Los aparcamientos públicos son el escenario proclive para que nuestros coches sufran daños accidentales – y a menudo no tan accidentales. Un conductor descuidado, que aparca al toque. Un carrito de la compra desatendido, que se mueve hasta chocar contra la carrocería de tu coche. Hielo sobre el asfalto, que hace que un coche se deslice hasta chocar contra el tuyo.
Son muchas las amenazas a las que se enfrenta un automóvil aparcado en la vía pública y es por eso que Ford ha ideado una solución realmente inteligente, que no solo podría minimizar el riesgo de que nuestro coche sufra daños, sino incluso evitarlo.
- Ford ha patentado un sistema para detectar objetos en movimiento alrededor de un coche aparcado.
- La tecnología podría advertir de un impacto inminente con luces, claxon o alertas.
- Si el golpe no puede evitarse de otra forma, el coche podría incluso moverse de manera autónoma para apartarse del peligro.
Ford quiere que tu coche se aparte solo del peligro
La idea es tan sencilla como sorprendente: que un coche aparcado no se limite a esperar el golpe, sino que detecte el peligro antes de que suceda. La patente publicada por Ford describe un sistema capaz de vigilar el entorno de un vehículo estacionado, identificar objetos en movimiento y calcular si están siguiendo una trayectoria de colisión, ya sea un carrito de la compra, otro coche maniobrando o un vehículo que se desliza sobre hielo (Carscoops).
Para conseguirlo, Ford plantea aprovechar tecnologías que ya forman parte del automóvil moderno. Cámaras exteriores, sensores, software de cálculo y sistemas de asistencia a la conducción trabajarían de forma conjunta para analizar lo que ocurre alrededor del coche cuando no hay nadie a bordo. La clave no estaría únicamente en detectar el riesgo, sino en decidir si hay margen para reaccionar antes de que se produzca el impacto.
Primero avisar, después moverse
La primera respuesta no sería necesariamente salir huyendo del aparcamiento. Según la patente, el coche podría intentar advertir del peligro con señales luminosas, haciendo sonar el claxon o emitiendo algún tipo de alerta para llamar la atención de la persona que se aproxima, siempre que exista tiempo suficiente para que esa advertencia sea útil.
Si el coche detecta que dispone de espacio suficiente a su alrededor, podría recolocarse de manera autónoma para evitar la colisión. Es decir, Ford plantea extender la lógica de los sistemas de seguridad activa a una situación en la que el conductor ni siquiera está dentro del vehículo.
Una patente no significa que vaya a llegar a la calle
El mero hecho de publicar una patente no implica que vaya a traducirse en un producto o una funcionalidad disponible para el cliente final, tal y como ya habría advertido Ford (Ford Authority).
Aún así, la idea no deja de ser tan curiosa, como interesante y a la vista de lo efectivos que ya están siendo algunos sistemas, como los empleados por algunos coches para grabar las agresiones – accidentales o adrede – sobre nuestros coches, definitivamente esta sería una función por la que muchos, entre los que me incluyo, estaríamos dispuestos a pagar.
Galeria del Ford Mustang Mach-E
Galeria del Ford Puma
Galeria del Ford Bronco








