¿Te imaginas a Peugeot haciendo un coche más largo que un día sin pan? ¿Un coche que parece para llevar ministros? ¿Y qué pasa si además le meten un V12 turbodiésel en la parte trasera?
Parece que todo esto va en contra de la tendencia de mercado actual, pero sí, el Peugeot 908 RC fue algo que existió y nos encandiló tanto por concepto de diseño, como por su corazón mecánico que, spoiler: fue un dominador.
El corazón de la bestia de Peugeot
Su motor es un V12 diésel de 5.5 litros y dos turbos que desarrollan 700 CV y unos bestiales 1200 Nm de par. Emplea tecnología common-rail HDi y se conjuga con una caja de cambios secuencial de 6 velocidades.
La «V» del motor tiene una inusual inclinación de 100° que permite bajar el centro de gravedad. Además, en contra de lo que nos diría la lógica, es un bloque tan compacto como para ser montado en posición transversal. Como dejan entrever sus discretas rejillas en la zona donde acaba el techo, queda montado en posición central trasera para propulsar al eje posterior.
Su peso total son 1.800 kg y se estima que podría recorrer desde 0, hasta los 1000 metros en solo 22 segundos, superando los 300 km/h. Para manejarlo cuenta con frenos delanteros de 380mm y llantas de 20″. Las llantas traseras son sobremedidas de 21″ y visten neumáticos Michelin Pilot Sport de 285 mm de sección.
Interior y diseño del Peugeot 908 RC
Este cupé de 4 puertas tiene espacio para 4 ocupantes y destacan sus asientos de corte deportivo, el ambiente minimalista y materiales depurados que forran una consola central invasiva y protagonista.
Su techo acristalado con esa cúpula sin «viga» en la parte delantera es impresionante y se encaja con el resto del techo, que cae grácilmente ocultando esa zona plana que vale de respiradero para el jadeante V12.
Si te fijas, aunque el V12 esté ahí detrás, sigue existiendo un maletero de 300 litros. Eso es gracias a que el cacharro mide 5,12 m de largo. Delante, tras ese morro tan agresivo a lo vieja escuela, tenemos un segundo maletero de 220 litros.
Realidad, dominación y legado
Como habrás intuido, este coche es un prototipo. Peugeot lo lanzó en 2006, anticipando cómo sería meter el V12 HDi en una berlina que podría hacer sombra al dominio alemán. Solo llegaron a fabricar una maqueta, dejando a Audi el único V12 diésel de producción que ha salido al mercado.
Pero lo que sí hicieron realidad, fue emplear el motor para lo que estaba pensado. Las carreras. Lo utilizaron en el Peugeot 908 HDi FAP, junto al regreso de la marca a las carreras de resistencia. Dominaron las Le Mans Series en 2007 al ganar todas las carreras y volvieron a ganar 4 de 5 en 2008.
El legado del Peugeot 908 RC concept ya venía de otros prototipos anteriores como el Peugeot 907 o el Peugeot RC, pero asentó la filosofía de diseño que tomó la marca durante los años venideros para sus vehículos de producción en serie, destacando grandes semejanzas cuando miramos a aquel Peugeot RCZ que se vendió entre 2009 y 2016.








