Este titán es el vehículo terrestre más grande del mundo con una altura de 96m y una longitud de 225m. Se llama MAN TAKRAF RB293, aunque se le conoce con el sobrenombre de Bagger 293 y te voy a desvelar su historia, su por qué y sus imponentes cifras.
Es capaz de mover unas 218.880 toneladas de material al día, que equivale al curro manual de unos 40.000 mineros. Sin embargo, se fabricó para ser tan sencillo de manejar, que solo necesita 5 operarios a bordo. El Bagger 293 fue ensamblado en 1995 por TAKRAF, una filial de MAN (la de los camiones). Costó 100 millones de dólares de la época y sí, 31 años después sigue en funcionamiento.
Antes de seguir con su origen y misión, te cuento sus locos números: Este bicho que mide como un edifico de 30 plantas pesa la friolera de 14,2 millones de kilogramos y aunque parezca mentira, puede desplazarse. Para ello, el Bagger 293 emplea 12 orugas de 3,8m de ancho cada una, logrando unas velocidades de entre 2m y 10m cada minuto. Es decir, una vertiginosa velocidad de entre 0,1 y 0,6km/h (nótese la ironía).
Su herramienta principal es una rueda giratoria de 21,6m de diámetro que tiene 18 cangilones (o cubos) con una capacidad de 15 toneladas cada uno. Eso quiere decir que en cada giro de la rueda, mueve 270 toneladas. Para que todas estas brutales cifras entren en movimiento de manera casi ininterrumpida 24/7, el Bagger 293 está «enchufado» a su propia estación eléctrica, que le suministra 16,56MW de potencia bruta que, haciendo una equivalencia, supondrían unos 22.520CV.
Tras numerosas pruebas estructurales y de sistemas eléctricos, tardaron 10 años en diseñar y construir al Bagger 293, que surgió para sustituir al Bagger 288 fabricado en 1978. El nuevo aparato lo superó en tamaño y en ciertos aspectos técnicos, aunque mantuvo su razón de ser. Pues el objetivo del MAN TAKRAF RB293 era y es el de operar en enormes minas a cielo abierto, siendo esta unidad desplegada en una de las mayores explotaciones de carbón en Alemania.
Su labor es la de mover ingentes volúmenes de tierra de manera ininterrumpida y eficiente. Verlo trabajar a cámara rápida desde tomas aéreas recuerda a un caracol devorando una hoja de lechuga, solo que la lechuga en este caso es el propio planeta. Esta máquina pertenece a RWE Power AG (el segundo mayor productor de energía de Alemania) y sirve como ejemplo de que el humano puede imaginar y crear cosas que parecen inimaginables.









