Peugeot 5008 BlueHDi 130 GT Line, a prueba: y el monovolumen de siempre se hizo crossover

 |  @sergioalvarez88  | 

Hace algo más de 10 años, los monovolúmenes eran el segmento de moda. Todas las marcas tenían varios en su gama, desde pequeños segmento B como el Renault Modus a enormes “transportes de flotas” como el Peugeot 807. Hoy por hoy, es uno de los segmentos – junto a las pobres berlinas – más castigados por el azote de los SUV y los crossover. Los monovolúmenes siguen siendo invencibles en cuanto a espacio y practicidad, pero ya no venden como antes. ¿La solución de Peugeot? Convertir su siete plazas mediano en un crossover de aspecto agresivo y rompedor. El Peugeot 5008 es un monovolumen vestido “de campo”, y lo hemos probado a fondo, con uno de sus motores más interesantes.

El Peugeot 5008 es un crossover, no un SUV

Antes de meternos en harina, vamos a poner en contexto al Peugeot 5008. Es hoy por hoy el único turismo de siete plazas de la marca, con el permiso de las derivaciones de vehículos comerciales. Peugeot ha dejado de fabricar monovolúmenes de siete plazas reales, y ha optado por ofrecernos a cambio un “Peugeot 3008 XXL”. Tiene un tamaño relativamente contenido de 4,64 metros: es casi tan largo como un Nissan X-Trail o un Honda CR-V, y es exactamente 20 centímetros más largo que su hermano pequeño, el Peugeot 3008. El Peugeot 5008 comparte casi todo con su hermano pequeño, desde la plataforma modular EMP2 del Grupo PSA, a tecnologías y motorizaciones.

Los Peugeot 5008 solo se ofrecen con tracción delantera. Aunque tienen aspecto de SUV, no te recomendamos que vayas más allá de pistas en buen estado.

Ahora bien, donde el Peugeot 3008 solo ofrece cinco plazas – compitiendo de tú a tú con pesos pesados como el SEAT Ateca – el 5008 nos ofrece dos plazas extra. Dos plazas pequeñas, de uso ocasional, y un maletero de dimensiones muy superiores con ellas plegadas. Ya os lo explicaré en detalle un poco más adelante. La unidad que Peugeot España ha tenido a bien en dejarnos está equipada con un motor 1.5 BlueHDi de 131 CV, un propulsor turbodiésel de última generación, asociado en esta ocasión a un cambio manual de seis relaciones. El acabado de esta unidad es un GT Line, tope de gama antes de los GT – asociados únicamente al motor 2.0 BlueHDi de 180 CV.

Peugeot ha conseguido que el 3008 crezca sin que el resultado sea un coche de proporciones extrañas, pese a que su batalla se mantiene. La caída del portón trasero es más vertical, al estilo de un coche familiar, y el coche crece desde el pilar C. El resto del coche es igual al Peugeot 3008, con un diseño muy llamativo y fresco, a la vanguardia del segmento. La forma de sus faros full-LED es agresiva, al igual que la calandra, de aspecto flotante. Un marco cromado recorre el perfil lateral, cuyos pasos de rueda y parte inferior de la carrocería han sido forrados en plástico de color oscuro, siguiendo los cánones del segmento. Me sorprende que las llantas de 18 pulgadas de esta unidad casi parezcan pequeñas, imbuidas en unos enormes pasos de rueda.

El Peugeot Design Lab ha tenido mucho que decir en el diseño de su habitáculo, absolutamente futurista.

El juego de materiales y formas sigue en la zaga, con partes del portón en plástico oscuro satinado – cuyo aspecto a lo largo de los años se irá degradando – y unas ópticas LED muy coquetas. Sí, sus “tubos de escape” son simples embellecedores, solo hay una salida de escape y está bajo el paragolpes, invisible.

Así es el interior del Peugeot 5008 y sus 7 plazas

Sin más dilación, vamos a enseñaros al interior del Peugeot 5008, un interior de aspecto arriesgado, casi vanguardista. Quizá aún queda algo de locura en la industria francesa del automóvil. No hay más que ver la bonita tela de color gris y tacto suave que recubre parte del salpicadero – un material realmente exótico para una zona sufrida – o su botonera, digna de un Dassault Rafale. Nos gusta el ribeteado en color bronce para volante, asientos y salpicadero, exclusivo de las versiones GT Line y GT – los tonos cobrizos eran la seña de identidad del Peugeot Onyx Concept, precursor del actual lenguaje de diseño de la marca.

Puede que te choque el tamaño del volante, casi de videojuego. Acostumbrarse a él es cuestión de unos pocos días, y termina consiguiendo que el coche parezca más ágil y divertido. También creo que encaja mejor en un utilitario que en un familiar de 4,64 metros. Lo bueno de tener un volante tan pequeño es que podemos ver la instrumentación digital i-Cockpit de manera mucho más clara. Instrumentación de aspecto muy cuidado, animaciones impecables y excelente visibilidad, incluso bajo la luz directa del sol. Si bien no es tan personalizable como la del Grupo Volkswagen, su funcionamiento es más sencillo y es más intuitiva.

La instrumentación digital tiene un modo de navegación que nos muestra el mapa, así como un modo “mínimo” para conducción nocturna, en el que solo veremos nuestra velocidad.

El salpicadero del Peugeot 5008 no nos distrae, tiene pocos botones e incluso el control de la climatización del coche está centrado en el sistema de infotainment. Le damos un notable en ajustes y calidades: hay que valorar muy positivamente cómo han mejorado con respecto a su predecesor, pero aún se encuentran detalles mejorables y algunos plástico. Por ejemplo, el terrible mando que Peugeot usa desde hace más de 15 años para el control de crucero y limitador de velocidad. La postura de conducción está ligeramente elevada y si bien es ergonómica, no es la más amplia del segmento para el conductor, especialmente si eres alto.

La segunda fila de asientos del Peugeot 5008 es lo mejor del coche. Tres asientos individuales, con tres anclajes ISOFIX. Tres plazas reales, con regulación longitudinal e inclinación del respaldo a nivel individual. Amplísimas en todas sus cotas, especialmente si las colocamos en su posición más retraída. Además disfrutan de dos mesillas plegables, un enchufe de 12 voltios, un enchufe de 220 voltios (opcional, cuesta 100 euros) y climatización. No podemos decir lo mismo de las dos plazas de la última fila. Son solo aptas para niños, y mejor en trayectos cortos. Acceder a ellas no es desafiante, pero apenas tienen mullido y obligan a ir con las rodillas en una posición muy alta.

Además de abatir la segunda fila, podemos abatir el asiento del copiloto. Así podremos cargar bultos de más de tres metros de longitud.

Exigen que desplacemos hacia delante los asientos de la fila central. Dos adultos pueden viajar en ellas, pero acusarán dolores de espalda e irán incómodos. No se te ocurra llevar en ellas a los abuelos. Bueno, quizá a tu suegra sí. Con la segunda fila desplegada, no podrás llevar más que un par de mochilas pequeñas en el maletero. Con la tercera fila plegada, el maletero tiene la friolera de 702 litros de capacidad, incluyendo el doble fondo y el espacio alargado disponible tras la segunda fila de asientos. Con la segunda fila abatida se logra un espacio de carga superior a los 1,8 metros cúbicos.

– Con la segunda fila en posición y la tercera fila abatida.

– Con todas las filas desplegadas.

– Con las dos filas traseras abatidas. El asiento del copiloto también se podría abatir, permitiendo la carga de objetos de cerca de 3 metros de largo.

Al volante del Peugeot 5008 BlueHDi 130

El motor BlueHDi de 131 CV del Peugeot 5008 es una de las novedades más importantes del Grupo PSA. Es un motor ya adaptado a la homologación de consumos del ciclo WLTP y a la normativa Euro 6D-Temp. Un diésel de última generación que en la gama 5008 es el motor intermedio – si hablamos de mecánicas diésel – y que con toda seguridad, es el más vendido. Este propulsor desarrolla 131 CV a 3.750 rpm y tiene 300 Nm de par motor a 1.750 rpm. En el caso de nuestra unidad está asociado a un cambio manual de seis relaciones, pero también se puede adquirir con una caja automática de ocho relaciones y convertidor de par.

Aunque la denominación comercial del motor es BlueHDi 130, este motor de 1.499 cc de cilindrada desarrolla 131 CV. El BlueHDi 100 desarrolla 99 CV.

El consumo medio NEDC de la versión manual es de 4,2 l/100 km, sólo 0,1 l/100 km más que el automático. En el caso de esta versión el sobreprecio del cambio automático es de 2.100 euros. Este Peugeot 5008 no es un coche rápido: el manual hace el 0 a 100 km/h en 12,7 segundos y alcanza como mucho los 191 km/h. El automático gana en comodidad y sus consumos pueden ser ligeramente más aquilatados, pero es 0,8 segundos más lento en aceleración. Considero que estas diferencias prestacionales son importantes en un coche que ya pesa 1,5 toneladas y que puede cargar hasta con siete pasajeros.

Para comprobar qué tal va este Peugeot 5008 hice un viaje de casi 1.000 km con amigos, viajando a Vigo desde la zona central de Asturias. He de decir que el motor es sorprendentemente capaz, teniendo en cuenta que la masa máxima del coche superaba las dos toneladas en ruta. El motor es capaz de mantener cruceros de 120 km/h, afrontando repechos de cierta consideración con dignidad. Acelera con convicción y recupera razonablemente bien, pero con tanta carga, hemos de planificar con cuidado los adelantamientos en carretera secundaria – y en muchas ocasiones, terminarlos apurarando la marchas, mientras pisamos a fondo.

Echo de menos una dirección algo más comunicativa y un cambio de guiado más preciso: la palanca tiene un tacto demasiado artificial.

Con menos carga es un coche bastante más ágil y que debería satisfacer perfectamente las necesidades medias de su cliente. Ahora bien, es un coche que tampoco podemos considerar rápido o fulgurante. Si quieres una aceleración contundente y una respuesta más briosa, el Peugeot 5008 GT con un motor 2.0 BlueHDi de 181 CV es tu coche. Dejando a un lado las estrecheces de la última fila, hemos viajado cómodos, con una suspensión que filtra muy bien las irregularidades del asfalto y un habitáculo silencioso. El motor es muy discreto, incluso en aceleración, siendo completamente silencioso a velocidad de crucero.

En cuanto a consumos, en este viaje de ida y vuelta de Galicia a Asturias, hemos firmado un consumo medio de 6,1 l/100 km, un buen dato habida cuenta la carga del coche y la orografía, con constantes cambios de altitud. Desde Madrid a Asturias, en mi ruta habitual de consumo y con menos carga, el consumo se redujo hasta los 5,7 l/100 km. A ritmos tranquilos en rondas extraurbanas, el HDi saca pecho, con consumos inferiores a los 5 l/100 km. Desde luego son cifras muy satisfactorias para un coche de su tamaño, con un rendimiento aerodinámico inferior al de un compacto o una berlina.

Aunque es un coche orientado al confort, su plataforma EMP2 le otorga una buena agilidad en zonas reviradas.

Nuestra unidad carece del sistema Grip Control, un control de tracción que optimiza el agarre y permite que el coche se desenvuelva sin problemas fuera del asfalto. Tiene varios modos, en adaptados a la superficie sobre la que estemos circulando El extra cuesta 300 euros e incluye neumáticos M+S y un control de descenso de pendientes. Todos los Peugeot 5008 son coches de tracción delantera, pero con una altura al suelo generosa y el sistema Grip Control pueden defenderse en el campo casi tan bien como un 4×4 – evitando el peso añadido y el coste de un sistema de tracción total.

¿Cuánto cuesta este Peugeot 5008?

El Peugeot 5008 que hemos probado es un GT Line, con poco equipamiento extra. Esta versión arranca en exactamente 33.150 euros. En verdad el acabado GT Line es muy completo, incluyendo llantas de 18 pulgadas, sistema de infotainment compatible con Apple CarPlay y Android Auto, climatizador automático bizona, limitador y regulador de velocidad, instrumentación digital o pedales de aluminio. Nuestra unidad llevaba a mayores pintura metalizada (+490 euros), un techo panorámico prácticable (+1.300 euros) y un sistema de carga inalámbrica para smartphones, con un enchufe de 230 voltios orientado a las plazas traseras (+100 euros).

Con todos los extras, nuestra unidad de pruebas tenía un precio de poco más de 35.000 euros.

Como antes os decía, el cambio automático tiene un sobreprecio de 2.100 euros. Si estás buscando un Peugeot 5008 con motor de gasolina, el motor 1.2 PureTech de 130 CV cuesta 1.800 euros menos que el diésel de 131 CV a igualdad de equipamiento. Aunque su consumo medio es superior (declara una media de 5,1 l/100 km) sus prestaciones también lo son. El acabado GT Line es bonito y tiene un equipamiento amplio, pero si buscas ahorro con el acabado Allure te ahorrarás 2.900 euros, conservando el equipamiento clave, aunque perdiendo algunas funciones de la instrumentación digital y algunos detalles de acabado.

Como alternativas de siete plazas al Peugeot 5008 tenemos coches como el Nissan X-Trail de siete plazas, el Renault Mégane Grand Scénic o monovolúmenes tradicionales como el Citroën Grand C4 SpaceTourer. Si estás buscando un SUV de siete plazas, consulta la guía de compra que hemos preparado en Qué Coche Me Compro. Consulta aquí todos los precios y ofertas del Peugeot 5008.

Lee a continuación: Puedes comprar un Peugeot 5008 con siete plazas y motor diésel por 26.500 euros… ¿pero deberías?

El Peugeot 5008 de segunda generación es un crossover de 7 plazas con algunas soluciones de monovolumen. Puede tener un equipamiento muy completo tanto en confort como en seguridad. La calidad de los acabados han mejorado notablemente en esta segunda entrega

El Peugeot 5008 de segunda generación es un crossover de 7 plazas con algunas soluciones de monovolumen. Puede tener un equipamiento muy completo tanto en confort como en seguridad. La calidad de los acabados han mejorado notablemente en esta segunda entrega