a España con dos modelos: el Geely Starray EM-i híbrido enchufable y el Geely E5, un SUV 100% eléctrico que tiene que pagar un 28,8% de aranceles (el 10% estándar para vehículos importados más el 18,8% específico por ser un eléctrico chino).
Geely fabricaría modelos propios y otro para Ford
Según las primeras informaciones, Geely planea fabricar un Valencia un modelo derivado del Geely Galaxy Xingyuan, un B-SUV que fue el coche más vendido en China en 2025. La versión europea podría llamarse E2 o EX2, como ocurre en otros mercados extranjeros.
Además, según fuentes del sector, ambas compañías también estudian la posibilidad de fabricar un modelo de Ford basado en la misma plataforma GEA de Geely.
La llegada de Geely permitiría recuperar parte de la actividad industrial, mantener empleo y aumentar la utilización de unas instalaciones que hoy trabajan en mínimos. La fábrica de Almussafes llegó a superar los 400.000 coches anuales en 2016, sin embargo el pasado 2025 fabricó solamente 98.500 vehículos. La reestructuración de la gama, la falta de modelos eléctricos y el final de modelos históricos han dejado muy mermada la planta española.
Ford mira a China para no quedarse atrás
No es ningún secreto que Ford ha intensificado sus alianzas para reducir costes de desarrollo y acelerar su transición tecnológica. El propio CEO de Ford, Jim Farley, ha reconocido públicamente en varias ocasiones que los fabricantes chinos llevan ventaja en determinadas áreas. En este sentido, las conversaciones entre ambos fabricantes irían más allá de la simple producción de vehículos.
Ford y Geely estarían explorando posibles colaboraciones en software, electrónica y sistemas avanzados de asistencia a la conducción. Esto permitiría a Ford poner en el mercado europeo modelos con tecnologías competitivas sin asumir por completo los enormes costes de desarrollo.








